
Funcionarios del Departamento del Tesoro debaten sobre si Estados Unidos, el mayor accionista del Fondo Monetario Internacional (FMI), debería solicitar la renuncia de la directora gerente, Kristalina Georgieva, en medio de un escándalo ético, dijeron personas familiarizadas con la situación.
La deliberación del Tesoro continúa mientras que el fondo con sede en Washington dijo que su junta ejecutiva se reunió con Georgieva el miércoles como parte de la revisión en curso de una investigación realizada por el bufete de abogados WilmerHale, a solicitud del Banco Mundial quien alega que Georgieva presionó al personal del banco para que ajustara los datos para obtener una clasificación a favor de China mientras trabajaba allí. En 2019, tomó el timón del FMI.
La junta de 24 miembros “sigue comprometida con una revisión exhaustiva, objetiva y oportuna y espera reunirse nuevamente pronto para discutir a fondo”, dijo el FMI en un comunicado.
Las personas que hablaron con Bloomberg News sobre la posición de EEUU se negaron a ser identificadas porque las discusiones son privadas. La postura de Washington es clave en el asunto porque tiene la mayor parte de los derechos de voto del fondo con un 16,5%.
“Hay una revisión en curso con la junta del FMI y el Tesoro ha presionado para que se lleve a cabo una contabilidad completa y justa de todos los hechos”, dijo la portavoz del Tesoro, Alexandra LaManna. “Nuestra principal responsabilidad es defender la integridad de las instituciones financieras internacionales”, añadió laa funcionaria, que se negó a decir si la decisión de la agencia sobre Georgieva se hará pública.

La reunión de la junta ejecutiva se prolongó durante unas cinco horas y el órgano se reunirá nuevamente el viernes, cuando los directores ejecutivos podrían llegar a una posición común, señaló otra persona.
El lunes, la junta ejecutiva se reunió con WilmerHale, según un comunicado enviado.
De acuerdo con varias personas familiarizadas con el asunto, parte del personal del fondo, que emplea a unas 2.700 personas, ha perdido la confianza en Georgieva, que mantiene el respaldo de figuras como Joseph Stiglitz.
Las reuniones anuales del FMI y del Banco Mundial, que se llevarán a cabo parcialmente en persona la semana que viene por primera vez desde que comenzara la pandemia, son normalmente un lugar para exhibir las mejores investigaciones y nuevas iniciativas de las instituciones de Bretton Woods. Pero este año, los empleados de todas sus filas se han mostrado distraídos con el escándalo relacionado con el informe “Doing Business” del Banco Mundial y las preguntas sobre el futuro de Georgieva, según personas familiarizadas con la dinámica interna.
El FMI no respondió de inmediato a un correo electrónico en busca de comentarios.
(Con información de Bloomberg/Por Eric Martin y Saleha Mohsin)
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