El autobús del Real Madrid, campeón de la Champions League, con sus jugadores, cuerpo técnico y con el presidente Florentino Pérez al frente, salió del estadio Santiago Bernabéu para iniciar la ruta recibimientos y homenajes que comenzó en la Catedral de la Almudena y finalizó en el campo madridista con una fiesta ante sus aficionados.

Uno a uno, los futbolistas del conjunto madridista fueron llegando en cuentagotas al Santiago Bernabéu que, rodeado de cientos de aficionados, aplaudieron a sus ídolos, incluido Cristiano Ronaldo, que insinuó su salida del club este verano después de ganar al Liverpool.

El autobús salió del estadio del Real Madrid con el objetivo de hacer tres paradas antes de regresar al Santiago Bernabéu, donde celebraron la tercera Liga de Campeones consecutiva, la cuarta en cinco años, junto a su afición.

Primero visitaron la Catedral de la Almudena, después, la sede de la comunidad de Madrid y en tercer lugar, el Ayuntamiento de Madrid. Finalmente, antes de volver al Bernabéu, los jugadores acudieron a la Plaza de Cibeles.

Precisamente, la Plaza de Cibeles, tres horas antes de la llegada de los jugadores del Real Madrid, ya contaba con cientos de hinchas madridistas que esperaban a los flamantes campeones de Europa.

En el resto de los puntos del recorrido también hubo cientos de hinchas blancos, sobre todo la Puerta del Sol, casi abarrotada para ver la llegada de los futbolistas blancos a la sede de la Comunidad de Madrid.

Antes de subirse al autobús, dos jugadores, Raphael Varane y Keylor Navas, hablaron en Real Madrid Televisión sobre sus sensaciones poco menos de 24 horas después de ganar al Liverpool.

"Es una alegría muy grande, es como que se para el tiempo. Uno se pone a analizar las cosas que le han pasado y no queda más que disfrutarlo muchísimo y agradecérselo a la gente. Son momentos únicos y hay que darle el valor que se merece", dijo Navas.

"Estoy muy bien, un poco cansado porque la noche ha sido larga. Feliz, muy feliz y ahora a disfrutar con la gente. Vivirlo una vez era fantástico y la cuarta vez es de locos", añadió Varane

En la primera parada el Real Madrid ofreció a la Virgen de la Almudena su decimotercera Champions League, que consiguió después de ganar en Kiev 3-1 al Liverpool,.

Con el presidente Florentino Pérez al frente, el entrenador Zinedine Zidane y los jugadores del Real Madrid llegaron con unos minutos de retraso a la Catedral de la Almudena, donde fueron recibidos por monseñor, Jesús Vidal, obispo auxiliar de Madrid.

El autobús que transportó a los jugadores llegó por la Puerta de Toledo y subió por la calle Bailén hasta llegar a la Catedral de la Almudena, donde cientos de personas se agolparon detrás del cordón de seguridad que les separaba de sus ídolos.

Florentino Pérez entró en la Catedral acompañado de Jesús Vidal y, detrás, todos sus futbolistas, firmaron autógrafos y se hicieron fotos con los afortunados que pudieron presenciar el acto dentro de la Catedral de la Almudena.

Después, el capitán Sergio Ramos colocó en el altar el trofeo que acredita al Real Madrid como vigente campeón de la Liga de Campeones y tomó la palabra Florentino Pérez, que elogió a su entrenador y valoró la humildad y los valores del Real Madrid como método para llegar al éxito.

"Los jugadores que han vuelto a demostrar que con el espíritu de equipo y con su permanente afán de superación, se pueden conseguir lo que muchos consideran imposible, tres "Champions" consecutivas", dijo Pérez.

Por su parte, monseñor Jesús Vidal agradeció al Real Madrid el "gesto" de ofrecer la copa a la Virgen de la Almudena, excusó al cardenal de Madrid Carlos Osoro por no poder recibir a la expedición blanca por "causas de fuerza mayor" y dio la bienvenida a todos los miembros de la entidad madridista.

"Esta victoria no se puede lograr sin un grandísimo esfuerzo actual y a lo largo de vuestra vida. Muchos chavales os miran y es importante vuestro ejemplo de vida. Hay que esforzarse. Hay que darles un buen ejemplo y juntos hay que construir un mundo más solidario. La virgen María comparte todas las alegrías y de todos los madrileños", apuntó Vidal.

Finalmente, el defensa Jesús Vallejo se encargó de leer los ruegos y toda la plantilla se acercó a los pies de la Virgen de la Almudena para ofrecerles el trofeo. Tras hacerse una foto de familia, la plantilla blanca salió hacia su siguiente destino, la sede de la comunidad de Madrid.

Más adelante se detuvieron en la sede de la comunidad de Madrid, desde donde hablaron Sergio Ramos y Cristiano Ronaldo, figuras del equipo.

El zaguero español, capitán del equipo se dirigió a los miles de aficionados del club blanco presentes en la Puerta del Sol: "Al final, parece que no, pero volvemos a seguir viniendo cada año. Lo anormal, el mejor equipo de todo el mundo, lo estamos haciendo normal. Queremos agradecer este cariño, sobre todo en momentos difíciles, ese apoyo que necesitamos. Por eso, el Madrid es tan grande. Os dedicamos este trofeo porque también es vuestro".

Después, Ramos emplazó a sus aficionados a conseguir más títulos: "Hay que pensar en la decimocuarta y es a lo que nos obliga este club".

Por su parte, Cristiano Ronaldo aseguró que está viviendo un momento "inolvidable" después de ganar la Liga de Campeones y declaró que su club hizo historia tras ganar la tercera consecutiva.

"Buenas tardes, Gracias por estar aquí esta tarde. Es un momento inolvidable. Es un trabajo espectacular, hicimos historia, es lo que buscábamos. Gracias a los madridistas es un momento de felicidad, estamos muy contentos y gracias. ¡Hala Madrid!", exclamó.

Cristiano eludió hablar sobre la posibilidad de abandonar el Real Madrid este verano. Después del partido ante el Liverpool, insinuó esa posibilidad y los aficionados presentes en la Puerta del Sol pidieron a su jugador que se quedara.

El Real Madrid cerró su lista de visitas institucionales en el Ayuntamiento de Madrid y fue recibido por su alcaldesa Manuela Carmena, que, de nuevo, regaló a cada jugador del conjunto blanco una medalla de chocolate que arrancó la sonrisa de los miembros de la expedición blanca.

Carmena recibió uno a uno en la puerta del consistorio madrileño a todos los futbolistas. Primero, saludó al presidente Florentino Pérez y a los directivos presentes en el acto, y, después, dio dos besos a cada jugador del Real Madrid.

Una vez dentro del Ayuntamiento, Carmena felicitó en su discurso al club blanco, que ganó 3-1 en Kiev al Liverpool para encadenar su tercera Liga de Campeones consecutiva, la cuarta en cinco temporadas.

"No puedo por menos, que como alcaldesa de Madrid, decirles a todos estos jugadores, a su entrenador, a su presidente y a toda la estructura que hace posible este milagro, que han hecho de nuevo una gesta maravillosa".

Después, Florentino Pérez coincidió con Carmena en la gran gesta que ha conseguido su club y destacó que la tercera Copa de Europa consecutiva "roza el milagro" después de muchos años de historia de la competición.

Entonces, los jugadores del Real Madrid obsequiaron a la alcaldesa de Madrid con una replica del trofeo y con dos camisetas: una con todas las firmas de los jugadores y con número 13, los títulos que tiene la entidad madridista, y otra con el número uno y el nombre de Carmena en la espalda.

"Ya sabéis que es la copa es una preciosa réplica que ya está aquí. Pronto tenderemos una sala donde exhibiremos todos nuestros triunfos", declaró la alcaldesa.

Después, entregó a cada jugador las ya famosas medallas de chocolate. Cada uno recibió una dentro de una caja azul. Cristiano no pudo reprimir sus ganas y abrió una. El resto, las tiró al aire y las recogieron con gesto divertido.

Carmena, entonces, aseguró que las medallas de chocolate son "únicas y hechas solo para los campeones" e informó de que no se pueden conseguir en ningún sitio.

Florentino Pérez, presidente del Real Madrid, aseguró que ganar la tercera Liga de Campeones consecutiva, la cuarta en cinco temporadas, "roza lo milagroso". El máximo mandatario del conjunto asguró: "Aquí estamos de nuevo, una vez más y ahora con la decimotercera Copa de Europa. Anoche nuestro equipo logró una nueva gesta ante un magnífico adversario, el Liverpool . La alcaldesa nos ha apoyado en las últimas finales han sido unas horas apasionantes y agotadoras. Pero esta conquista es diferente. Son tres seguidas".

"Hemos llegado a 16 finales y hemos ganado 13. Lo que hemos logrado roza lo milagroso. Por eso este club es eterno y legendario. Estos jugadores y el entrenador han logrado algo aparentemente imposible. Nos hemos enfrentado a los campeones de Francia, Italia y Alemania", agregó.

Además, recordó que el Real Madrid siempre se ha caracterizado por el hambre de títulos "insaciable y voraz" y declaró que el grupo de jugadores actuales ha cogido el testigo de la leyenda que caracteriza al club madridista a lo largo de la historia.

"Nada motiva más a este equipo, hay que seguir superándose. Trabajo desde la humildad y el compañerismo, estos jugadores están protagonizando una de las mejores etapas del fútbol moderno", apuntó.

"Nadie había ganado tres seguidas. Estoy muy orgulloso de ser el presidente de un grupo de jugadores como el que tenemos, de los socios que tenemos y de los millones de aficionados del Real Msadir. Es difícil lo que estáis consiguiendo. Estáis haciendo historia y leyenda", declaró.

Por último, hizo referencia a los "hombres" que trazaron los valores de su club, entre ellos Alfredo Di Stéfano, Santiago Bernabéu y Francisco Gento. "Fuimos reconocidos los mejores del siglo XX gracias a figuras como ellos. Hoy, gracias a estos jugadores, trabajamos para lograr el reconocimiento del siglo XXI. Somos por primera vez campeones de Europa de fútbol y de baloncesto. Es un doblete único, histórico y legendario. Pertenece a esta maravillosa ciudad. La ciudad de todos y donde todo empezó aquí, en Madrid, donde hoy es un club universal en el mundo entero", concluyó.

Tras la foto de familia dentro del Ayuntamiento, los jugadores salieron hacia el autobús y se trasladaron a la Plaza Cibeles para celebrar el título con sus aficionados.

Ya en el Bernabéu, primero fue homenajeada toda la plantilla de baloncesto. Después, uno a uno, fueron apareciendo todos los jugadores del Real Madrid y fueron muy ovacionados Keylor Navas y Grath Bale, autor de dos de los tres goles de la final.

Pero el primero en aparecer, aclamado, fue el entrenador Zinedine Zidane. Bajó el sonido de "Seven Nation Army" de The White Stripes, que acompañaría a cada jugador que después salió al campo, el técnico francés fue ovacionado por sus hinchas.

Después salió el resto del cuerpo técnico, Luis Llopis, preparador de porteros y los preparadores físicos Antonio Pintus y Javier Mallo, que también fueron muy aplaudidos. Ellos precedieron a a la plantilla de futbolistas del Real Madrid, saltaron al césped del estadio Santiago Bernabeú. Por orden, salieron Luca Zidane, Dani Ceballos, Mateo Kovacic, Isco Alarcón, Borja Mayoral, Marco Asensio, Achraf Hakimi, Marcos Llorente, Lucas Vázquez, Theo Hernández, Casemiro, Kiko Casilla, Gareth Bale, Luka Modric, Toni Kroos, Nacho Fernández, Raphael Varane, Jesús Vallejo, Dani Carvajal, Keylor Navas, Karim Benzema, Cristiano Ronaldo y Sergio Ramos.

La aparición de Cristiano fue la más celebrada por el público y el jugador portugués tuvo su segundo gesto con sus aficionados tras despedirse en la Plaza de Cibeles con un "Gracias… hasta el año que viene". Envuelto en la bandera de Portugal, primero enumeró con sus dedos las cinco Ligas de Campeones que ha ganado a lo largo de su carrera (una con el Manchester United y cuatro con el Real Madrid). Después, se besó el escudo y desató la locura en el estadio.

Entonces, Sergio Ramos agarró el micrófono y dedicó unas palabras a sus aficionados: "Un lujo tremendo estar aquí. Decían que era imposible volver a ganar. Pues este año estamos aquí otra vez, carajo. Dudaban de nosotros cuando levantamos dos Ligas de Campeones consecutivas y lo hemos vuelto a hacer. Hay que destacar la labor de Zidane. No quiero olvidar tampoco el trabajo de nuestro presidente", dijo.

El técnico francés, invitado por Ramos, y más escueto, también agradeció al público del Real Madrid su ayuda durante toda la temporada: "Después de Sergio no puedo decir nada. Gracias a vuestro apoyo. Sufrimos en la temporada y siempre estáis aquí para ayudar a los jugadores y a los que trabajan aquí. Muchas gracias de corazón".

Marcelo fue el último antes de ceder el micrófono a Cristiano, que protagonizó el momento de la noche. Antes, el brasileño declaró estar orgulloso de formar parte del Real Madrid y emplazó a todos a luchar por la decimocuarta Liga de Campeones.

Las primeras palabras de Cristiano fueron interrumpidas por su público: "Qué se puede decir de esta afición que nos ha dado tanto cariño en estos partidos. Es un orgullo jugar en el club más grande del mundo". Al instante sonó un "Cristiano quédate" por todo el estadio y la mayoría de sus compañeros le rodearon y acompañaron el cántico de la afición. Después, el jugador luso culminó su discurso.

La fiesta terminó con Zidane manteado y con los clásicos fuegos artificiales que adornan casi todas las fiestas del Real Madrid.

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Con información de EFE
Crédito: Reuters