Tras 101 años, la era Uber podría terminar con el negocio de autos de alquiler

Por David Welch

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En la era del automóvil de Estados Unidos, un hombre de Nebraska llamado Joe Saunders tuvo una idea: alquilaría su Ford Model T a los vendedores itinerantes.

Hoy, 101 años más tarde, sus herederos (Saunders vendió el negocio a un tipo de Chicago llamado Hertz) se enfrentan a una pregunta existencial: ¿puede el negocio de alquiler de autos de Estados Unidos prosperar en la era de Uber, Lyft y, quizás algún día, en la de los vehículos autónomos?

La respuesta, hasta ahora, no es muy agradable. Las pérdidas que han estado experimentando Hertz Global Holdings Inc. se están acumulando y Avis Budget Group Inc. acaba de reducir su pronóstico de ganancias. Los inversores han pagado un precio muy alto. Los problemas con las flotas de alquiler son una de las razones. En los últimos años, Hertz compró más autos de los que necesitaba y ha estado luchando para desprenderse de ellos a un precio decente.

Sin embargo, quizás, lo más preocupante es que las compañías de alquiler de vehículos se enfrentan a la misma situación que un día tuvo Blockbuster, que acabó desapareciendo por las nuevas tecnologías en forma de video digital y Netflix.

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Siempre habrá un mercado para los vehículos de alquiler, pero para un número creciente de clientes de negocios, incluso para los consumidores ocasionales, parece que eso va en retroceso. ¿Por qué hay que esperar una cola, recoger las llaves, rellenar el depósito de gasolina y devolver el auto cuando una aplicación puede hacerlo?

Los trabajos de la industria pusieron de manifiesto esa situación cuando se presentaron los números rojos por tercer trimestre consecutivo. La pérdida de USD 0.63 por acción para el periodo que finalizó en junio fue peor que la proyección realizada por Bloomberg. Un día antes de esta presentación, Avis redujo su previsión de ganancias para todo el año.

"El negocio del transporte está evolucionando", comenta Neil Abrams, presidente de Abrams Consulting Group, que realiza trabajos de asesoría para la industria de alquiler de carros. "Las empresas que están paradas se quedan en el polvo".

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Sin duda, los tiempos difíciles de la industria pueden tener que ver más con la mala gestión que con la presencia de Uber, Lyft o cualquier otra empresa de ese tipo. Hertz, en particular, montó una flota con demasiados vehículos para alquilar. Para mantener esos autos y que generaran ingresos, la empresa tuvo que bajar las tasas de alquiler.

Las compañías han tenido que reducir sus flotas en el peor momento. Millones de vehículos están acabando sus contratos de lease cuando la industria automotriz llevaba varios años en continuo crecimiento.

Esa gran oferta está dificultando la venta de vehículos antiguos de alquiler en el mercado de segunda mano. Los movimientos de Hertz para desprenderse de los autos rápidamente han acelerado las tasas de depreciación en la industria de alquiler. El director general Kathryn Marinello asumió el control en enero de 2017 con el objetivo de arreglar esta situación semanas después de que el inversionista multimillonario Carl Icahn aumentara su participación.

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"La gestión de Hertz ha afectado más a la industria", comentó Jim Tennan, director de Tennan Group, otro consultor de la industria de alquiler.

Marinello dijo que la compañía está ahora reduciendo su flota porque se había incrementado demasiado. "Por supuesto, el trabajo duro siempre viene antes de rendir frutos y eso se refleja en los resultados de nuestro segundo trimestre", expresó Marinello en un comunicado anunciando los resultados.

El progreso que el director general describió dio un respiro a los inversionistas que habían visto cómo las acciones de Hertz habían caído un 72 por ciento desde el punto más alto del último año.

A medida que las empresas luchan por la gestión del negocio principal, Hertz y Avis también van a tener que navegar por un futuro nebuloso. Mientras que el viajero de negocios tiene que subirse a un autobús, esperar una cola, obtener el auto, inspeccionarlo, firmar los papeles y luego manejar, hacer un viaje en auto a través de una aplicación parece una opción más viable.

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En este punto, Uber y Lyft solo se han hecho con el control del 3 o 4 por ciento de los ingresos de las empresas de alquiler de autos, en su mayoría realizados en los mostradores de los aeropuertos, tal y como estima Hamzah Mazari, analista de Macquarie. Algunos inversionistas consideran que pueden llegar a robar un 25 por ciento de la cuota del mercado, aunque esperan un recorte del 5 al 7 por ciento en los próximos años.

En cifras aproximadas, se estima que Hertz y Avis podrían perder hasta USD 200 millones en ingresos. Cada compañía aporta cerca de USD 8.6 mil millones al año.

"A medida que gane impulso fuera de las grandes ciudades, podría tener un mayor impacto. Podría ser más grande especialmente si los millennials se sienten más cómodos con el vehículo que comparten" remarcó Mazari.

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