El stock de LEBAC se triplicó desde que asumió Macri. (Adrián Escandar)
El stock de LEBAC se triplicó desde que asumió Macri. (Adrián Escandar)

Uno de los aspectos centrales anunciados este jueves por el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, fue el del rescate paulatino de las LEBAC. Los títulos de deuda del BCRA ascienden a unos 1,21 billón de pesos, casi el mismo monto de las actuales reservas de la entidad medidas en pesos ($1,25 billón) y superiores a la Base Monetaria, es decir todo el dinero que circula en la economía, unos 1,02 billón de pesos.

Debido a la corrida al dólar que sucedió el mes pasado, el Central debió subir la tasa de retorno de sus títulos de deuda al 40% anual. Por lo tanto, desactivar esta "bomba" de endeudamiento de la entidad fue una de las imposiciones del FMI para arribar a un acuerdo con la Argentina.

Será el Tesoro el que provea de pesos al BCRA para cancelar LEBAC: no habrá emisión monetaria

Dentro de los lineamientos del acuerdo con el FMI, en el apartado sobre la "Autonomía del Banco Central", se estableció que "para diciembre de 2019 el Gobierno se compromete a dotar al BCRA de un nivel de capital que le garantice su autonomía financiera". Para ello, "el Tesoro comenzará a cancelar anticipadamente las Letras Intransferibles en poder del BCRA", que "utilizará estos recursos para reducir el stock de LEBAC".

En tanto, "para mayo de 2021 se habrá reducido la deuda neta del Gobierno en poder del BCRA por un monto de USD 25.000 millones", mientras que para julio de 2019 el BCRA buscará tener como contraparte en sus operaciones sólo a bancos locales".

Desde el Banco Central aclararon a Infobae que "no habrá inhibición para la participación de ningún inversor en las licitaciones de LEBAC que se producirán de ahora en adelante", por cuanto "bancos, fondos extranjeros y ahorristas particulares podrán formar parte de las licitaciones" futuras.

Para julio de 2019 el BCRA buscará tener como contraparte en sus operaciones sólo a bancos locales

Fondos extranjeros que aprovecharon las excepcionales tasas de retorno en pesos de las Letras fueron  protagonistas de la corrida: con la imposición del impuesto a las Ganancias para tenedores extranjeros de LEBAC el 25 de abril, la salida de fondos de estos títulos para recomprar dólares y sacarlos del país detonó la turbulencia financiera que llevó al dólar a 25 pesos, con un alza de 22% solo en mayo, y obligó al Gobierno a acudir al FMI para sortear una crisis financiera.

Para entender el monumental endeudamiento de la entidad que conduce Federico Sturzenegger hay que recordar que en los últimos años el BCRA debió emitir miles de millones de pesos para financiar el déficit fiscal del Gobierno. A cambio de esos pesos, el Tesoro le colocó al BCRA Letras Intransferibles, un título que no puede negociarse en el mercado secundario y, por lo tanto, es ilíquido y devenga baja tasa de interés.

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A través de gastos corrientes del Estado, esos pesos se volcaron al mercado y presionaron a una inflación que hace nueve años se sostiene por encima del 20% anual. Para contrarrestar esta expansión monetaria, el BCRA emitió LEBAC, para absorber el excedente de liquidez y ponerle límites a la escalada de precios.

Desde que asumió Macri la Presidencia, en diciembre de 2015, las Letras Intransferibles del Tesoro crecieron 92,9%, de $632.358 millones a $1,22 billón. En el mismo lapso, el stock de LEBAC aumentó 249,4%, de $346.332 millones a 1,21 billón de pesos.

El crecimiento exponencial de las LEBAC obedece a que además de absorber pesos enviados al Tesoro, la entidad monetaria debe pagar elevadas tasas de interés y, por otra parte, absorber parte de los pesos emitidos para comprarle dólares al propio Tesoro, por las emisiones de deuda en moneda extranjera.

El stock de LEBAC creció tanto que superó a el monto de todo el dinero que circula en la economía, la Base Monetaria

El comunicado sobre el acuerdo con el FMI especificó que "a partir de este momento se llevará a cero el financiamiento monetario del Banco Central al Tesoro. Asimismo, el Tesoro se compromete a un programa de cancelación anticipada de las Letras Intransferibles para que el Banco Central pueda, con esos recursos, reducir el stock de LEBAC".

De esta forma, el Tesoro deberá emitir sus propios bonos, para hacerse de pesos y, con esa liquidez, ir cancelando paulatinamente sus pasivos con el Central por las Letras Intransferibles. El Tesoro también dispondrá de los dólares que ingresen por deuda externa, depositados en el Banco Nación, para venderlos en el mercado y hacerse de pesos para devolverle al BCRA.

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A su vez, el BCRA, con renovada liquidez, podrá avanzar en la cancelación de su deuda por LEBAC. En cualquier circunstancia, el efecto monetario será neutro y no tendrá efecto inflacionario, pues no implicará emisión de pesos, sino el pase de manos de los pesos en el mercado de un tenedor a otro.