
En el imaginario popular, Amazon es una gran tienda dirigida por Jeff Bezos, un hombre sonriente con una cabeza rasurada al ras que, a veces, es la persona más rica del mundo. Tú pides y Amazon te lo lleva.
Debido a que es una tienda inmensa que quiere ser más inmensa, también puedes ver programas de televisión y comprar dispositivos personales y de seguridad casera de la marca Amazon. También puedes hacer las compras del supermercado ahí. Esta es una versión de la historia que Amazon ha contado de sí misma, a los clientes, desde el principio, y una que le ha dado un éxito enorme.
Sin embargo, detrás del éxito de Amazon también hay un hombre llamado Andy Jassy, de quien la mayoría de los clientes de la empresa nunca había oído hablar hasta el miércoles, cuando Bezos anunció que lo iba a suceder como director ejecutivo.
En una carta a sus empleados, Bezos expresó tener una “confianza total” en su sucesor, aunque no dijo qué ha hecho Jassy durante la última década, porque es casi seguro que los empleados ya lo saben. Se le da el crédito de haber creado y hecho crecer Amazon Web Services, la división de computación en la nube de Amazon, hasta convertirla en la proveedora más grande de ese servicio en el mundo. Tú, el cliente de Amazon, no tienes muchas razones para saber esto, porque AWS no es para ti.
El ascenso de Jassy sugiere que algún día el sinónimo de Amazon con Bezos —una tienda en línea que alguna vez vendió libros y ahora vende de todo, donde el cliente siempre tiene la razón— podría ser reducido a una pintoresca historia de origen. Después de todo, el futuro de Amazon no solo está relacionado con más compras, aunque los compradores seguirán ahí, y seguirán comprando más. Está relacionado con infraestructura.
Amazon ¿Qué? Services
Conforme Amazon crecía, creó una infraestructura tecnológica interna para respaldar sus necesidades diversas y a menudo poco convencionales. Por necesidad, esa tecnología se volvió muy buena para manejar cantidades inmensas de personas que hacían cosas complejas y demandantes usando los datos de manera intensiva (no solo comprar, sino emitir videos en continuo, ejecutar aplicaciones web y almacenar cantidades gigantescas de información).
Con el tiempo, la empresa (bajo la guía de Jassy) se percató de que les podía rentar estas capacidades y otras similares a otras organizaciones. Invirtió mucho más en ellas y comenzó a promocionar las virtudes de la nube con otras firmas, incluso la competencia.
¿Por qué habrías de construir centros de datos costosos y que casi de inmediato se vuelven obsoletos para una gran empresa cuando simplemente podías rentar algo mejor de Amazon? O, si apenas estás empezando, ¿por qué no tener acceso a la misma tecnología en la que se basan conglomerados y pagar, en esencia, a la carta? Si triplicas tu tamaño de la noche a la mañana, no hay problema. AWS puede con la carga.
La inversión de Amazon rindió frutos: el año pasado, AWS representó más de 13.500 millones de dólares (el 63 por ciento) de las ganancias operativas totales de Amazon para 2020.
Ahora, no es una exageración decir que AWS es ubicuo en línea. Si ves Netflix, es AWS. Si tienes una reunión en Zoom, hay una buena posibilidad de que también sea AWS. Si viste Pinterest, es AWS. Si pasas el día recorriendo Twitter, bueno, AWS provee “infraestructura mundial en la nube para poner las cronologías de Twitter”. Estos ejemplos tan solo son unos pocos de los miles de clientes, grandes y pequeños, de AWS (incluido The New York Times).
Y no son solo las firmas tecnológicas. Tu banco, tu aseguradora, tu gobierno, tus videojuegos en línea: hay una buena posibilidad de que usen AWS. O, para tomar un ejemplo reciente: la bolsa donde comercializas una acción, la aplicación sin comisiones que usas para comprarla, el foro en el cual te reúnes con otras personas para debatir cómo llevar su precio “a la luna”. Eso, de pies a cabeza, depende de AWS en modos pequeños y grandes.
Usar AWS es una decisión que tomaron las empresas que son clientas de Amazon, no sus cientos de millones de usuarios finales, o clientes, o lo que sea, a quienes ahora perfectamente se les podría nombrar tan solo “el público”.
Es un rasgo definitorio de algunas de las líneas más nuevas de negocio de Amazon, incluido AWS, la entrega directa de paquetes y su mercado de vendedores externos: no te están hablando a ti, al menos no en primer lugar. Amazon tiene más de 100 millones de suscriptores Prime en Estados Unidos y ninguna competencia cercana en el comercio electrónico estadounidense. El cliente ha sido conquistado. A continuación: el resto del mundo comercial.
La herencia de Jassy
El potencial de AWS —estar integrado en todas las industrias importantes de la economía— es en verdad impactante, y a sus competidores más importantes, incluidos Microsoft y Google, les falta mucho para ponerse al día. No hay precedentes cercanos a un AWS sin restricciones, salvo tal vez unos pocos esclarecedores: los ferrocarriles, la energía, la banca.
Claro está, la vida del cliente promedio de Amazon seguirá cambiando, conforme la empresa siga expandiendo sus ofertas de comercio y entretenimiento. La vieja Amazon continuará con un papel protagónico para el cliente que ya existe, y brindará oportunidades para entrar, o salir, de nuevas relaciones con la empresa: para obtener alimentos, medicina, seguridad, juegos.
La versión de Amazon que Jassy ayudó a crear, la que pronto heredará, no depende de ese permiso del cliente. En cambio, se define por qué y a quién ellos no ven. La definen las conversaciones en las que el público suscriptor de Prime no es un participante, sino más bien una fuente de influencia: sobre los socios, los proveedores, los trabajadores y, sobre todo, los nuevos tipos de clientes.
Amazon pasó sus primeras décadas peleando por ser el foco de atención. Tal vez su siguiente fase, bajo la dirección de Jassy, sea desaparecer para adquirir un poder todavía más grande: ambiental, difuso, inevitable. Como una niebla envolvente. O una nube.
Últimas Noticias
Chevy Chase no cambia
Reportajes Especiales - Lifestyle

4 pruebas para medir tu agilidad a cualquier edad
Reportajes Especiales - Lifestyle

La centenaria batalla por el petróleo venezolano
El sector petrolero del país ha experimentado grandes cambios y dos oleadas de nacionalizaciones desde que su primer pozo empezó a bombear en 1914

Trump amenaza con tomar Groenlandia 'por las malas'
Reportajes Especiales - News
Venezuela entierra a las víctimas de la incursión de EE. UU.
Reportajes Especiales - News


