
El presidente de Ucrania, Volodymir Zelensky, instó este domingo a los negociadores reunidos en Ginebra a alcanzar un acuerdo que ponga fin al conflicto con Rusia, enfatizando la necesidad de garantías sólidas para evitar una nueva invasión.
El mandatario expresó desde Kiev su esperanza de que las delegaciones de Ucrania, Estados Unidos y los principales países europeos logren avances concretos en torno al plan de paz de 28 puntos presentado por Washington. “Hay que poner fin al derramamiento de sangre y garantizar que la guerra no se reavive nunca más”, afirmó el jefe de Estado en la red social X.
Añadió que espera que “todos los participantes sean constructivos” y subrayó: “Todos necesitamos un resultado positivo”.
El plan de paz propuesto por Estados Unidos, presentado el jueves anterior en Kiev, ha generado controversia tanto en Ucrania como entre sus socios europeos. Entre los puntos más discutidos figuran la entrega por parte de Ucrania de la región del Donbás, incluido el sector de Donetsk aún bajo control ucraniano, el reconocimiento internacional de Crimea como territorio ruso, la reducción del ejército ucraniano de 900.000 a 600.000 efectivos y el compromiso de Kiev de no solicitar nunca su ingreso en la OTAN. A cambio, el documento ofrece garantías de seguridad consideradas ambiguas por Kiev y varios países de la Unión Europea, quienes recuerdan que promesas similares en el pasado no evitaron la invasión rusa tras la renuncia ucraniana a su arsenal nuclear.
La delegación ucraniana en Ginebra está encabezada por Andrí Yermak, jefe de gabinete de Zelensky, y el jefe negociador Rustem Umérov, acompañados por otros altos funcionarios. Por parte de Estados Unidos, participan el secretario de Estado, Marco Rubio, el enviado especial Steve Witkoff y el secretario del Ejército, Dan Driscoll. Antes de la reunión principal, la delegación ucraniana mantuvo encuentros con asesores de seguridad de Reino Unido, Francia y Alemania, entre ellos Jonathan Powell, Emmanuel Bonne y Günter Sautter, respectivamente.
Estados Unidos ha defendido la autoría y el enfoque del plan de paz. El Departamento de Estado rechazó las acusaciones de que el documento represente una “lista de deseos” del Kremlin. El portavoz Tommy Pigott calificó tales afirmaciones de “descaradamente falsas”, mientras que Rubio insistió en que la propuesta fue redactada por Washington con aportes tanto de representantes rusos como ucranianos. “Se ofrece un marco sólido para las negociaciones en curso. Se basa en las aportaciones de la parte rusa. Pero también en las aportaciones previas y actuales de Ucrania”, declaró Rubio.
El plan estadounidense ha suscitado inquietud entre los socios europeos, quienes temen que algunas de sus disposiciones debiliten la posición de Ucrania y la seguridad continental. La desconfianza se ve alimentada por el antecedente de las garantías incumplidas tras la renuncia nuclear de Kiev. Los asesores de política exterior y seguridad de Alemania, Reino Unido y Francia han estado presentes en Ginebra para expresar sus reservas y buscar un enfoque común.
En Washington, el presidente Donald Trump aclaró que la propuesta de 28 puntos no constituye la “última oferta” de su administración, aunque fijó el 27 de noviembre como fecha límite para que Kiev responda.
“Nos gustaría alcanzar la paz. Debería haber sucedido hace tiempo. La guerra entre Rusia y Ucrania no debería haber sucedido. Si yo hubiera sido presidente, nunca habría sucedido. Estamos intentando ponerle fin. De una manera o de otra, tenemos que ponerle fin”, declaró el sábado Trump ante la prensa.
Por su parte, el vicepresidente JD Vance subrayó en la red social X que cualquier acuerdo debe detener los asesinatos, preservar la soberanía ucraniana y ser aceptable para ambas partes. “Cualquier plan de paz entre Ucrania y Rusia debe: 1) Detener los asesinatos y preservar la soberanía ucraniana. 2) Ser aceptable tanto para Rusia como para Ucrania. 3) Maximizar las posibilidades de que la guerra no se reanude”, escribió Vance, según Reuters.
El respaldo internacional a Ucrania se ha visto reforzado por la declaración conjunta de los jefes de gobierno de Dinamarca, Estonia, Finlandia, Islandia, Letonia, Lituania, Noruega y Suecia, quienes reiteraron su compromiso de mantener el apoyo militar y político a Kiev, según Reuters. Los líderes nórdicos y bálticos insistieron en la necesidad de respetar la soberanía ucraniana y anunciaron su disposición a respaldar nuevas sanciones económicas contra Moscú mientras continúen las operaciones militares rusas.
Pese a los esfuerzos diplomáticos y el respaldo internacional, Moscú no ha mostrado disposición a aceptar un alto el fuego ni a avanzar hacia una solución negociada, lo que mantiene la incertidumbre sobre el desenlace de las conversaciones en Ginebra.
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