Surgió en San Lorenzo, jugó en Huracán y se retiró joven: hoy trabaja en la Aduana y no extraña el fútbol

Ángel Puertas debutó en el Ciclón de la mano de Oscar Ruggeri. El Turco Mohamed lo llevó al Globo. Tras el retiro, no quiso seguir ligado a la actividad y estudió comercio exterior

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Ángel Puertas con la camiseta
Ángel Puertas con la camiseta de Huracán, peleando la pelota con Martín Palermo

La vida post retiro del futbolista suele ser sumamente difícil, marcada por el duelo, el vacío de la rutina y la pérdida de identidad al dejar de competir, a menudo entre los 30 y 40 años. Sin embargo, para Ángel Puertas dejar de ser profesional a los 36 años no le generó un problema anímico ni económico, porque venía analizando la decisión de colgar los botines con un tiempo de antelación, producto de varias lesiones y por estar cansado de los entrenamientos diarios.

“Sobre el final de mi carrera, ya no sentía nada por el fútbol. A varios compañeros les costó mucho el tema de dejar de jugar, pero a mí no. Yo tomé la decisión y me mantuve firme. Fue una etapa hermosa. Pero sabía que se había terminado y di vuelta la página. También, sabía que mi vida no iba a seguir ligada al fútbol, porque estaba un poco cansado de todo”, remarca el ex lateral derecho en diálogo con Infobae.

Puertas comenzó desde muy chico a jugar a la pelota, como arrancan la mayoría de los jugadores que luego se transforman en profesionales en la materia. Sus primeros años fueron en las divisiones inferiores de San Lorenzo de Almagro. Ni bien piso la Ciudad Deportiva para arrancar los entrenamientos, lo prepararon como si fuera un profesional. Lo exigieron tanto, que cuando llegó a la Primera azulgrana, de la mano de Oscar Ruggeri, se le hizo un poco más fácil debutar en 1999. “Tuvimos a Gabriel Rodríguez y a Roberto Mariani que eran muy exigentes. Dos genios del fútbol. La verdad que nos enseñaron un montón de cosas. Más allá de todo, tuvieron mucha conducta. Entonces, el cambio de llegar a Primera no nos costó, porque éramos jugadores de Primera jugando en Inferiores” recuerda el ex defensor sobre su paso por el Santo.

Puertas llegó a Huracán de
Puertas llegó a Huracán de la mano de Mohamed. En San Lorenzo lo hizo debutar Oscar Ruggeri

Puertas integra la lista de los 50 futbolistas que vistieron las casacas del Ciclón y del Globo en la historia del fútbol argentino. “Fueron distintas épocas. San Lorenzo ya estaba aceitado como uno de los cinco grandes del fútbol argentino. Y cuando fui a Huracán, más allá de que también es una institución gigante, venía del Nacional B con todo lo que eso implicaba y tenía muchas deudas”, compara el ex lateral derecho, quién estuvo en el elenco de Parque Patricios durante la temporada 2007/08.

“Fueron 15 años de carrera. Tuve mucha suerte con los entrenadores y aprendí de todos ellos. De la dupla Tata Brown-Héctor Enrique en Almagro, de Oscar (Ruggeri) en San Lorenzo, del Bichi Borghi, Pepe Santoro y el Tolo Gallego en Independiente, y del Turco Mohamed, Osvaldo Ardiles y Claudio Úbeda en Huracán”, repasa el hombre de 46 años.

Puertas se caracterizó por su firmeza defensiva y tuvo un paso notable por el fútbol de ascenso antes de su retiro, siendo parte del Platense que logró subir a la Primera B Metropolitana en la temporada 2006/07. También, vistió las casacas de Almagro, Los Andes, San Martín de San Juan y Belgrano de Córdoba. Además, jugó en Cobresal de Chile y Tacuarembó de Uruguay, siendo sus dos experiencias en el exterior.

Tras debutar en San Lorenzo
Tras debutar en San Lorenzo pasó a Almagro para sumar minutos

- ¿Qué de tu vida hoy, Ángel?

- Bien, disfrutando de la vida fuera del fútbol. Trabajo en la Aduana. Estoy bastante bien, por suerte. Estudié Comercio Exterior. Estoy en la sede central de la Aduana, en Azopardo y Belgrano.

- ¿Cómo se te dio por estudiar esa carrera?

- Primero ingresé en la Aduana y luego me puse a estudiar Comercio Exterior. Fue un cambio muy diferente de una vida a otra. Ahora, tengo descanso los fines de semana, con varios fijos, pero es totalmente distinto.

- ¿Qué es lo que más me gusta de trabajar en la Aduana?

- Cuando me voy de ahí, no trabajo más. Es decir, cuando me voy de la Aduana, no pertenezco más ahí. En cambio, siendo futbolista estás todo el tiempo siendo futbolista, las 24 horas del día. Voy cambiando todo el tiempo de trabajo. Desde administrativo a estar en otras labores. Voy rotando todo el tiempo.

- Cuándo colgaste los botines, ¿no quisiste seguir vinculado al fútbol?

-No, no, estaba un poco cansado de todo. Entonces, ni siquiera lo intenté. Sabía que mi vida no iba a estar cerca del fútbol y busqué seguir por otro camino.

Luego del retiro el ex
Luego del retiro el ex defensor estudio Comercio Exterior y trabaja en la Aduana

- ¿Cansado de qué?

- De todo. Fueron muchos años, mucho tiempo y mucho desgaste físico. Entonces, quería ver por otro lado. ¿Si fui feliz siendo futbolista? Sí, claro, pero lo tomé como una etapa terminada. Sobre el final de mi carrera, ya no sentía nada por el fútbol. A varios compañeros les costó mucho el tema de dejar el fútbol, pero a mí no. Yo tomé la decisión y me mantuve firme. Fue una etapa hermosa, preciosa. Pero bueno, fue eso, una etapa que se terminó y di vuelta la página. Fueron 15 años de carrera.

- ¿Te retiraste con qué edad?

- Con 36 años, más o menos. ¿Joven? Depende mucho cómo se lo mire. Para lo que se acostumbra sí, me retiré joven. Pero hoy, hay otros cuidados físicos que te permiten seguir jugando. Es diferente.

- ¿Te daba el físico para seguir jugando?

- Sí, la verdad que sí, pero fue una decisión en conjunto. En verdad, cuando estuve en Independiente y me separaron del plantel, en un momento ya había tomado la decisión. Luego, había firmado un contrato con un club uruguayo, pero no estuve ni un año; fueron unos meses. Cuando regresé a Argentina, dejé de jugar, pero se acercó la gente de Platense para saber si quería jugar. Me costó mucho esfuerzo volver a jugar un año más y estaba cansado. Ese esfuerzo fue mental y físico. Ya venía con muchos años siendo profesional, porque arranqué de muy chico en San Lorenzo de Almagro. En lo mental, estaba pasado y cansado.

En un Boca-Independiente, marcando a
En un Boca-Independiente, marcando a Juan Román Riquelme

- ¿Querías hacer otra vida, digamos?

- Sí, quería ver que pasaba fuera del fútbol. No iba a estar jugando todo el tiempo, y cuando largué, consideré que era una etapa terminada.

- Ni bien dejaste de jugar, ¿entraste a la Aduana o tuviste otro trabajo?

- No. Estuve dos años sin trabajar y entré a la Aduana. En verdad, ayudaba a mi suegra a atender en un bar, pero nada formal.

- ¿En esos dos años pudiste vivir bien?

- Sí, pude vivir bien. No soy una persona que tiene grandes gastos. Soy ubicado. Mi mujer trabaja y en ese sentido, no tuve problemas. Igualmente, en mi época, era diferente al fútbol de hoy. No se ganaba la plata que se gana hoy, pero sí pude vivir bien. Lo que hice, me alcanzó para tirar un par de años, comprarme una casita y llegar a fin de mes. Pero hoy, los futbolistas cobran mucho mejor que cuando jugábamos nosotros.

- ¿Extrañas algo hoy de tu paso por el fútbol?

- No. Lo tomé como una etapa terminada. Tengo muy buenos recuerdos, pero ya está. Después, seguí jugando con mis hermanos y con mis amigos. Yo me tomaba la competencia de la misma manera. Nada, a mí me costaban mucho los entrenamientos y eso no lo extrañaba. Me pareció linda experiencia, pero no quería seguir.

Puertas asegura que no extraña
Puertas asegura que no extraña el fútbol

- Cuándo decís que te costó, ¿a qué te referís?

- Al entrenamiento físico que era terrible. Capaz que a otras personas se le hacía mas fácil, pero a mí, no. No se si tuve un físico privilegiado. Si sos mas joven, es mucho más fácil, pero me costaban los entrenamientos.

- ¿Qué recordás de tus inicios en San Lorenzo?

- Todo. Porque desde muy chico nos trataban como profesionales. Tuvimos a Gabriel Rodríguez y a Roberto Mariani que eran muy exigentes. Dos genios del fútbol. La verdad que nos enseñaron un montón de cosas. Más allá de todo, tuvieron mucha conducta. Entonces, el cambio de llegar a Primera no nos costó, porque éramos jugadores de Primera jugando en Inferiores. Pero nada, mil amigos, mil conocidos y mil recuerdos se me vienen a la cabeza. La verdad que fue una etapa muy linda.

- ¿Quién te hizo debutar en la Primera de San Lorenzo?

- Oscar Ruggeri. Con nosotros era bravísimo, porque era muy exigente y no nos daba ni medio metro para hacer nada, porque vivíamos prácticamente concentrados todo el tiempo. La concentración estaba en el Nuevo Gasómetro y concentrábamos desde el miércoles a la noche hasta el domingo. Los que íbamos al banco y los que jugaban en Reserva concentrábamos igual. La concentración era hasta el domingo y luego nos daban un par de días libres y volvíamos a concentrar. Siempre trabajó muy bien, era muy exigente y el club le demandaba eso.

- ¿Cuánto tiempo te dirigió Ruggeri?

- Dos años, antes de irme a Almagro. Él me dijo que lo mejor era ir a probar suerte a ese club para seguir mi carrera. Me dijo que “no estaba obligado a hacerlo” pero que me aconsejó que vaya. Cuando estaba en San Lorenzo, jugaba de lateral derecho, pero siempre jugué en todas las posiciones de defensa. Igualmente, Oscar es un genio de verdad. Solo tengo palabras de agradecimiento para con él, porque conmigo se portó muy bien siendo técnico y después lo crucé un par de veces, con mucho respeto. La última vez que lo vi, jugamos un amistoso entre Platense y San Lorenzo, y se cruzó toda la cancha para saludarme. Se acordó de mí, un fenómeno.

- ¿Por qué se dio ese cambio de dejar San Lorenzo para pasar a Almagro?

- Almagro había ascendido a Primera. Igualmente, Oscar me dijo que no iba a tener muchas chances de jugar en San Lorenzo y me aconsejó ir a Almagro. El fútbol es muy cambiante, y entonces, surgió la posibilidad y la aproveché; era lo que correspondía. Ruggeri me aconsejó y fui.

- Después, jugaste mucho en el fútbol del ascenso…

-Sí. Fui a Belgrano de Córdoba, un gigante. Luego, pasé por Los Andes, San Martin de San Juan, pero tuve un conflicto y me fui seis meses al fútbol de Chile. Volví a Platense, y después estuve en Huracán e Independiente en Primera.

- Jugaste en San Lorenzo y Huracán. ¿Los hinchas te pasaron factura alguna vez?

- En ese momento, salió la oportunidad y me llamó Antonio El Turco Mohamed para ir a Huracán. No lo dude. Me dijo “sé de tu pasado por San Lorenzo, pero si no tenés problemas, venite a Huracán”. Tenía la oportunidad de volver a jugar en Primera y ni lo dudé. Me trataron bien los hinchas de Huracán, nunca me dijeron nada.

Puertas decidió no seguir ligado
Puertas decidió no seguir ligado al fútbol luego del retiro

- ¿Qué balance haces de tu paso por el Globo?

- Mi balance fue muy positivo. Resulta que me había mudado a seis cuadras de la cancha de Huracán, pero no por nada, sino porque se dio. La gente me aceptó rápido. El Turco habrá estado seis, siete partidos y se fue. Los compañeros se portaron muy bien conmigo. Luego, llegó Osvaldo Ardiles, un fenómeno. Y después asumió Claudio Úbeda, que fue compañero nuestro hasta mitad de año y pasó a ser el entrenador de Primera.

- ¿Se manejó de la misma manera como compañero y luego como técnico?

- Sí. Un fenómeno de persona, un genio. Fue su primera experiencia como entrenador. Le veía cualidades para llegar lejos, por eso es hoy el técnico de Boca. Tiene mucha personalidad y es muy buena persona, ante todo. Habíamos sido compañeros de él y teníamos mucha confianza.

- ¿Notaste el cambio entre estar San Lorenzo y después en Huracán?

- Fueron distintas épocas. San Lorenzo ya estaba aceitado como uno de los cinco grandes del fútbol argentino. Y cuando fui a Huracán, más allá de que también es una institución gigante, venía del Nacional B con todo lo que eso implicaba y tenía muchas deudas. Pero había un par de falencias económicas que San Lorenzo en ese momento, no sufría.

- ¿Se trabaja igual en San Lorenzo y en Huracán por el peso de uno y otro equipo?

- No, los dos tienen la misma presión. En Primera División son todos iguales. Cuando me tocó jugar en el Nacional B, tenía equipos muy fuertes, y se trabajaba bastante bien. A mitad de año, cuando estaba en Huracán, tuve una oferta para irme a jugar a México con el Turco Mohamed, pero el ex presidente Carlos Babington no me dejó.

- ¿Por qué?

- Porque se había ido Cristian Cellay. Y como Úbeda agarraba como técnico, Carlos me dijo “no voy a dejar que, de los cuatro defensores, se vayan tres”. Pero al final, salió lo de Independiente y partí.

- ¿Quién te llevó al Rojo de Avellaneda?

- El Bichi Borghi. Al poco tiempo que llegué a Independiente, me salió una hernia inguinal, y se complicó todo. Tuve mucha suerte con los entrenadores, porque en Almagro tuve a Héctor Enrique y al Tata Brown. Luego, al Bichi Borghi, Pepe Santoro y el Tolo Gallego en Independiente, y a Ruggeri en San Lorenzo.

- Tuviste a muchos campeones del Mundo…

- Por suerte sí, y todos con sus experiencias. Me llevé bastante bien con todos. Cada uno con su carácter, personalidad y ego. La mayoría de los jugadores de fútbol tenemos esa personalidad extrovertida, pero por suerte nunca tuve problemas con nadie.

- ¿Cómo te fue en Independiente?

- Tuve esa lesión (hernia inguinal) de la cual nunca me pude recuperar bien. Y cuando se va Borghi, quedó Pepe Santoro y pasó una situación rara. La mayoría de los jugadores grandes no quisieron jugar las últimas seis fechas. Yo las jugué, pero no me recuperé. Después, arranqué la pretemporada. Se termina yendo Santoro, jugué unos partidos y llega el Tolo Gallego. Estaba bastante conforme, según lo que me expresó, pero tuve un par de lesiones consecutivas, desgarros. Luego, terminó el año, pero al comenzar el siguiente, me separaron del plantel, me dijeron que no iban a tenerme en cuenta y me tuve que ir. Fue raro, porque había arreglado contrato por un año, me ofrecen por tres más, arreglamos, y a los 15 días me separan del plantel. Nunca entendí bien lo que sucedió. Esperé cuatro meses, no me terminaron pagando y empecé a estar en conflicto con Independiente. Quedé libre por falta de pago. Me fui a jugar a Uruguay durante seis meses. En ese tiempo, nació mi hija. Y cuando volví de Uruguay, no quise jugar más. Salió lo de Platense, tenía mucho cariño por el club porque ya había jugado y volví.

- ¿Cuál considerás que fue el mejor momento de tu carrera?

- Creo que la última etapa en Platense estuvo muy bien. En Almagro también me fue muy bien. No tengo grandes recuerdos de que me haya ido mal en algún club. El único sería Independiente que terminé en conflicto y con juicio de por medio, más por las lesiones que tuve. En Huracán tampoco me fue mal. La verdad que me fue bastante bien. Antes era muy diferente todo, era mucho más competitivo. Nosotros jugamos en una época en donde había un nivel impresionante. Competía el mejor Boca contra el mejor River. La verdad que fue muy lindo.

- ¿Crees que hoy no tienen ese mismo nivel?

- No sé si bajó el nivel, porque sería hablar mal del fútbol argentino e innecesario. Sí considero que desde el tema económico creció mucho y eso influye mucho para los jugadores actuales, que no duran nada en este momento. Ahora creo que cuesta todo mucho más, pero hay mucha diferencia económica. En ese momento, no lo había, pero había mucho más nivel.

- ¿Pudiste tener alguna chance en la selección argentina?

- Nunca jugué en la Selección. Nunca me desesperé por estar. En mi etapa, la selección argentina estaba suspendida por un conflicto que tuvieron. Entonces, en el tiempo que pude ir, no jugó la Selección. Cuando se normalizó, nunca me tocó. Si se daba estaba buenísimo, sino no pasaba nada. Nunca se me despertó las ganas de vestir la casaca albiceleste.

- ¿Tenes algún cuenta pendiente de tu carrera?

- Estoy satisfecho, pero me hubiese encantado jugar en Boca. Soy hincha de Boca. Pero en el trajín de mi carrera, nunca me lo planteé. No se dio nunca ni Boca y cuando jugué en Almagro, hubo un acercamiento de River. Fue como un sondeo, pero nada más. De Boca, no surgió nada, pero le hubiera dicho que sí, sin pensarlo.