La Unión Europea endureció su política migratoria y postergó definiciones sobre los refugiados ucranianos

Los ministros del Interior de la Unión Europea avanzaron en Luxemburgo con nuevas reglas para deportaciones y dejaron sin resolución el futuro de la protección temporal para desplazados de Ucrania

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Durante la reunión, nueve países europeos reclamaron medidas coordinadas para restringir visados turísticos a ciudadanos rusos (EFE)
Durante la reunión, nueve países europeos reclamaron medidas coordinadas para restringir visados turísticos a ciudadanos rusos (EFE)

El Consejo de ministros del Interior de la Unión Europea se reunió en Luxemburgo y confirmó una estrategia migratoria más estricta, sin cerrar el debate sobre el futuro de la protección para los refugiados ucranianos. El encuentro, con representantes de los 27 Estados miembros, consolidó el avance de un nuevo Reglamento de Retornos que generó tensiones, en especial por la postura de España, y reactivó la discusión sobre la vigencia del estatus especial para los desplazados por la guerra en Ucrania.

El reglamento de retornos, debatido en Luxemburgo como pieza central de la política migratoria comunitaria, habilita la creación de centros de deportación en terceros países. El ministro del Interior español, Fernando Grande-Marlaska, expresó el rechazo de su país al advertir que la medida podría vulnerar principios fundamentales y valores europeos. Además, cuestionó como “desproporcionada” la posibilidad de enviar familias con menores a esos complejos por 24 meses y pidió que el recurso se aplicara solo como último recurso.

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La presidencia rotatoria del Consejo de la Unión Europea, ejercida por Chipre, indicó que el texto avanzó tras el acuerdo político alcanzado entre instituciones europeas a comienzos de semana. El viceministro chipriota de Migraciones, Nicolas Ioannides, sostuvo que el enfoque debe ser “firme pero justo”, mientras que el comisario europeo de Interior, Magnus Brunner, describió el acuerdo como una “historia de éxito” para la UE. Además, precisó que países como Alemania y Países Bajos se prepararon para iniciar conversaciones con terceros países con vistas a instalar centros de migrantes.

La cuestión de los refugiados ucranianos ocupó un lugar central. La protección temporal otorgada tras la invasión rusa vence en marzo de 2027, y los ministros discutieron su posible prórroga o modificación. España reclamó una posición común que respalde la continuidad del esquema y favorezca el retorno voluntario, mientras otros socios plantearon limitar el acceso a determinados colectivos, como los hombres en edad militar.

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Brunner señaló que la exclusión de varones de entre 23 y 60 años cuenta con el aval de Ucrania y anticipó que la Comisión Europea presentará una propuesta después de consultar a los países más afectados, entre ellos Alemania, Austria, Polonia y República Checa.

Magnus Brunner calificó el acuerdo migratorio como una “historia de éxito” para la Unión Europea (Reuters)
Magnus Brunner calificó el acuerdo migratorio como una “historia de éxito” para la Unión Europea (Reuters)

Durante la reunión, 16 ministros de nueve países, en su mayoría nórdicos y bálticos, presentaron una carta conjunta para exigir medidas uniformes que restrinjan la emisión de visados turísticos a ciudadanos rusos y frenen el llamado “visa shopping”, después de que en 2025 se concedieran 477.878 visados Schengen a rusos con fines recreativos.

El Consejo también formalizó el marco estratégico antidrogas de la UE para el periodo 2026-2030. La hoja de ruta prevé reforzar la Alianza Europea de Puertos, mejorar la trazabilidad del dinero procedente de redes criminales y combatir el reclutamiento digital de jóvenes. Por primera vez, el asunto será incluido en la cumbre de líderes de la UE prevista para junio.

En paralelo, la Unión Europea programó para el 15 de junio en Luxemburgo el inicio de negociaciones formales de adhesión con Ucrania y Moldavia, después de que Hungría levantó el veto que mantuvo bloqueado el proceso durante dos años. El cambio húngaro se produjo tras un acuerdo con Kiev para ampliar los derechos de la minoría húngara en la región de Transcarpatia. El primer ministro húngaro, Péter Magyar, anticipó su respaldo a la apertura de los capítulos de adhesión y condicionó el apoyo final a un referéndum vinculante en su país.

La presidencia de turno detalló que los Estados miembros comenzaron a preparar la apertura del primer clúster de negociaciones, centrado en los fundamentos institucionales, la reforma administrativa, el poder judicial y los derechos fundamentales. Ese bloque suele abrirse primero y cerrarse al final, ya que exige reformas estructurales profundas.

Durante los dos años de bloqueo, Bruselas y Kiev mantuvieron conversaciones informales y avanzaron en aspectos técnicos para agilizar el proceso una vez levantado el veto. El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, asumió un papel activo en la presión diplomática al considerar el ingreso a la UE como una garantía de seguridad tras la guerra.

Volodimir Zelensky asumió un rol activo en la presión diplomática para que Ucrania inicie negociaciones de adhesión con la Unión Europea (Europa Press)
Volodimir Zelensky asumió un rol activo en la presión diplomática para que Ucrania inicie negociaciones de adhesión con la Unión Europea (Europa Press)

El giro en Budapest ocurrió después de la derrota electoral de Viktor Orbán frente a Magyar, quien priorizó recomponer la relación bilateral con Ucrania.

El proceso de adhesión a la UE comprende la negociación de 33 capítulos, agrupados en seis bloques temáticos. El primero aborda el Estado de derecho, los derechos humanos y el sistema judicial. Ucrania y Moldavia, candidatas emparejadas, intentaron durante los últimos dos años destrabar ese bloque inicial, mientras los Estados miembros buscan acordar una posición común de negociación.

En el trasfondo, la situación en Ucrania siguió marcada por el conflicto. El secretario general de la OTAN, Mark Rutte, viajó a Kiev y afirmó que los sistemas de defensa antimisiles siguieron llegando desde Estados Unidos, con el compromiso de mantener el suministro de sistemas Patriot. En una reunión con Zelensky, Rutte abordó la cooperación para la defensa y envió un mensaje a los jóvenes rusos reclutados, al advertir sobre las condiciones en el frente y la alta probabilidad de bajas.

La agenda europea expuso así la coexistencia de debates sobre control migratorio, protección de desplazados y seguridad. El futuro del esquema para los refugiados ucranianos y la negociación de adhesión de Kiev a la UE quedó abierto en un contexto regional atravesado por crisis simultáneas.

(Con información de EFE)

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