La sequía afectó severamente la producción del sector agropecuario (Getty Images)
La sequía afectó severamente la producción del sector agropecuario (Getty Images)

En junio de 2018, el estimador mensual de actividad económica (EMAE) cayó 6,7% respecto al mismo mes de 2017. El indicador desestacionalizado se contrajo 1,3% respecto a mayo de 2018, informó el Indec.

Semejante contracción del ritmo de generación de riqueza por todos los sectores de actividad, tanto privados, como del sector público, explica en en parte el  severo cambio de humor de los mercados, el otro es la incertidumbre que se había generado sobre el cumplimiento del plan financiero.

Si bien el factor preponderante fue la pérdida de cosechas por la peor sequía en 50 años, que afectó también al transporte de carga, la elaboración de alimentos, y el comercio, en particular con el resto del mundo, también gravitó el rápido punto de giro que afectó a la construcción y al crédito hipotecario desde fines de abril, cuando se produjo una corrida cambiaria que depreció el peso en un 40 por ciento.

Esa conjunción de factores negativos, derivó en una brusca disminución de la demanda interna global, con lo que arrastró a otros sectores de actividad, como la industria e incluso el turismo interno.

Según estimó el Indec, el sector agropecuario a nivel primario con un retroceso de 31% originó poco más de la mitad de la contracción del estimador del PBI en los últimos 12 meses.

El Indec estimó que el sector agropecuario a nivel primario, con un retroceso de 31%, originó poco más de la mitad de la contracción del estimador del PBI en los últimos 12 meses

Mientras que sumaron poco más de 2 puntos porcentuales a la recesión global la pérdida de vitalidad del conjunto de los sectores manufactureros, que declinaron 7,5%, y el comercio y reparaciones que se derrumbó 8,4 por ciento.

Singular contraste con apenas 12 meses antes

En apenas 12 meses el estimador del PBI global por parte del Indec pasó de crecer a una tasa de 4,8% a un caída de 6,7%, esto es un una brecha de más de 11 puntos porcentuales.

Semejante cambio se reflejó en la pérdida de crecimiento de los ingresos tributarios que recibió el Tesoro, la cual fue atenuada con recursos extraordinarios provenientes de la Anses y de la venta de bienes de Estado que estaban ociosos.

Las mayores brechas negativas en un año se registraron en el agro 35 puntos porcentuales; el PBI de la pesca 26,8 pp; la industria manufacturera 16,4%; construcción 15,4 pp; comercio 15,1 pp; y en menor medida transporte y comunicaciones 9,7 pp.

Excepciones al ciclo recesivo

Por el contrario, el Indec registró unos pocos sectores que lograron superar el desempeño del año anterior.

Fueron los casos de la industria extractiva, principalmente por la maduración de la explotación del reservorio de Vaca Muerta, pasó de una contracción de 5,7% a un impulso del 4,9%; la generación de servicios de electricidad, gas y agua subió 4,3%, más de 3 pp que un año antes; mientras que se desaceleró el crecimiento del PBI del sector financiero de 6,7% a 4,3%; y el de la actividad inmobiliaria y servicios de alquiler de 3,5% a 2,3 por ciento.

La industria extractiva, principalmente por la maduración de la explotación del reservorio de Vaca Muerta, pasó de una contracción de 5,7% a un impulso del 4,9 por ciento

Dado que el impacto recesivo de la producción agrícola se extenderá hasta la mayor parte del tercer trimestre, y que la persistencia de altas tasas de interés mantendrá retraída la demanda agregada, el consenso de los economistas proyecta la persistencia del escenario contractivo en lo que resta del año.

En el primer semestre, por efecto del buen desempeño de la actividad, principalmente por efecto arrastre del impulso que había tomado en la segunda mitad de 2017, la baja del estimador mensual del PBI fue de apenas 0,6% y se proyecta que el promedio del año se ubique en no mucho más que 1% de retracción.

Para julio, el Índice General de Actividad del Centro de Estudios Económicos Orlando Ferreres y Asociados se contrajo sólo 1%,  por efecto de "la moderación en la caída del segmento agropecuario, que responde al menor peso específico que tuvieron los cultivos más afectados por la sequía, y la reactivación de la ganadería".

El Índice General de Actividad del estudio Ferreres atenuó en julio la caída interanual a 1%, por menor baja del agro y repunte del sector energético

También destaca la consultora de marras que "se observaron mejoras relativas en los números presentados en el comercio mayorista y la industria, sumando además el resultado del segmento de Electricidad, Gas y Agua, que mostró el alza interanual más significativa del año, apoyado en el dinamismo de la generación eléctrica".

Sin embargo, advierte el estudio privado que "la mejora intermensual no debe interpretarse como un cambio de tendencia, y las perspectivas relativas a la actividad siguen siendo modestas, producto de un entorno macroeconómico poco favorable".

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