Un niño quedó desfigurado tras ser atacado deliberadamente con ácido en un supermercado

Por Rick Noack

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La tienda “Home Bargains” de
La tienda “Home Bargains” de Worcester (Inglaterra) donde un niño de 3 años fue atacado deliberadamente con ácido (Matthew Cooper/PA/AP)

Las autoridades británicas han tenido varios problemas en los últimos años con un preocupante aumento con respecto a los ataques con ácido que han dejado a muchas víctimas con ceguera y desfiguradas.

Algunos de estos ataques han sido parte de la violencia pandillera y otros han sido vinculados a relaciones de pareja. Pero también ha habido algunos casos aislados que apuntan a la aleatoriedad.

La policía ahora intenta entender por qué un niño de 3 años fue salpicado con una sustancia cáustica en una tienda de abarrotes en la ciudad inglesa de Worcester. El pequeño sufrió graves quemaduras en el brazo y en la cara. El niño ha podido abandonar el hospital pero las autoridades afirman que creen que fue un ataque deliberado. Cuatro hombres ya han sido detenidos.

"El incidente ha conmocionado a la comunidad local y me gustaría asegurar a todas las personas que estamos llevando a cabo una investigación exhaustiva", declaró el superintendente de la policía West Mercia, Mark Travis.

Después de los ataques anteriores, los investigadores, en algunas ocasiones, no han podido encontrar un patrón que justificara de alguna manera estas acciones.

Se han producido muchos ataques en Londres o en sus alrededores y se han dirigido a algunos miembros de pandillas. Pero en otras situaciones, donde las víctimas han sido desde banqueros hasta motociclistas, parece que responden a ataques aleatorios.

Detener los ataques de ácido también es difícil, principalmente porque los ácidos se pueden comprar fácilmente en supermercados con productos como la lejía o los limpiadores de desagüe.

Dichos ataques se dirigen principalmente a mujeres y son llevados a cabo por hombres en algunas zonas del sur de Asia, donde son especialmente frecuentes. El año pasado, los datos de la Policía Metropolitana de Londres revelaron que los atacantes y las víctimas en Gran Bretaña son predominantemente hombres. La mayoría de las víctimas son menores de 30 años. Entre los atacantes, uno de cada cinco era menor de edad.

En Londres, el número de ataques alcanzó un máximo histórico el año pasado, con un 50 por ciento más de casos reportados que en 2016.

En algunos distritos, los tribunales han comenzado a pedir a los visitantes que tomen sorbos de sus botellas si desean ingresar con líquidos, una medida que se ha tomado para prevenir ataques.

A nivel nacional, las autoridades también están considerando la introducción de nuevas directrices y leyes para restringir las ventas de líquidos que podrían usarse en ataques o para introducir castigos mucho más duros.