El invierno en Kiev se ha vuelto insoportable para muchos residentes, especialmente para los adultos mayores, tras los intensos ataques rusos contra la red eléctrica y de calefacción. Sin suministro de luz ni calor, y con temperaturas que cayeron hasta los -20ºC, miles de personas sobreviven en condiciones extremas.
Lidia Teleschuk, de 91 años, comparó la crudeza de esta temporada con los peores momentos de la Segunda Guerra Mundial: “En 1942, fue aún peor. No hubo un invierno como este desde entonces. Fue horrible. Nos costará sobrevivir”, expresó.
En su apartamento, sin electricidad, calefacción ni agua caliente, Teleschuk mostró cómo improvisa para resistir el frío. Calienta agua en una estufa de gas para asearse y llena botellas de plástico con agua caliente para usarlas como bolsas térmicas. “Pero no es suficiente. Es justo para calentarme un poco”, lamentó. Dentro de su vivienda, la temperatura apenas superaba los 8ºC.
Voluntarios de la fundación Starenki visitan regularmente a personas mayores para entregar alimentos y artículos esenciales. La directora del programa, Alina Diachenko, destacó la importancia de acompañar y conversar con los beneficiarios, quienes valoran tanto la atención como la ayuda material. Teleschuk recibió una guirnalda de luces a pilas y agradeció el gesto con una sonrisa.
Otras personas mayores, como Yevgenia Yeromina de 89 años, también relatan la dureza de la situación. Yeromina mostró a los voluntarios cómo calienta sus manos sobre la llama abierta de la estufa de gas, ya que las tuberías permanecen frías y sus dedos se entumecen. “Mis manos, mis dedos, se entumecen”, contó mientras abría lentamente los puños. Los equipos de reparación intentan restablecer el servicio, pero el frío extremo y los bombardeos dificultan el avance.
Los ataques rusos dejaron sin calefacción a la mitad de los bloques de apartamentos de Kiev y cortaron la electricidad a decenas de miles de hogares. Quienes pueden buscaron refugio en casas de campo o en domicilios de familiares fuera de la ciudad. Más de 900 edificios seguían sin calefacción la semana pasada, según el presidente Volodimir Zelensky, quien urgió a las autoridades a acelerar los trabajos de restauración.
La estrategia para enfrentar el frío se repite entre quienes permanecen en la capital. Esfir Rudminska, de 88 años, se abriga con varias capas de ropa y utiliza botellas de agua caliente bajo las mantas. “Me visto muy abrigada, ¡como un repollo con dos o tres sweaters!”, explicó.
Entre crucigramas en su teléfono y una lámpara de lectura portátil, Rudminska enfrenta la ansiedad de los bombardeos y el aislamiento. “Puedes superar cualquier cosa, comer un trozo de pan con té y estás bien. Pero mis nervios no lo aguantan. Intento aguantar”, confesó. A veces, en soledad, las lágrimas la alivian: “Tengo 88 años, ya he vivido mi vida”.
En Kiev, miles de ancianos sobreviven en medio del frío, la oscuridad y la incertidumbre, apoyados por la solidaridad de voluntarios y por la esperanza de que la primavera llegue pronto.
Durante la madrugada del martes, Rusia lanzó más de 70 misiles y 450 drones de ataque contra múltiples regiones de Ucrania, incluyendo Sumy, Kharkiv, Kiev, Dnipropetrovsk, Odessa y Vínnytsia.
El presidente ucraniano Volodimir Zelensky indicó que los ataques tuvieron como objetivo principal la infraestructura energética, edificios altos de la capital y una guardería. Al menos nueve personas resultaron heridas y el suministro de calefacción y electricidad quedó gravemente afectado, justo en plena ola de frío, con temperaturas cercanas a los -20 ºC.
Las autoridades en Kiev informaron que, tras el bombardeo, 1.170 departamentos de varias plantas quedaron sin calefacción en los distritos de Dárnitsia y Dniprovski. El alcalde de la capital, Vitali Klichkó, señaló que los equipos de emergencia trabajan para restablecer los servicios básicos y evaluar los daños estructurales, además de atender a los heridos. El Servicio Estatal de Emergencias de Ucrania (DSNS) confirmó al menos cinco heridos en la ciudad y reportó múltiples incendios en viviendas.
El ministro de Energía, Denís Shmigal, detalló que los bombardeos se dirigieron a centrales termoeléctricas que abastecen de energía a Kiev, Kharkiv y Dnipro, tres de las urbes más pobladas. Estos ataques sobre la red energética se produjeron tras una breve tregua, acordada el jueves anterior entre Vladimir Putin y Donald Trump, que había suspendido temporalmente los bombardeos rusos contra instalaciones energéticas.
(Con información de AFP)
Últimas Noticias
La guerra de Irán acelera la colaboración entre las empresas tecnológicas emergentes y el ejército estadounidense
Por primera vez, a los pilares habituales del sector militar-industrial, como Lockheed Martin y Boeing, se suman los gigantes tecnológicos emergentes Palantir, Anthropic y Anduril para ayudar a mantener en funcionamiento la maquinaria bélica estadounidense


