El Túnel del Toyo enfrenta retrasos por equipos electromecánicos pendientes, luego de que hace un mes avanzara hasta el 70% en la obra

El conflicto entre entidades sobre la fase final del corredor dificulta el impulso de exportaciones y el turismo regional

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La falta de avance en
La falta de avance en la fase electromecánica ha generado una disputa entre el Gobierno Nacional y autoridades de Antioquia, situación que pone en riesgo la entrada en operación de un proyecto clave para la conexión vial con Urabá - crédito @tunelGGE / X

El Túnel del Toyo, reconocida como la mayor obra de infraestructura vial en Colombia y América Latina, enfrenta una controversia entre el Gobierno Petro y autoridades de Antioquia por el retraso en la instalación de los equipos electromecánicos necesarios para su operación.

Aunque el primer tramo del megaproyecto ya está finalizado y el segundo alcanza un 72% de avance, el inicio de los trabajos electromecánicos permanece pendiente, lo que mantiene en vilo la puesta en servicio de esta obra clave para la conexión entre Medellín y Urabá.

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La vía al mar contempla 37,7 kilómetros divididos en dos tramos principales. El primero, de 18,2 kilómetros, incluidos 9, kilómetros del Túnel del Toyo, estuvo a cargo de la Gobernación de Antioquia y la Alcaldía de Medellín y ya está listo para uso.

El segundo tramo, inicialmente responsabilidad nacional y luego transferido a las autoridades locales, sigue en obras, pero el impedimento central es la falta de instalación de sistemas considerados críticos para la seguridad, ventilación, iluminación y funcionamiento general. Los equipos, adquiridos por el Instituto Nacional de Vías (Invías), permanecen almacenados en Bogotá y Medellín.

La controversia entre el Gobierno
La controversia entre el Gobierno Petro y la administración regional por la autorización de recursos y la finalización de obras civiles afecta el cronograma del principal corredor vial hacia el Caribe colombiano - crédito @tunelGGE / X

La polémica ha escalado debido a un cruce de reclamaciones públicas. Las autoridades regionales insisten en que el Invías debía comenzar la instalación tras la culminación del primer tramo, al amparo de un acuerdo firmado ante la Contraloría el 7 de mayo de 2024.

Una fuente cercana al proceso aseguró a Semana: “Ese plazo se superó sin que se haya iniciado la instalación. Esto constituye un evidente incumplimiento de la nación frente a lo pactado en la Contraloría”.

Según los gobiernos locales, la estructura contractual y la supervisión ya están designadas, pero el Gobierno Nacional no ha autorizado los recursos.

Por su parte, el Invías sostiene que la instalación de los equipos electromecánicos solo puede iniciar una vez concluidas y entregadas formalmente todas las obras civiles, argumentando que es indispensable garantizar condiciones técnicas y de seguridad.

La instalación de estos sistemas no depende de su disponibilidad, sino de la culminación de las obras civiles del túnel, que están a cargo de la Gobernación de Antioquia. Técnicamente, los equipos electromecánicos solo pueden instalarse una vez la infraestructura civil esté completamente terminada y formalmente entregada”, señaló la entidad a Semana.

El Consorcio Calma tiene asignado el contrato para suministro, instalación y puesta en marcha de los equipos, con un valor cercano a los $500.000 millones.

La controversia institucional y los
La controversia institucional y los obstáculos operativos en el megaproyecto reflejan tensiones profundas sobre la gestión de obras estratégicas y su impacto en el desarrollo logístico y económico del país - crédito Gobernación de Antioquia

La interventoría corresponde al Consorcio Toyo 2021. El gerente, José Fernando Flórez, indicó a Semana que el contrato ya está en ejecución, con avances en fase de ingeniería y compras, y que la mayor parte de los sistemas ya están almacenados.

“A medida que ciertos frentes de obra lo permitan, iremos iniciando la instalación”, indicó Flórez. Subrayó además que “no puede haber una interacción activa entre la obra civil y los equipos electromecánicos, porque las condiciones no son las más adecuadas”.

El impacto del Túnel del Toyo es fundamental para mejorar la logística nacional. De acuerdo con cifras recogidas por Semana, el proyecto permitirá recortar entre 300 y 500 kilómetros según el corredor, lo que beneficiará el traslado de carga hacia Cartagena o Puerto Antioquia.

Se estima que alrededor del 30% del transporte de carga nacional circulará por este corredor, conectando el Valle de Aburrá, el centro del país y el litoral antioqueño. Para Flórez, esto representa “una gran oportunidad para el desarrollo de la industria, el turismo y el comercio, así como para la competitividad del país”.

El túnel contribuirá, además, a revitalizar el turismo, bajar los costos logísticos, reducir emisiones contaminantes y facilitar el acceso a regiones con gran valor cultural y económico. La obra es vista como motor para fortalecer las exportaciones gracias a una conexión más eficiente con los grandes puertos nacionales.

La controversia institucional y los
La controversia institucional y los obstáculos operativos en el megaproyecto reflejan tensiones profundas sobre la gestión de obras estratégicas y su impacto en el desarrollo logístico y económico del país - crédito @tunelGGE / X

El cierre de la fase principal de obras civiles está previsto hacia finales de 2026. Sólo entonces podrán instalarse totalmente los sistemas electromecánicos y se viabilizará la operación integral, aunque la disputa política y los retos técnicos podrían afectar ese calendario.

Una vez terminado, el corredor articulará de forma directa las principales rutas de retorno hacia el Pacífico y los puertos de Antioquia, abriendo paso a nuevas oportunidades para el comercio internacional y mejorando la competitividad logística en toda la región.