Vacunas puerta por puerta: intensifican inmunización en EEUU a medida que avanza la variante Delta

El tono del presidente Joe Biden fue más urgente que antes, ya que el país enfrenta posibles picos de infección en otoño, alertaron expertos

REUTERS/Evelyn Hockstein/File Photo
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El presidente Joe Biden anunció el martes que iba duplicar los esfuerzos para todos aquellos estadounidenses que aún se resisten a vacunarse, aunque ello implique ir de puerta en puerta y visitar iglesias u oficinas.

Desde la Casa Blanca, el presidente señaló que hay una mayor preocupación por la variante Delta del coronavirus, que es más transmisible y ha obligado algunos países europeos a regresar a los bloqueos.

El renovado esfuerzo de la administración se centrará en poner las vacunas en manos de médicos y expertos locales, con la esperanza de que puedan convencer a la gente de que las vacunas son seguras y beneficiosas.

Nuestra lucha contra este virus no ha terminado”, declaró Biden. “En este momento, al mismo tiempo que me dirijo a ustedes, millones de estadounidenses todavía no están vacunados ni protegidos. Sus comunidades están en riesgo, sus amigos están en riesgo. Las personas que les importan están en riesgo“.

El tono de Biden fue más urgente que antes, ya que el país enfrenta posibles picos de infección en otoño. De pie frente a un telón de fondo que decía “Podemos hacer esto (We Can Do This)”, Biden sonó alternativamente como un vendedor (“nunca ha sido tan fácil”), como un suplicante (“por favor, vacúnese”) y como un reclutador del Ejército (“si se consideran patriotas, es algo que tienen que hacer”).

Evelyn Hockstein/Reuters
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También hizo hincapié en que la campaña de inmunización se está moviendo hacia una nueva fase, con los cierres de los sitios de vacunación masiva y un enfoque intensificado en los destinos diarios, desde oficinas hasta iglesias, festivales y farmacias, para que las personas puedan vacunarse incluso si solo salieron para comprar “una pasta de dientes“.

El presidente, por un lado, felicitó a los estadounidenses por los éxitos obtenidos, pero también advirtió sobre los riesgos de lo que calificó como un “exceso de confianza”. Dijo que 2021 ha sido “un año duro pero de mucho progreso”, pero que aún así no podíamos “ser complacientes. . . . Lo mejor que puede hacer para protegerse, proteger a su familia y a las personas que más le importan, es vacunarse“.

La Casa Blanca se enfrenta cada vez a más estadounidenses que se niegan a vacunarse a pesar de los esfuerzos a gran escala del gobierno federal. El anuncio del martes se produjo dos días después de que Biden reconoció que no había alcanzado una meta que él mismo se impuso: el 70 por ciento de los adultos estadounidenses habrían recibido al menos una dosis de la vacuna para el 4 de julio.

Aún así, los números han llegado al 67 por ciento, y la Casa Blanca realizó un gran evento en el jardín sur para celebrar la “independencia del Covid-19”.

Más importante que la tasa de vacunación nacional es la tasa persistentemente baja en determinados estados, ya que sus residentes se resisten a las súplicas de Biden, lo que refleja que la vacilación a las vacunas tiene más que ver con una cuestión de desconfianza que de acceso.

EFE/John G. Mabanglo/Archivo
EFE/John G. Mabanglo/Archivo

Todos los adultos estadounidenses se volvieron elegibles para las vacunas el pasado 19 de abril, pero los números de vacunaciones diarias han caído vertiginosamente desde que alcanzaron su punto máximo en el mismo mes. En un momento dado, se administraron más de 3 millones de vacunas al día, pero en las últimas semanas ese número ha fluctuado y ha bajado hasta poco más de 700.000.

Tres de cada 10 estadounidenses (29 por ciento) dijeron que es probable que no se vayan a vacunar. Entre ellos se encuentra el 20 por ciento que dijo que definitivamente no lo hará, según una encuesta del Washington Post-ABC News publicada la semana pasada. El 29% que dijo que es poco probable que se vacunen aumentó con respecto al 24 por ciento que había dicho lo mismo en abril.

La decisión de vacunarse se divide cada vez más en líneas partidistas. La encuesta halló que el 86% de los demócratas han recibido al menos una dosis, en comparación con el 45% de los republicanos. Otro 7% de los demócratas dice que es probable que lo haga, en comparación con el 4% de los republicanos.

En una especie de guiño a tales fisuras partidistas, los comentarios de Biden fueron transmitidos en vivo por CNN y MSNBC el martes por la tarde, mientras que Fox News optó por no cubrirlos. Y aunque muchos gobernadores y legisladores republicanos abogaron firmemente por la vacunación, otros calificaron la vacunación como una afrenta a la libertad de los estadounidenses.

La gente puede elegir. No necesita que los camisas pardas aparezcan en sus puertas ordenando vacunas“, escribió la representante Marjorie Taylor Greene (R-Ga.). “No se puede obligar a la gente a ser parte del experimento humano”.

Marjorie Taylor Greene (Foto: REUTERS/Evelyn Hockstein)
Marjorie Taylor Greene (Foto: REUTERS/Evelyn Hockstein)

Los Camisas pardas, también llamados SA, fueron un grupo paramilitar violento vinculado con los nazis que operaba al margen de la ley, atacaba a judíos e izquierdistas y fueron fundamentales para el ascenso al poder de Adolf Hitler.

La negativa de los no vacunados podría afectar el retorno del país entero a la normalidad. Las personas no vacunadas tienen una mayor probabilidad de infectarse con el virus, lo que les brinda la oportunidad de mutar a una forma más transmisible o que pueda enfermar a las personas que ya han sido vacunadas.

A medida que la variante Delta se ha extendido, la Organización Mundial de la Salud ha reiterado su recomendación de que todas las personas, incluidas las que ya están completamente vacunadas, continúen usando mascarillas para frenar la propagación del virus.

Biden advirtió el martes sobre los peligros de no vacunarse a medida que la variante Delta se expande por los Estados Unidos, particularmente para las personas más jóvenes que se han retrasado en recibir las vacunas.

EFE/EPA/SAMUEL CORUM/POOL
EFE/EPA/SAMUEL CORUM/POOL

Me parece que esto debería hacer que todo el mundo se lo piense dos veces, o al menos debería provocar una reconsideración, especialmente en aquellos jóvenes que piensan que no tienen porqué vacunarse“, dijo Biden. “La buena noticia es que nuestras vacunas son muy efectivas. Los estadounidenses completamente vacunados tienen un alto grado de protección, incluso contra esta variante Delta“.

También hizo hincapié en que en las próximas semanas los esfuerzos de la administración serán cada vez más intensos, ya que buscaran entretejer las vacunas con los patrones de la vida diaria.

Su administración intentará poner las vacunas en manos de los pediatras, con la esperanza de que vacunen a los niños antes de que estos regresen a la escuela o cuando se hagan los exámenes físicos antes de practicar deportes de otoño. El gobierno también ampliará el uso de clínicas móviles y tratará de crear oportunidades para que más personas se vacunen en su lugar de trabajo.

Ahora tenemos que ir comunidad por comunidad, vecino por vecino y, en algunos casos, puerta a puerta, para llevar ayuda a las comunidades que más la necesitan”, expresó Biden.

Sin embargo, también reconoció los límites de lo que puede hacer el gobierno federal, apelando a la acción colectiva del público estadounidense.

La conclusión es que mi administración está haciendo todo lo posible para liderar una respuesta de todo el gobierno a nivel federal, estatal y local”, dijo. “Pero también necesitamos que todos pongan de su parte”.

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