
Una de las presencias más esperadas es la de Beyoncé. Es copresidenta junto con Nicole Kidman, Venus Williams y la directora de contenidos de Condé Nast, Anna Wintour.
Se acerca el primer lunes de mayo, también conocido como la fecha de la Gala del Met, o la fiesta del año o los Oscar de la Costa Este. Eso por sí solo debería bastar para despertar el interés de todos por observar a la gente. ¡La ropa! ¡Los famosos! ¡El dinero! La oportunidad de comentar todo lo anterior con conocimiento de causa mientras estás en pijama.
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Pero esta no es una Gala del Met cualquiera. Esta celebra tanto la próxima gran exposición del Instituto del Traje como su nuevo hogar: las Galerías Condé M. Nast. Ubicadas en el espacio de 1000 metros cuadrados que fungía como la tienda de regalos del Museo Metropolitano de Arte, las salas de exposición de moda serán ahora lo primero que vean los visitantes cuando entren en el Gran Salón.
En otras palabras: una declaración indiscutible de que la moda merece un lugar destacado en la más ilustre de las instituciones de bellas artes.
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Espera, eso suena importante
Y lo es. Desde que el Museo de Arte del Traje se fusionó con el Met en 1946 y se convirtió en el Instituto del Traje, el instituto ha estado relegado al sótano del Met, apretado en un espacio reducido de unos 400 metros cuadrados, como una especie de pariente que causa vergüenza. No había símbolo más revelador del hecho de que la moda nunca se consideró realmente el equivalente estético de, digamos, la pintura o la escultura.
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Cuando el Instituto del Traje quería organizar su gran exposición anual, tenía que pedir prestado espacio a otras galerías o recurrir a un espacio de exposición temporal, lo que limitaba la duración de sus exposiciones. Ahora dispone de un gran espacio permanente propio y la exposición estará abierta nueve meses completos, un hecho que vale la pena celebrar. Quizá por eso Beyoncé aceptó ser anfitriona.
¡¿Beyoncé?!
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Es copresidenta oficial de la gala, junto con Nicole Kidman, Venus Williams y la directora de contenidos de Condé Nast, Anna Wintour, la mujer a quien más se le debe que la Gala del Met sea lo que es. Será la primera vez en una década que Beyoncé honre una Gala del Met con su presencia. Jeff Bezos, fundador de Amazon, y su esposa, Lauren Sánchez Bezos, son los presidentes honorarios, y constituyen la principal fuente de financiación de la exposición y de la propia fiesta.
¿Los Bezos están involucrados? ¿Cómo va eso?
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Algunos ven la participación de la pareja como un intento de comprar su camino hacia la legitimidad cultural. De hecho, un grupo de activistas, Everyone Hates Elon (todo el mundo odia a Elon, en español), ya ha empezado a convocar un boicot a la gala y a tratar de avergonzar a Bezos. En Nueva York, empezaron a aparecer carteles cerca del museo y por toda la ciudad en los que se llamaba a la fiesta "la Gala del Met de Bezos" y se afirmaba que era "traída a ustedes gracias a la explotación de los trabajadores".
¿Hay algún tema?
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Sí, y como de costumbre está relacionado con la gran exposición que celebra la fiesta. Este año, se trata de la exposición de primavera del Instituto del Traje, Costume Art (arte del traje), que defiende que la moda --o lo que Andrew Bolton, curador responsable del departamento, denominó "el cuerpo vestido"-- es el hilo conductor del resto de las galerías del museo.
Es un tema menos controversial que el del año pasado, Superfine: Tailoring Black Style, aunque no está del todo exento de connotaciones políticas. Como parte de su concepto, Bolton consideró el "arte del traje" a través de la lente de varios tipos de cuerpos, incluidos el "cuerpo embarazado", el "cuerpo corpulento", el "cuerpo con discapacidad" y el "cuerpo desnudo y sin ropa".
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¡El cuerpo desnudo! ¿Así que el código de vestimenta trata de cuerpos?
Tal vez para evitar que llevar atuendos transparentes se convierta en una competencia, el código de vestimenta de este año es en realidad "La moda es arte". Lo que eso significa está abierto a interpretación (aunque parezca un poco obvio para la gala de un museo), pero puedes imaginarte un montón de vestidos Mondrian de Saint Laurent, o quizá algunas piezas del desfile de alta costura de Dior de otoño de 2007 de John Galliano. Aquella colección rendía homenaje a la relación de Christian Dior con el arte e incluía un traje que pretendía imitar el Paulo vestido de arlequín de Picasso, así como atuendos inspirados en Goya y Cocteau.
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Esperemos que ningún invitado llegue con marcos elaborados alrededor de la cabeza, pero nunca se sabe. ¿Recuerdas en 2019, cuando Billy Porter, con aspecto de ave fénix de alas doradas, fue llevado a la fiesta de celebración de lo camp por seis hombres sin camiseta? ¿O cuando Jared Leto llegó a la gala que celebraba a Karl Lagerfeld en 2023 vestido como la querida gata birmana del diseñador, Choupette?
¿Cuánto cuesta todo esto?
Las entradas individuales tienen el impresionante precio de 100.000 dólares --25.000 más que el año pasado-- y las mesas cuestan a partir de 350.000 dólares (las cuentas son un poco confusas, pero quizá haya algunas mesas pequeñas). Las cifras hablan por sí solas: la Gala del Met de 2025 recaudó la cifra récord de 31 millones de dólares. Para ponerlo en perspectiva, el año pasado la gala de primavera del Ballet de la Ciudad de Nueva York recaudó 2,7 millones de dólares.
Todo el dinero de la venta de entradas se destina directamente a financiar el presupuesto anual del Instituto del Traje. ¿Por qué? Porque cuando el Museo de Arte del Traje se unió al Met, lo hizo bajo la restricción de que el instituto tenía que pagarse a sí mismo; es el único departamento de curaduría del Met que está obligado a hacerlo, y en parte por eso se creó la Gala del Met en 1948.
¿Qué obtienen los invitados por su dinero?
¿Además de la satisfacción de saber que apoyan a una institución cultural y la oportunidad de estar en el mismo evento que Beyoncé? Un cóctel en el Gran Salón, una cena de Olivier Cheng Catering cerca del Templo de Dendur y una fastuosa decoración floral de Raúl Àvila. Y siempre hay entretenimiento sorpresa. El año pasado fueron Usher y Stevie Wonder.
Si lo puedo costear, ¿puedo ir?
Solo en tus sueños. A diferencia de otras recaudaciones de fondos culturales, como la gala de inauguración de la temporada de la Ópera Metropolitana, la Gala del Met es solo con invitación. Los requisitos para ser incluidos tienen más que ver con la fama, los logros y la belleza --la santísima trinidad de Wintour-- que con el dinero. Wintour, quien también es directora editorial mundial de Vogue, tiene la última palabra sobre todas las invitaciones y asistentes. Aunque dones toneladas de dinero al museo, no necesariamente cumplirás los requisitos, y aunque una empresa compre una mesa, no puede elegir a todas las personas que se sentarán ante ella. Las propuestas de invitados tienen que pasar por Wintour y Vogue y rezar para que las aprueben. Este año, como en 2025, hay unos 400 elegidos, según una portavoz del Instituto del Traje.
¿Quién está invitado?
La lista de invitados es un secreto muy bien guardado, pero este año, al igual que el pasado, hay un comité anfitrión adicional dirigido por el diseñador de Saint Laurent Anthony Vaccarello (Saint Laurent patrocina el catálogo de la exposición) y la actriz Zoë Kravitz que está repleto de nombres destacados, todos los cuales se prevé que harán su entrada en la escalinata del museo.
Entre los miembros figuran Sabrina Carpenter, Doja Cat, Alex Consani, Misty Copeland, Teyana Taylor, A'ja Wilson, Sam Smith y Chase Sui Wonders. Es muy probable que Jay-Z asista para apoyar a su esposa, así como que asista alguna combinación de miembros de la familia Kardashian-Jenner. Y luego están los nuevos famosos favoritos de todos, Connor Storrie y Hudson Williams: puedes apostar a que tendrán la codiciada invitación.
¿Asistirá Zohran Mamdani?
No. Aunque el Met es una importante institución y atracción turística de la ciudad de Nueva York, y los alcaldes Michael Bloomberg, Bill de Blasio y Eric Adams asistieron (aunque no todos los años), el alcalde Mamdani ha dicho que él y su esposa, Rama Duwaji, lamentan no poder asistir en esta ocasión.
Las flagrantes muestras de riqueza de la gala contradicen la posición de Mamdani como socialista democrático y su promesa de hacer que la ciudad vuelva a ser asequible. De hecho, cuando la representante Alexandria Ocasio-Cortez asistió en 2021, a pesar de que lo hizo con un vestido en el que se leía "impuestos a los ricos", las críticas fueron clamorosas. Quizá por eso, cuando la exvicepresidenta Kamala Harris fue una invitada sorpresa el año pasado, se saltó la sesión fotográfica de la entrada y asistió solo a la cena.
¿Alguna vez los coanfitriones no han asistido?
En muy muy raras ocasiones. El año pasado se especuló con la posibilidad de que LeBron James, presidente de honor de la gala, tuviera que perderse la fiesta si su equipo, los Lakers de Los Ángeles, llegaba a las semifinales de las eliminatorias de la NBA. No lo hicieron, pero James no asistió por una lesión en la rodilla. (Su esposa, Savannah, sí acudió). En 2024, Rihanna --que no era la anfitriona oficial, pero sí una invitada estrella-- también se ausentó en el último momento por enfermedad.
Todo esto para decir que Beyoncé no estará allí hasta que aparezca.
¿Los famosos compran sus propias entradas?
¿Los perros vuelan? No, los invitan las marcas (o las marcas por indicación de Vogue), que compran los asientos de los invitados en la mesa, además de confeccionar a medida sus atuendos y pagar sus vuelos y alojamiento. A cambio, los invitados famosos trabajan el ángulo de la moda. Por supuesto, siempre pueden hacer una donación personal al museo.
¿Cuándo empieza?
En teoría, las llegadas programadas --cada invitado tiene asignado un espacio-- comienzan a las 5 p. m., normalmente con los copresidentes de la velada, y terminan sobre las 8 p. m. A menos, claro está, que seas Rihanna, en cuyo caso no hay reglas que valgan. El año pasado apareció a las 10 p. m., después de que otros invitados ya habían paseado entre las mesas y se habían ido a casa.
¿Cómo puedo verlo?
Para ofrecer un vistazo desde el interior de la gala, Vogue transmitirá en directo el evento por sexto año consecutivo, esta vez con Ashley Graham, Cara Delevingne y La La Anthony como presentadoras; Emma Chamberlain será de nuevo la corresponsal especial de la revista en la alfombra roja. Puedes esperar algo más que "¿qué llevas puesto?".
Algunos fans incondicionales se agolpan en la Quinta Avenida detrás de las barreras de la acera y los agentes de seguridad frente a la escalinata (techada) del museo, con la esperanza de vislumbrar a sus famosos favoritos cuando salgan de sus furgonetas Sprinter y Escalades, pero este no es un momento para las multitudes: podrás verlo mucho mejor desde tu pantalla pequeña o computadora. Cubriremos las llegadas en directo en nytimes.com, con entrevistas sobre la alfombra roja, críticas de moda en tiempo real y fotos en abundancia, así que sintonízanos aquí.
Vanessa Friedman ha sido la directora de moda y la crítica jefe de moda del Times desde 2014.
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