Representantes militares de más de 30 países iniciaron este miércoles en Londres una reunión de planificación de dos días para preparar la reapertura del estrecho de Ormuz tras la guerra, en el marco de una posible misión multinacional de carácter defensivo liderada por el Reino Unido y Francia, en momentos en que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció la extensión indefinida del alto el fuego entre Washington, Israel e Irán.
El encuentro tiene lugar en el Cuartel General Conjunto Permanente británico en Northwood, al norte de la capital británica, y busca convertir en un plan militar detallado el acuerdo político alcanzado la semana pasada en París para garantizar la libre circulación marítima en una de las rutas comerciales más sensibles del mundo.
PUBLICIDAD
De acuerdo con el comunicado del Ministerio de Defensa británico, la reunión apunta a definir los aspectos operativos de la eventual misión, entre ellos las capacidades militares disponibles, la estructura de mando y control y el posible despliegue de fuerzas en la región. El objetivo es que la operación pueda activarse en cuanto las condiciones lo permitan y facilite la reapertura del paso marítimo.
El estrecho de Ormuz concentra una importancia estratégica central para la economía mundial, ya que por esa vía transita cerca de una quinta parte del petróleo que se comercializa en el planeta. Su bloqueo por parte de Teherán, en represalia por la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel iniciada el 28 de febrero, elevó la tensión regional y profundizó la incertidumbre sobre los mercados energéticos y el comercio internacional.
PUBLICIDAD
El viernes pasado, alrededor de medio centenar de gobiernos y organismos internacionales respaldaron en París la propuesta impulsada por Londres y París para constituir una misión “estrictamente defensiva” destinada a proteger el tráfico marítimo en Ormuz. Ese respaldo político abrió la puerta a la fase actual, centrada en la definición de los detalles militares de la operación.
En ese contexto, el ministro británico de Defensa, John Healey, remarcó la urgencia de avanzar con una respuesta coordinada. El funcionario sostuvo que el objetivo inmediato es avanzar en “un plan conjunto para salvaguardar la libertad de navegación y apoyar un alto el fuego duradero”.
PUBLICIDAD
Healey también vinculó la reapertura del estrecho con la estabilidad económica internacional. “El comercio internacional, la seguridad energética y la estabilidad de la economía global dependen de la libertad de navegación”, afirmó, antes de agregar que con “una acción colectiva eficaz” se podrá contribuir a reabrir el paso.
La reunión en Northwood coincide con la extensión indefinida del alto el fuego entre Estados Unidos, Israel e Irán. Si bien hasta el momento las partes no alcanzaron un acuerdo específico sobre la libre circulación en el estrecho, se prevé una próxima reanudación de las conversaciones diplomáticas mediadas por Pakistán.
PUBLICIDAD
El Reino Unido y Francia, impulsores de la iniciativa, buscan sumar al mayor número posible de socios para reforzar el carácter multinacional de la misión. Sin embargo, por ahora no trascendió la lista completa de países que participan en la convocatoria militar de Londres.
(Con información de EFE)
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Cumbre en Jeddah: Arabia Saudita, Turquía y Pakistán firmaron un pacto de defensa que puede marcar a Medio Oriente
La Meca, el sitio sagrado más importante del islam, fue la sede elegida para sellar una alianza que pone en juego experiencia militar, poder energético y capacidad nuclear en un contexto de tensión y negociaciones prolongadas en la región
Los rebeldes hutíes apoyados por Irán golpearon de nuevo en Yemen: al menos tres soldados muertos en Marib
Las milicias atacaron con drones en la estratégica provincia petrolera de Marib. Otros cuatro militares resultaron heridos y fue cortado el servicio de internet en la región. Es la segunda ofensiva letal en menos de 48 horas
Agentes iraníes en Qatar inquietan a Medio Oriente: sospechas de una creciente complicidad entre Doha y Teherán
El manto de desconfianza sobre el gobierno qatarí siempre existió. Pero ahora la situación está llegando a un límite tanto para sus vecinos como para las potencias occidentales

