Croacia en el Mundial Francia 1998: el despertar de una nueva potencia del fútbol

Una generación que parecía desperdiciada por la guerra, terminó marcando la pauta para una de las selecciones animadoras de las ediciones más recientes de la Copa del Mundo

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Con figuras como Suker, Jarni
Con figuras como Suker, Jarni o Prosinecki, Croacia completó uno de los mejores debuts en la historia de la Copa del Mundo con su participación en Francia 1998 - crédito John Sibley/Reuters

La selección de Croacia protagonizó uno de los debuts más fulgurantes y sorpresivos en la historia de la Copa del Mundo. Aunque su presencia entre los 32 clasificados al Mundial de Francia 1998 no era una estricta sorpresa dado el calibre de sus estrellas, que llegaran a las instancias finales del campeonato no lo esperaba ni el más optimista.

Este equipo de leyenda que tenía como principal referente a su delantero Davor Šuker, se moldeó en la Yugoslavia de los años 80, que causó sensación en el Mundial Sub-20 de 1987 en Chile, con buena parte de su plantel de origen croata, siendo entonces el más destacado su creador de juego, Robert Prosinečki.

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Dado su nivel y el impacto en Europa del Estrella Roja de Belgrado (ganador de la Copa de Europa de 1991 con muchos de los futbolistas de esa camada) parecían llamados a iniciar una nueva era en el fútbol internacional.

Sin embargo, el conflicto militar en los Balcanes a principios de los 90 dividió a las comunidades eslavas agrupadas bajo el estado de Yugoslavia. De estas, Croacia era la de reivindicaciones nacionalistas más fuertes, enzarzándose en su guerra de Independencia con Serbia que culminó con su constitución como estado en 1995.

Mientras el conflicto tuvo lugar, la FIFA y la UEFA le permitieron a su recién formada selección jugar partidos, pero ninguno de ellos contó para su ranking. No fue hasta 1995, una vez la guerra de Independencia terminó y Croacia fue reconocida internacionalmente como nación, que pudieron jugar partidos oficiales, comenzando por la clasificación rumbo a la Eurocopa 1996.

En dicho certamen llegaron hasta los cuartos de final, cumpliendo una notable actuación hasta que les eliminó la futura campeona, Alemania, en un partido muy cerrado. Pero ni siquiera eso parecía dar pistas de lo que sucedería en su primera participación en una Copa del Mundo.

La fase de grupos y las primeras advertencias

El equipo dirigido por Miroslav Blažević clasificó al certamen tras finalizar segundo de su grupo detrás de Dinamarca. Con un plantel que a Šuker y Prosinečki sumaba jugadores experimentados en las ligas más importantes como Slaven Bilić, Zvonimir Boban, Mario Stanić y Robert Jarni, así como a valores de su propia liga como Igor Tudor y Dario Šimić, había una plantilla ciertamente capaz de competir.

Croacia fue ubicada en el sorteo en el grupo H junto a Argentina, Jamaica y Japón, sumando dos victorias y una derrota en su camino a la fase de eliminación directa.

En su primer encuentro, Croacia venció 3-1 a Jamaica con goles de Stanić, Prosinečki y Šuker. Posteriormente, el seleccionado balcánico superó 1-0 a Japón gracias a un tanto de Šuker. Con la clasificación asegurada, los croatas cayeron ante Argentina por 1-0, avanzando a la segunda ronda como segundos de grupo, pero habiendo mostrado indicios de su juego, equilibrando físico y un buen armado defensivo con contraataques fulminantes, la mayoría culminados por Šuker.

El cruce de octavos de final enfrentó a Croacia con Rumania, equipo que ya venía de causar sensación cuatro años atrás en Estados Unidos. Fue un partido cerrado entre dos equipos con estilos de juego similares, que se terminó decidiendo con un penal convertido por Šuker terminando el primer tiempo.

Alemania y una goleada histórica

Croacia dio la sorpresa en
Croacia dio la sorpresa en cuartos de final eliminando a Alemania con goleada 3-0 - crédito John Sibley/Reuters

En los cuartos de final, Croacia se midió con Alemania, la vigente campeona de Europa y la misma selección que les eliminó dos años antes. En el estadio Gerland de Lyon, los ajedrezados salieron determinados a cobrarse la revancha y lo hicieron con creces.

Y es que a pesar de que los germanos nunca dejaron de ser peligrosos, se trataba de un plantel más envejecido que jugó con uno menos desde el primer tiempo por la expulsión de Christian Wörns.

Croacia aprovechó eso para hacer valer su solidez defensiva y su acierto en cada contraataque. El partido terminó 3-0 a favor de los croatas con goles de Jarni, Goran Vlaović y Šuker.

La semifinal y la medalla

Croacia se llevó la medalla
Croacia se llevó la medalla de bronce tras vencer a Paises Bajos por 2-1 - crédito John Sibley/Reuters

La histórica campaña continuó en semifinales frente al anfitrión, Francia, en el Stade de France. Croacia abrió el marcador con un gol de Šuker que mostró superioridad durante buena parte del encuentro, pero dos tantos de Lilian Thuram (los únicos del defensa con los Bleus) dieron la clasificación a los locales a la final.

En el encuentro por el tercer puesto, el seleccionado croata venció 2-1 a Países Bajos, que se encontraba agotado en el Parque de los Príncipes de París, con anotaciones de Prosinečki y Šuker. Este último se llevó la Bota de Oro como máximo goleador del Mundial con seis goles, coronando una actuación individual que cimentó su lugar como uno de los seleccionados fundamentales para entender el fútbol de hoy.

Davor Šuker fue el máximo
Davor Šuker fue el máximo goleador del Mundial de Francia 1998 - crédito The Grosby Group

Aún cuando en los 2000 su impacto se redujo, la generación siguiente con jugadores como Luka Modrić, Mario Mandzukic, Ivan Rakitić, Ivan Perišić, Marcelo Brozović y Mateo Kovačić volvió a poner a Croacia entre los aspirantes a llevarse el Mundial de manera consecutiva en 2018 y 2022.