
La oficina del duque de York, el príncipe Andrew, confirmó que el miembro de la realeza británica “cesó todo contacto” con un empresario acusado de espionaje para China, tras recibir recomendaciones del gobierno británico.
“El duque de York siguió el consejo del Gobierno y cesó todo contacto con este individuo después de que (las autoridades) planteasen su preocupación”, informaron en un breve comunicado.
En el comunicado proporcionado a la agencia de noticias PA, los representantes del príncipe aseguraron que este había conocido al empresario, identificado únicamente como H6, “a través de canales oficiales” y subrayaron que “nunca se discutió nada de naturaleza sensible” durante sus interacciones.
El empresario, descrito como un “confidente cercano” del duque, fue acusado de intentar aprovechar su relación con Andrew para ejercer influencia en el Reino Unido. Según el fallo emitido por el tribunal semi secreto de seguridad nacional británico, H6 fue expulsado del país tras ser considerado una amenaza para la seguridad.
H6 había apelado la decisión inicial que le prohibía permanecer en el Reino Unido, pero su recurso fue rechazado por el tribunal, confirmando la expulsión.
Por su parte, la oficina del príncipe Andrew declaró que “no podía hacer más comentarios sobre asuntos relacionados con la seguridad nacional”.
El Palacio de Buckingham se negó a emitir declaraciones, argumentando que no representa al príncipe, quien desde hace tiempo dejó de ser un miembro activo de la familia real.

Los informes del tribunal sugieren que H6 había cultivado un “grado inusual de confianza” con el duque de York, aumentando las preocupaciones de las autoridades sobre el potencial uso indebido de esta relación en beneficio de intereses extranjeros.
Los documentos revelados durante la audiencia señalaron que el príncipe Andrew le otorgó acceso a su círculo más cercano al hombre, incluyendo invitaciones a eventos exclusivos como su fiesta de cumpleaños y el acceso a la residencia real de Windsor, permitiendo discretamente el ingreso de personas a la residencia.
Además, mantuvieron una estrecha relación en la que el duque lo designó como asesor de negocios.
Durante la audiencia también se reveló que el presunto agente contaba con autorización para representar al duque de York en la búsqueda de socios e inversores en China. Según los documentos presentados, esta labor incluía su participación en proyectos internacionales como el fondo financiero conocido como Eurasia Fund.
El MI5, servicio de inteligencia del Reino Unido, descubrió que el empresario, miembro del Partido Comunista Chino, trabajaba para el Departamento de Trabajo del Frente Unido, una agencia del gobierno chino especializada en la recopilación de inteligencia.
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