El joven finlandés-estadounidense, Oliver Russell, siempre quiso tener una casa de verano. Finalmente, ese sueño se hizo realidad cuando, a los 24 años, la compro una isla en Finlandia. A pesar de que muchos podrían pensar que una adquisición de este tipo sólo está al alcance de los millonarios, Russell es un estudiante universitario.
El descubrimiento de la isla
Durante mucho tiempo el joven pasó horas mirando anuncios de propiedades en venta. Si bien pensaba que jamás llegaría a comprar algo, soñaba recurrentemente con la idea que tenía desde chico. Todo cambió cuando encontró una isla de poco menos de una hectárea a la venta por 28 mil euros (30.323 dólares). La oferta le pareció increíblemente buena, comparada con otras parcelas en la misma zona que eran la mitad de pequeñas y costaban el doble.
Russell y su novia, Helena Tomaszewska, decidieron ver el lugar con sus propios ojos antes de tomar una decisión. En febrero, se aventuraron a cruzar el lago congelado hasta la isla. Una vez allí, quedaron impresionados por su tamaño y se sentaron a beber algo caliente junto a una fogata. Finalmente en marzo hicieron la compra.
La realización de la magnitud del proyecto golpeó a Russell cuando llegaron por primera vez a la isla en primavera. A pesar de no tener experiencia previa en construcción, salvo algunas clases de artesanía en madera en su adolescencia, Russell decidió embarcarse en la aventura. Comenzó a ver videos educativos sobre tala de árboles y construcción.

El proyecto cabaña
Durante los fines de semana de verano, la pareja le dedicó gran parte de su tiempo al proyecto. Al no haber edificios en la isla, pasaron las noches en una carpa. La primera noche, con vista al lago, fue una experiencia irreal para Russell, que soñaba con despertar cada mañana de verano en su propia isla.
En julio, el chico probó por primera vez sus nuevas habilidades con una motosierra, talando árboles. Su plan es construir una cabaña en durante los próximos veranos y grabar cada uno de sus avances.
La historia que se viralizó
Mientras tanto, Helena inició un canal en Instagram, TikTok y YouTube llamado “Off Grid Island”. Lo que comenzó con apenas diez seguidores, estalló en popularidad cuando un video de del chico hablando sobre la compra de la isla y sus planes futuros que se volvió viral. El video acumuló casi cinco millones de visitas en TikTok y cuatro millones en Instagram. Ahora, tienen 185 mil seguidores en Instagram y casi 130 mil en TikTok.
El éxito en redes sociales no solo trajo seguidores, sino también ayuda inesperada. Personas de todo el mundo ofrecieron consejos y hasta se ofrecieron para volar y ayudar en persona.

Cómo logró comprar la isla
Russell se trasladó al condado de San Luis Obispo, en California, al norte de Santa Bárbara, donde comenzó el colegio mientras trabajaba en un almacén de hockey sobre hielo. Sin embargo, a los 19 años, sufrió un accidente de tráfico que cambiaría su vida. Mientras conducía una motocicleta, fue atropellado por un camión. Como consecuencia, se rompió una pierna que lo incapacitó temporalmente y le impidió seguir trabajando.
A raíz de eso, la compañía de seguros del conductor del camión le entregó un cheque de compensación por sus lesiones. Este dinero fue determinante, ya que con él decidió abandonar California y buscar nuevas oportunidades fuera del estado. En 2020, Russell se instaló en un condominio en Fort Collins, Colorado. Allí continuó sus estudios en un nuevo colegio y consiguió un trabajo en ventas. Sin embargo, su inquietud por explorar nuevos horizontes lo llevó a emigrar a Finlandia y comenzó a invertir el dinero que tenía ahorrado.

Inversión personal y aprendizaje
El proyecto incluye no solo la construcción de una cabaña, sino también una sauna, una tradición finlandesa. Los chicos planean talar árboles en invierno para utilizar la madera en la construcción de la sauna el próximo verano. Están aprovechando las leyes actuales de Finlandia, que permiten construir sin un permiso si la estructura es menor a 30 metros cuadrados y su proyecto cumple con las normas locales.

A pesar de ser un espectador habitual en redes sociales, Russell ahora se convirtió o en creador de contenido gracias a este proyecto. Está documentando todo el proceso como parte de sus estudios de negocios internacionales y utilizándolo para su práctica y tesis universitaria.
Aunque la pareja aún tiene mucho camino por recorrer y busca construir de la manera más económica posible, Russell imagina una cabaña rústica de madera con dos dormitorios, una sala de estar de planta abierta, una cocina y un loft. También planean incluir comodidades modernas como plomería interior y un sistema eléctrico alimentado por energía solar.

