Especial para Infobae de The New York Times.
No hay manera de que haya mucho suspenso en “Air: La historia detrás del logo”. La nueva película describe la misión de Nike en 1984 para que el entonces novato Michael Jordan firmara un acuerdo de patrocinio, y todos saben que al final Nike conseguirá a su hombre. Sin duda, algunos espectadores en la sala llevarán puestas zapatillas Air Jordan adornadas con el famoso logo Swoosh.
Pero los cineastas evocan un momento apasionante al final de la película. Con ingenio y determinación, Sonny Vaccaro, el ejecutivo de Nike interpretado por Matt Damon, ha asegurado el acuerdo con Jordan, hasta que la madre de este, Deloris Jordan (Viola Davis), hace una petición adicional: su hijo debe recibir no solo una tarifa de 250.000 dólares sino también un porcentaje de cada zapatilla vendida.
“Un zapato es solo un zapato”, le dice a Vaccaro, “hasta que mi hijo se lo pone”.
Este detalle aparentemente pequeño, más que un simple desarrollo de la trama, encarna uno de los temas centrales de “Air: La historia detrás del logo”: el valor que un individuo talentoso le aporta a un negocio y la importancia de compensarlo por ello.
“Él creó ese valor”, afirmó Damon, también productor de la cinta, en una entrevista. “Sí, tuvieron varias campañas publicitarias geniales, ¿no? Pero Michael Jordan, al salir y ser el mejor jugador todas las noches, es lo que le dio significado a la zapatilla”.
La lección de “Air: La historia detrás del logo” también se puede aplicar a la compañía nueva que la produjo. Artists Equity fue cofundada por Damon y su viejo amigo Ben Affleck para hacer películas que le generen más dinero a su talento artístico. “Air: La historia detrás del logo” —dirigida por Affleck, quien también interpreta al cofundador y director ejecutivo de Nike, Phil Knight— a propósito fue el primer proyecto de la compañía.
“Temáticamente estaba en sincronía con lo que estamos tratando de hacer con la nueva compañía”, dijo Damon sobre “Air: La historia detrás del logo”.
Damon explica: “Sonny siente, al igual que nosotros, que las personas que están poniendo el valor en algo merecen obtener una porción de los ingresos y ser compensados, y en lugar de ser extractivismo, es una asociación”.
En la vida real, fue Nike quien inicialmente le ofreció a Jordan una parte del negocio: “el cebo en el anzuelo”, afirmó Vaccaro en una entrevista. Nike estaba desesperada por superar la oferta de sus rivales más grandes, Converse y Adidas, para asegurar los derechos de un jugador que, según sus predicciones, iba a ser un talento generacional.
La película refleja fielmente la realidad, añadió Vaccaro, al retratar la importancia que tenía esta propuesta para Deloris Jordan, la principal responsable de la toma de decisiones en su hogar.
“Me lo recordó 10 veces antes de que se viera en la última escena”, afirmó Vaccaro. “La única razón por la que sobrevivimos y ganamos el acuerdo fue porque Jordan obtuvo una porción de las ganancias”.
La carrera de Vaccaro en el baloncesto y el negocio del calzado es tan rica que hace años casi se filmó una película sobre un período completamente diferente de su vida (James Gandolfini iba a interpretarlo). Vaccaro comenzó a organizar juegos de estrellas en los bachilleratos en la década de 1960. En Nike, no solo ayudó a fichar a Jordan, sino que también fue pionero en lograr contratos con entrenadores universitarios de baloncesto para que sus jugadores utilizaran zapatillas Nike, ya que las reglas de la NCAA prohibían que los atletas hicieran sus propios tratos. En la década de 1990, fichó a Kobe Bryant para Adidas.
Sin embargo, el Vaccaro de la vida real se tomó muy en serio el mensaje de “Air: La historia detrás del logo” durante su transición tardía, de veterano de compañía de calzado a dolor de cabeza que ayudó a los atletas universitarios a ganarse el derecho de firmar sus propios acuerdos de patrocinio.
En 2007, Vaccaro dejó el negocio de las zapatillas deportivas (su currículo también incluyó a Reebok) y se convirtió en un defensor de los derechos de los jugadores universitarios. Para los abogados que buscaban demandar a las universidades que se beneficiaban de los nombres, imágenes y semejanzas de sus jugadores, Vaccaro ayudó a encontrar un demandante principal ideal: la exestrella de baloncesto de UCLA, Ed O’Bannon. La demanda presentada en 2009 y conocida como el caso O’Bannon, junto con otras demandas, la legislación estatal y un cambio radical en la opinión pública —cultivada en parte por Vaccaro, quien siempre aportó una cita fácil y colorida a los periodistas— llevó a la NCAA en 2021 a comenzar a permitir que los atletas universitarios firmaran acuerdos de patrocinio.
“Lo de Eddie O’Bannon nunca hubiera sucedido sin mi experiencia con Michael Jordan”, dijo Vaccaro.
Jay Bilas, un comentarista de baloncesto universitario de ESPN, percibe una conexión entre Jordan asegurando un porcentaje de su negocio con Nike y los esfuerzos de Vaccaro para lograr que los atletas universitarios obtuvieran más de las ganancias que ayudan a generar.
“Es el mismo análisis”, afirmó Bilas, quien jugó baloncesto para la Universidad de Duke cuando Jordan estaba con su archirrival, los Tar Heels de la Universidad de Carolina del Norte. “Ya sea que se trate de un trabajador que negocia sus horas con McDonald’s o de médicos y enfermeros que negocian con un sistema hospitalario, lo que siempre será una realidad es que la empresa ganará mucho más que el trabajador. Todos en Estados Unidos, en un sistema de libre mercado, merecen el derecho a negociar por su valor justo”.
El mes pasado, en el estreno de la película, contó Damon, la audiencia “estalló en aplausos” al final, cuando un texto en pantalla describió la participación de Vaccaro en el caso O’Bannon.
“Fue adecuado para la temática de la película, pero también perfecto para Sonny”, dijo Damon.
“Era obvio que iba a luchar por ellos”, agregó Damon. “Está en consonancia con la forma en que lo ves a lo largo de la película, genuinamente preocupado. No es solo un negocio para él. Esta es su pasión, y es su amor. Hay una moralidad que lo fundamenta”.
Damon está dedicado a una empresa similar. Él y Affleck sustituyeron atletas por cineastas en la ecuación de Vaccaro y, con el respaldo de 100 millones de dólares de una firma de inversión privada, fundaron Artists Equity el año pasado para restaurarles a los cineastas el derecho a un porcentaje de las ganancias de los proyectos, una práctica que había desaparecido mientras Hollywood avanzaba hacia los servicios de emisión en directo y los estudios reducían sus acuerdos más generosos.
En opinión de Artists Equity, convertir a los cineastas —desde estrellas como Damon y Davis hasta directores, directores de fotografía y editores— en algo que se parezca menos a empleados y más a socios financieros les dará un incentivo para hacer mejores películas de manera más eficiente.
“La frase clave es ‘participación en las ganancias’”, afirmó Jason Squire, profesor emérito de la Escuela de Artes Cinematográficas de la Universidad del Sur de California. “Si cumplen con esto, será un modelo renovado y maravilloso para esta parte del negocio”.
Por su parte, “Air: La historia detrás del logo” parece ser un éxito financiero. La película fue adquirida por Amazon por 130 millones de dólares. Se estrenó la semana pasada exclusivamente en salas de cines (luego estará disponible en la plataforma de emisión en continuo de Amazon) y superó las expectativas con una recaudación de taquilla aproximada de 20 millones de dólares.
Hay cierta ironía en el argumento sobre las personas que se ven defraudadas por la forma antigua de hacer negocios. Michael Jordan, Matt Damon, son algunas de las personas más privilegiadas del planeta.
Pero cualquiera que haya pagado por un par de Air Jordans o haya visto a los Bulls de Chicago ganar seis campeonatos de la NBA en la década de 1990, puede dar fe de que Jordan merecía gran parte del crédito.
Y no es que Nike haya precisamente sufrido tras ceder un pequeño porcentaje de las ganancias de Air Jordan a su homónimo. Junto con la revelación que causó aplausos sobre la exitosa labor de Vaccaro en defensa de los atletas universitarios, el espectador de “Air: La historia detrás del logo” se entera al final de la película que Nike terminó adquiriendo a su ex rival Converse en su camino a convertirse en el titán que es hoy. El año pasado, Nike declaró que la marca Jordan le generó un ingreso anual de 5000 millones de dólares.
“Ben lo dice en la película, en la que interpreta al personaje de Phil Knight”, dijo Damon. “Dice: ‘Si este chico gana mucho dinero con este trato, será lo mejor que le haya pasado a Nike’. ¿Verdad? Realmente fue un trato que favoreció a todos. Absolutamente todos ganaron”.
Matt Damon, quien interpreta a Sonny Vaccaro en “Air: La historia detrás del logo”, en Los Ángeles, el 31 de marzo de 2023. (Ariel Fisher/The New York Times)
Sonny Vaccaro, el exmercadólogo de Nike que ayudó a conseguir a Michael Jordan para la compañía, con Matt Damon, quien interpreta a Vaccaro en “Air: La historia detrás del logo”, en Los Ángeles, el 31 de marzo de 2023. (Ariel Fisher/The New York Times)
Últimas Noticias
Arrestan a hombre por pelea de bolas de nieve en Nueva York que, según la policía, hirió a oficiales
Reportajes Especiales - News

Para Hillary Clinton, declarar sobre Epstein es volver a responder por su esposo
Reportajes Especiales - News

EE. UU. impide que Venezuela pague la defensa de Maduro, según su abogado
Reportajes Especiales - News

Lo que sabemos sobre el tiroteo frente a la costa de Cuba
Reportajes Especiales - News

De una sala de urgencias a una boda ante Bad Bunny en el Super Bowl
Reportajes Especiales - Lifestyle



