¿Quién compró La Manuela?, el secreto a voces y la incógnita detrás del nuevo dueño de la finca de Pablo Escobar en El Peñol

Además de hablar del doble criterio que se manejó con la venta, los locales piden que el dinero de la propiedad se invierta en el bienestar de la región

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Este predio es administrado por un privado; allí se cuenta la historia de la propiedad que perteneció a Pablo Escobar - crédito Jimmy Nomesqui / Infobae Colombia

Desde que la Sociedad de Activos Especiales (SAE) anunció que subastó La Manuela, una propiedad de 7.000 metros cuadrados en la represa de El Peñol, Guatapé, que perteneció a Pablo Escobar, se ha generado un debate en torno al precio del inmueble y la poca difusión que tuvo el proceso en la región.

En diálogo con Infobae Colombia, familiares del capo dado de baja en 1993 afirmaron que los 7.700 millones que se pagaron por La Manuela representan un “regalo” para el privado que adquirió la propiedad, puesto que sitios de menor tamaño son vendidos por más dinero en el embalse.

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Por parte de la SAE, su directora, Amelia Pérez Parra, afirmó que la recuperación y comercialización de estos bienes representa una victoria del Estado sobre el crimen, ya que los recursos obtenidos se destinan a causas legales, algo que es cuestionado en la región, ya que no se ha confirmado a quién fue vendida la propiedad, para qué será utilizada y si los municipios se verán beneficiados con la inversión del efectivo que recibió el país.

Las dudas sobre la venta de La Manuela

La propiedad fue adquirida por
La propiedad fue adquirida por un privado en 7.700 millones de pesos - crédito Jimmy Nomesqui / Infobae Colombia

En un recorrido por el embalse de El Peñol, Infobae Colombia confirmó que en la propiedad que perteneció a Pablo Escobar y en donde se registró un atentado que destruyó la edificación que no alcanzó a ser estrenada por la familia del capo, funciona un parque temático que incluye un recorrido por las ruinas de la finca, lo que varias figuras políticas han catalogado como apología al narcotráfico.

Además, los turistas tienen la posibilidad de participar en actividades como paintball, tiro al blanco, cabalgata en caballos, montar en jetski, cuatrimotos o un recorrido en jeep.

Los precios en este lugar oscilan entre 45.000 y 450.000 pesos, dependiendo del poder adquisitivo que tenga cada visitante y de las actividades que vaya a realizar. Durante los últimos meses, este lugar operó mediante un contrato de arrendamiento con el Estado.

Con la venta de La Manuela, en la región se preguntan qué pasaría con este sitio, puesto que la SAE ha afirmado que las subastas incluyen una investigación para confirmar que las propiedades no serán utilizadas para cometer crímenes o hacer apología a los delincuentes que fueron sus dueños.

A pesar de ello, locales afirmaron que es un secreto a voces que la finca fue adquirida por los administradores del parque temático, que han abierto vacantes de empleo porque tienen planes de ampliar las zonas de actividades y que más interesados en conocer la historia de la propiedad que perteneció a Pablo Escobar puedan visitarlos diariamente.

Pablo Escobar, el factor que marca la diferencia en el turismo de Guatapé y El Peñol

En la actualidad, en La
En la actualidad, en La Manuela funciona un parque temático - crédito Jimmy Nomesqui / Infobae Colombia

Debido a que hay proyectos de ley que buscan erradicar la imagen del líder del cartel de Medellín de los sitios turísticos, los locales cuestionaron que esta situación no le importó a la SAE en el momento de vender La Manuela, propiedad sobre la que se cuentan la mayoría de historias en los recorridos en lancha en el embalse, incluyendo situaciones que no se corresponden a la realidad, ya que se habla de las fiestas que organizó Pablo Escobar con su familia, a pesar de que el inmueble estaba siendo construido cuando se registró la explosión que destruyó gran parte de su infraestructura.

Infobae Colombia habló con locales sobre la importancia que tiene la figura de Pablo Escobar en la región; la mayoría mencionaron que gran parte de los turistas extranjeros siguen llegando a la región para preguntar por el capo.

Uno de los locales que habló fue Sergio Salazar, lanchero que realiza hasta seis viajes por día; en la mayoría lleva a turistas que preguntan por las propiedades del líder del cartel de Medellín.

“En realidad, sí, al día hay más de 3.000 o 4.000 turistas. Uno cuenta la historia del embalse; la gente pregunta mucho por Pablo Escobar, más que todos los extranjeros. Ellos son felices y quieren que los bajen en las propiedades”.

En ese sentido, para Salazar sería negativo que se prohibiera hablar de la figura del criminal antioqueño que fue dado de baja en 1993, ya que gran parte de los recorridos que hace son enfocados en el capo.

“Ya fue una historia que se vivió; para mí está bien. El país no está bien o mal por esto, porque esto no es narcotráfico. Mucha gente no se queda porque no hay más museos que atraigan más al turismo; estos lugares llaman a mucha gente, aunque falta que hagan más cosas, como hotelería. Ganamos todos”.

Locales piden que el dinero
Locales piden que el dinero de la venta sea utilizado para potenciar el turismo de la región - crédito Jimmy Nomesqui / Infobae Colombia

Precisamente, “inversión” es la palabra que más utilizan los comerciantes cuando hablan del futuro del turismo en Guatapé y El Peñol, ya que se reconocen como un lugar olvidado por las administraciones nacionales y locales.

“Yo no sé dónde estará esa plata. Mucha gente piensa que la piedra es del Gobierno. Lo mismo pasa con eso, pero eso ya se lo repartieron. Acá nadie sabía que eso se estaba vendiendo. Acá no han dicho nada de lo que van a hacer con el dinero”, respondió el comerciante Alejandro Marín tras ser preguntado sobre qué opina que debería pasar con el dinero de la venta de La Manuela.

De la misma forma, Marín aseguró que no sería positivo que en la región se dejara de hablar de los capos que adquirieron gran parte de los predios en los 80, puesto que, en su concepto, eso no mejoraría el país.

“No cambiaría en nada, el negocio sigue como una cadena. Nosotros acá vivimos de contar historias que ya pasaron, pero los problemas de verdad están con los cultivos, ese es el verdadero problema”.

Esa postura fue compartida por Miriam Hincapié, comerciante de la región, que ha visto cómo hay visitantes que piden no saber nada sobre Escobar, mientras que otros se emocionan y hasta deciden comprarle algún objeto tras llegar de uno de los tres museos en los que se cuenta la vida del narcotraficante en la zona.

“Eso depende del turista; hay gente que pasa derecho y ya, pero al extranjero le llama mucho la atención; el comercio con eso es bueno; a mí me aumentan las ventas de productos relacionados con Pablo”.