
Los duques de Cambridge, William y Katherine, inician una nueva etapa en su vida familiar al mudarse pronto a una casa en los terrenos del castillo de Windsor, a las afueras de Londres, mientras que sus tres hijos empezarán las clases en un nuevo colegio, informó este lunes el palacio de Kensington.
Los duques vivirán en Adelaide Cottage, una modesta vivienda del siglo XIX, con cuatro habitaciones, por lo que no habrá espacio para tener a personal adicional que viva con ellos.
Los hijos de la pareja, los príncipes George, Charlotte y Louis, empezarán las clases en septiembre en la escuela privada Lambrook School, cerca de la localidad de Ascot, próxima a Windsor, según el palacio de Kensington, residencia oficial de los duques.
La familia dejará de residir en el palacio de Kensington para llevar una vida más rural, mientras que George y Charlotte dejarán el colegio Thomas’s Battersea, en Londres.

Los duques han optado por residir en Adelaide Cottage -a diez minutos andando del castillo de Windsor- después de que la reina Isabel II, de 96 años, otorgase el permiso para su uso, puesto que es una vivienda en poder de la Corona.
”Los duques de Cambridge anunciaron hoy que los príncipes George, Charlotte y Louis asistirán a la escuela Lambrook, en (el condado de) Berkshire a partir de septiembre de 2022″, señala el comunicado divulgado este lunes por Kensington.
”Sus Altezas Reales están muy agradecidos a Thomas’s Battersea, donde George y Charlotte han tenido un feliz comienzo en su educación desde 2017 y 2019, respectivamente, y están felices de haber encontrado una escuela para los tres hijos que comparten los valores de Thomas’s”, agrega la nota.
La familia se mudará antes de empezar las clases a principios de septiembre.

No obstante, los duques conservarán el apartamento donde han residido en el palacio de Kensington como su oficina y donde su personal seguirá trabajando, así como la casa de campo Amber Hall que tienen en el condado de Norfolk, al este de Inglaterra, y que fue un regalo que les hizo la reina Isabel II tras su boda en 2011.
Por primera vez, la niñera de los príncipes, la española María Teresa Turrión Borralo, no vivirá con la familia.
El director de la escuela Lambrook, Jonathan Perry, dijo que espera recibir a los príncipes en septiembre.
”Estamos encantados de que los príncipes George, Charlotte y Louis se unan este septiembre y esperamos recibir a la familia, así como a todos los nuevos alumnos a nuestra comunidad escolar”, añadió.

Por su parte, el director del Thomas’s Battersea, Ben Thomas, expresó los mejores deseos de “felicidad y éxito” para los príncipes.
Se estima que los duques pagarán unas 53.000 libras (61.325 dólares) anuales en las matrículas de sus hijos.
La escuela está a unos 20 minutos en coche desde Adelaide Cottage, una vivienda que tiene historia por ser el lugar donde vivió el capitán Peter Townsend, cuya relación con la princesa Margarita, hermana de Isabel II, provocó un escándalo en los años cincuenta del siglo pasado.
Adelaide Cottage está también cerca de la casa donde viven los padres de la duquesa de Cambridge, en la localidad de Bucklebury, en el condado de Bershire.
(con información de EFE)
SEGUIR LEYENDO:
Últimas Noticias
La nueva batalla legal que impulsa el príncipe Harry contra medios en el Reino Unido
El proceso judicial se desarrolla luego de que varias audiencias previas provocaran fallos que ambas partes han interpretado como triunfos parciales
De qué habla un rey con una mujer supercentenaria, la persona más longeva del mundo
Una reunión marcada por la memoria histórica unió a tres generaciones en Surrey y reflejó el legado de quienes atraviesan siglos

De Eadwig a Isabel II: cómo los romances reales marcaron el destino del Reino Unido
Escándalos y rupturas sentimentales fueron algunos de los temas que marcaron a la corona británica, donde la vida privada de monarcas y herederos se fusionó con leyes, tradiciones y hasta la mirada de la sociedad

“Kate Middleton será una reina que realmente escucha”, aseguran fuentes cercanas a la familia real
The Times destacó que el papel emergente de la princesa de Gales como figura socialmente conectada e innovadora, plantea un posible cambio profundo en el tradicional modelo de la monarquía del Reino Unido y sus dinámicas familiares



