La inminente amenaza de que Colombia pierda la certificación de Estados Unidos en la lucha contra las drogas ha impulsado una reacción sin precedentes entre los mandatarios de las principales ciudades del país.
Según reveló Semana, los alcaldes de Bogotá, Carlos Fernando Galán; Medellín, Federico Gutiérrez; Cali, Alejandro Eder; Barranquilla, Alejandro Char, y Cartagena, Dumek Turbay viajan el domingo 7 de septiembre a Washington para intentar evitar una descertificación que no se produce desde los años 90.
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“Los alcaldes representan la respuesta local a las causas del narcotráfico. Invertir en nuestras ciudades significa reducir el riesgo de descertificación, salvaguardar la alianza estratégica entre Estados Unidos y Colombia y consolidar la democracia en Colombia”, concluyó Alejandro Eder.
La legislación estadounidense exige que cada año, antes del 15 de septiembre, la Casa Blanca presente un informe sobre la cooperación de los principales países productores o rutas de drogas ilícitas.

En este ciclo, Colombia enfrenta un riesgo elevado de perder la certificación, debido a que “sus indicadores del último año en la lucha contra las drogas son en gran mayoría pobres”, según el análisis de Semana. Además, la relación entre el presidente Gustavo Petro y el gobierno de Donald Trump ha alcanzado “niveles de tensión nunca antes vistos”.
La descertificación tendría consecuencias inmediatas y severas. Si se concreta, “automáticamente deja de recibir asistencia económica de los Estados Unidos para combatir las economías ilegales”, advierte el informe.
Esto implicaría la pérdida de millones de dólares que actualmente financian “los vuelos de los helicópteros de combate y la movilización de tropas hacia zonas de conflicto”.
Pero el impacto no se limitaría a la ayuda militar: la cascada de efectos incluiría “un bloqueo de Washington para obtener crédito en organismos internacionales, imposición de aranceles a las exportaciones colombianas y un posible veto a las empresas estadounidenses que inviertan en Colombia”.

Las grandes capitales serían las primeras en sentir el golpe. El caso de Cali ilustra la gravedad de la situación.
La ciudad ha sufrido tres atentados graves perpetrados por la columna ‘Jaime Martínez’, de las disidencias de las Farc, que controla el negocio de la coca en las montañas de Jamundí, a una hora del centro urbano.
El ataque más devastador ocurrió el 21 de agosto, cuando un camión cargado con cilindros de gas llenos de explosivos fue detonado contra la Escuela Militar de Aviación Marco Fidel Suárez, en una zona residencial del nororiente de la ciudad. El saldo: seis personas murieron, casi 80 más resultaron heridas y una vasta zona comercial quedó destruida. Se trató del atentado más grave en Cali en las últimas dos décadas.
El alcalde de Cali fue enfático al señalar las consecuencias de este debilitamiento: “no fue posible detectar los camiones que viajaron cargados con explosivos desde el Cauca hasta Cali, ni prevenir el atentado que le costó la vida al precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay”.
Eder advirtió sobre el escenario que se abriría si se pierde la ayuda estadounidense: “Si ahora dejamos de recibir la ayuda militar de Estados Unidos por una descertificación, esta situación se agravará mucho más y todos los colombianos quedaremos ante una amenaza incontrolable”.

La agenda de los cinco alcaldes en Washington, programada para el 8 y 9 de septiembre, contempla reuniones con altos funcionarios del Departamento de Estado y congresistas de ambas bancadas.
Además de solicitar que no se descertifique a Colombia, los mandatarios propondrán que la cooperación se amplíe más allá de las medidas punitivas, con acciones en seguridad, desarrollo económico, democracia y migración. Solicitarán que se fortalezca la cooperación policial y militar directa con las ciudades y el trabajo de prevención de la violencia.
En horas de la mañana del 5 de septiembre, Gustavo Petro compartió en sus redes sociales que “Estos alcaldes no estan autorizados para representar a Colombia. La Constitución es clara. Certifiquen o no, la constitución de Colombia se respeta”.

Minutos después, el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez afirmó que Gustavo Petro ya parecía un dictador. Posteriormente afirmó que los alcaldes mencionados sí irán a representar a Colombia
“Petro ya actúas como un Dictador. Claro que iremos. Y sí representamos a nuestras ciudades que hacen parte muy importante de Colombia. Haremos todo lo posible para que Estados Unidos siga siendo un gran aliado para Colombia. Intentaremos mitigar el desastre que has generado. En Democracia, tenemos el derecho de hablar por nuestra gente. Te enterarás de cómo nos va. Lo hacemos por Colombia, no por vos. Y por supuesto, no te tenemos que pedir permiso para trabajar por nuestras ciudades y por todos los Colombianos”, afirmó Gutiérrez en su cuenta oficial de X, antes Twitter.

Durmek Turbay Paz, alcalde de Cartagenea, afirmó: Presidente Gustavo Petro, en efecto, la certificación antidrogas no corresponde a los alcaldes, sino que se trata de un asunto exclusivo del Gobierno Nacional. Señaló que será el Ejecutivo quien gestione ese tema.
El alcalde precisó: Lo que debe quedar claro es que las relaciones bilaterales entre Cartagena y Estados Unidos, históricas y de carácter bipartidista, recaen en su competencia como primer mandatario de la ciudad. Indicó que su labor consiste en fortalecer los lazos de cooperación internacional, más aún considerando que Estados Unidos es el principal socio comercial y emisor turístico para la ciudad.
“Lo que sí debe quedar claro, señor Presidente, es que las relaciones bilaterales entre #Cartagena y los #EstadosUnidos, históricas y de carácter bipartidista, son de mi resorte como primer mandatario de la ciudad. Es mi deber trabajar por el fortalecimiento de los lazos de cooperación internacional, y más siendo aquel nuestro principal socio comercial y emisor turístico. Además a través de diferentes agencias estatales y ONG norteamericanas, se viene trabajando coordinamente desde hace más de 30 años en labores de asistencia social, económica y humanitaria en algunos de los sectores más deprimidos de la ciudad", afirmó Turbay.

Añadió que, mediante agencias estatales y ONG norteamericanas, se ha trabajado de forma coordinada durante más de 30 años en asistencia social, económica y humanitaria en sectores vulnerables de Cartagena.
Concluyó que la invitación formulada por los congresistas estadounidenses durante su visita corresponde, en el caso de la alcaldía, a la oportunidad de impulsar nuevos mercados de inversión y proyectar a La Heroica como ciudad puerto y principal destino turístico del país.
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