Investigadores descubren que el coronavirus invade células en el pene y los testículos de monos

Guardar

Especial para Infobae de The New York Times.

El coronavirus podría afectar tejidos al interior del tracto genital masculino, según lo muestra una nueva investigación en macacos Rhesus. Los hallazgos sugieren que el virus, y no la inflamación ni la fiebre que a menudo acompañan a la enfermedad, podría ser la causa directa de síntomas como la disfunción eréctil en algunos pacientes.

La investigación demostró que el coronavirus infectó la próstata, el pene, los testículos y los vasos sanguíneos circundantes de tres macacos Rhesus machos. Los monos fueron examinados con una tomografía de cuerpo completo que fue diseñada especialmente para detectar las zonas de infección.

Los científicos —quienes esperaban encontrar el coronavirus en lugares como los pulmones, pero no sabían dónde más iban hallarlo— quedaron un tanto sorprendidos con el descubrimiento.

“El síntoma que nos saltó a la vista fue la propagación completa a través del tracto genital masculino”, comentó Thomas Hope, autor principal del artículo y profesor de Biología Celular y del Desarrollo en la Escuela de Medicina Feinberg de la Universidad Northwestern en Chicago. “No teníamos ni idea de que lo íbamos a encontrar ahí”.

Según Hope, al principio, cuando su equipo revisó una imagen escaneada del primer animal, una científica preguntó: “¿Me pueden decir otra vez cuál es el sexo del animal?”.

“Respondí: ‘Creo que hembra’. Ella dijo: ‘No creo que sea hembra’. Me fijé en la parte inferior de la imagen, la cual casi estaba recortada, y los testículos estaban muy iluminados. Y la señal en el pene no estaba a la vista”, comentó Hope.

El artículo se basó en los hallazgos en tan solo tres monos, pero estos fueron consistentes, mencionó Hope. El estudio todavía no ha sido arbitrado para su publicación en una revista y fue publicado el lunes en el repositorio en línea de acceso abierto, bioRxiv.

El estudio se llevó a cabo en el Centro Nacional de Investigación de Primates de la Universidad de Tulane en Luisiana. Los investigadores no saben si los monos tuvieron síntomas correspondientes a la infección viral del tracto genital masculino, como niveles bajos de testosterona, conteos bajos de espermatozoides, dolor o disfunción sexual, comentó Hope.

Entre un 10 y un 20 por ciento de los hombres infectados con el coronavirus tienen síntomas vinculados con una disfunción del tracto genital, según lo han reportado estudios.

Los hombres infectados con el virus son de tres a seis veces más propensos que otros a desarrollar disfunción eréctil, considerada un indicador de la COVID-19 persistente.

Los pacientes también han mencionado síntomas como dolor testicular, conteos reducidos de espermatozoides y una calidad menor del esperma, una disminución de la fertilidad e hipogonadismo, un padecimiento en el cual los testículos producen cantidades insuficientes de testosterona y esto genera bajo deseo sexual, disfunción sexual y una reducción de la fertilidad.

Hope hizo notar que se sabe de otros virus que afectan la fertilidad. “Las paperas es la causa más famosa de esterilidad en términos históricos”, mencionó Hope. “El virus de Zika llega a los testículos y los infecta; el Ébola también lo puede hacer”.

Aunque una pequeña fracción de los hombres experimenta este tipo de complicaciones después de una infección por coronavirus, millones podrían padecer alteraciones en su salud sexual y reproductiva después de la pandemia, simplemente porque el virus ha infectado a mucha gente en todo el mundo, advirtió Hope.

Hope instó a los hombres a vacunarse y a buscar una evaluación médica si les preocupa su salud sexual o reproductiva.

La tecnología de las tomografías por emisión de positrones que se utilizó en el nuevo estudio fue diseñada para identificar las zonas de infección por coronavirus en un animal vivo. La tecnología posibilita realizar escaneos repetidos y consecutivos de un animal, monitorear cómo se mueve el virus por el cuerpo y cómo se elimina.

El siguiente plan de Hope es determinar si los testículos son un reservorio para el coronavirus, como lo han hipotetizado algunos científicos. Hope también se fijará si el virus infecta tejido en el sistema reproductivo femenino.

La expectativa es usar la información para desarrollar tratamientos que mitiguen el efecto de la pandemia en la fertilidad. Los escaneos también podrían detectar el lugar donde está el virus en los pacientes y diseñar tratamientos apropiados.