Cómo enseñar cosas a tu perro a través de recompensas

La primera de las “leyes”, es la ley de los tonos de voz. Todo sobre este y otros tips que son de gran ayuda. Los detalles

Dr. Romero - CÓMO ENSEÑAR A TU PERRO CON RECOMPENSAS - #Informe

Cuando hablamos de aprendizaje del perro es importante tener algunas leyes presentes. “¡Ay!”, decís, “el perro se fue al Congreso”. No, olvidate, el perro no fue al Congreso. Pero hay leyes que gobiernan la enseñanza.

La primera de las leyes, es la ley de tonos. No es lo mismo hablarles en este tono: “Te dije que es la última vez, no…”. Esto es una reprimenda.

En cambio, si yo lo acaricio y le digo: “Qué buen perro este perro, es bárbaro”. Esto es un estímulo positivo hacia la conducta que está teniendo el animal. La ley de tonos es fundamental, pero después viene la ley de las tres C: las órdenes tienen que ser claras, cortas y concisas.

Por eso se utilizan con el perro palabras en inglés o palabras en alemán. Porque son cortas. Porque no es lo mismo decirle “sit”, tres letras, que decirle “sentate”, que además se puede confundir con “quedate”, “andate”, “venite”.

Pero algunas recompensa tienen que llegar entre el primer segundo y el cuarto segundo después de haber logrado el objetivo. De otra forma no servirá  (Photo by Matt Cardy/Getty Images)
Pero algunas recompensa tienen que llegar entre el primer segundo y el cuarto segundo después de haber logrado el objetivo. De otra forma no servirá (Photo by Matt Cardy/Getty Images)

Porque termina exactamente en T y E. Entonces, la ley de las tres C nos habla de órdenes cortas, claras y concisas.

Pero, además, hay una ley de las P. Sé persuasivo, sé paciente y con la capacidad de tener un premio. Porque ese premio, o esa recompensa, estimulará la conducta que vos querés. Vamos a suponer que querés hacer sentar a tu perro.

Lo primero que tenés que hacer es ponerle la mano izquierda sobre el pecho, presionar con la derecha para que coloque la cola sobre el piso y, solo cuando la cola está en el piso, le decís “muy bien, muy bien” y le das inmediatamente la recompensa que puede ser algo muy rico, una golosina para perro, un pedacito de pollo, lo que fuere.

"No es lo mismo decirle “sit”, tres letras, que decirle “sentate”, dice Romero
"No es lo mismo decirle “sit”, tres letras, que decirle “sentate”, dice Romero

Pero esa recompensa tiene que llegar entre el primer segundo y el cuarto segundo después de haber logrado el objetivo. Si supera los 10 segundos, el perro no relaciona, bajo ningún punto de vista, la recompensa con la capacidad de haber logrado cumplir esa orden.

Producción: Dolores Ferrer Novotný / Realización: Samuel Cejas / Edición: Facundo Madero

*El Prof. Dr. Juan Enrique Romero @drromerook es médico veterinario. Especialista en Educación Universitaria. Magister en Psicoinmunoneuroendocrinología. Ex Director del Hospital Escuela de Animales Pequeños (UNLPam). Docente Universitario en varias universidades argentinas. Disertante internacional.

SEGUIR LEYENDO


TE PUEDE INTERESAR