El 2025 batió récords de calor y pone en alerta al planeta con un crítico cambio climático

Especialistas internacionales señalan que el aumento térmico coloca a la humanidad ante riesgos inéditos y aseguran que la tierra se coloca en un histórico calentamiento global

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El 2025 rompe récords de
El 2025 rompe récords de calor al superar los niveles preindustriales, según organismos internacionales de clima (EFE/Salas)

El año 2025 fue uno de los más calurosos jamás registrados, al superar por primera vez el umbral crítico de 1,5°C respecto a los niveles preindustriales, una referencia establecida en el Acuerdo de París para evitar los efectos más graves del cambio climático. Así lo indican científicos de organismos como World Weather Attribution (WWA), el sistema Copernicus de la Unión Europea y el Real Instituto Meteorológico de los Países Bajos (KNMI).

Las instituciones atribuyeron este récord principalmente a las continuas emisiones de gases de efecto invernadero derivadas del uso de combustibles fósiles. A pesar de la presencia del fenómeno La Niña, usualmente asociado con el enfriamiento global, la temperatura del planeta se mantuvo en niveles “extremadamente altos”, de acuerdo con los informes divulgados el martes en Europa y en plena ola de calor en Sudamérica.

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Especialistas atribuyen el récord de calor de 2025 a las emisiones de gases de efecto invernadero por el uso de combustibles fósiles (AP Foto/Christophe Ena)

Este aumento térmico situó a 2025 entre los tres años más cálidos desde que existen registros confiables, según el análisis de WWA y Copernicus. Más allá de las cifras históricas, las consecuencias se tradujeron en una mayor frecuencia y severidad de fenómenos meteorológicos extremos que afectaron a países desarrollados y en desarrollo.

Las investigaciones muestran que el planeta ha entrado en una fase donde la habitabilidad y la economía enfrentan amenazas crecientes por el avance del calentamiento global.

Hallazgos, metodología y claves

El equipo de WWA documentó un total de 157 eventos meteorológicos extremos severos alrededor del mundo durante 2025, de los que 22 fueron analizados en profundidad. En 17 de estos eventos, los científicos concluyeron que la influencia humana, a través del cambio climático, fue determinante para aumentar su severidad o probabilidad.

La profesora Friederike Otto, cofundadora de WWA y climatóloga del Imperial College de Londres, enfatizó en declaraciones recogidas por Associated Press: “Si no dejamos de quemar combustibles fósiles muy, muy, muy pronto, será muy difícil mantener ese objetivo de calentamiento”.

Especialistas analizaron desastres naturales, como
Especialistas analizaron desastres naturales, como las inundaciones en Tailandia, para estudiar el avance del calor (Foto AP/Arnun Chonmahatrakool)

La investigación identificó que olas de calor, sequías e inundaciones estuvieron entre los fenómenos más mortales y destructivos del año. El análisis también destacó que muchos de los calorones de 2025 resultaron hasta diez veces más probables debido a la influencia humana sobre el clima, en comparación con una década atrás. Otto subrayó que lo observado es “una diferencia enorme”.

Theodore Keeping, investigador del Imperial College de Londres, resumió la visión científica: “Vivimos en el clima que los científicos advirtieron hace una década, cuando se firmó el Acuerdo de París”.

La metodología de la institución se centró en episodios que causaron más de 100 muertes, afectaron directamente a más de la mitad de la población de una región o provocaron daños materiales cuantiosos. En estas evaluaciones, los expertos corroboraron el peso del cambio climático en el agravamiento de 17 de los 22 eventos estudiados.

Impacto de los fenómenos extremos

Las olas de calor se posicionaron como el fenómeno más mortal en 2025. Por ejemplo, en Sudán del Sur, el clima extremo obligó al cierre de escuelas durante dos semanas en febrero, luego de que decenas de menores padecieran golpes de calor.

De acuerdo con el estudio, el cambio climático incrementó la temperatura local en 4°C, transformando un episodio inusual en un evento que, según los modelos, ocurre ahora cada dos años en la región.

Las olas de calor intensificaron
Las olas de calor intensificaron los incendios en Los Ángeles, Grecia, Turquía, entre otras partes del mundo (AP)

El mismo patrón se replicó en Europa Occidental y el Sudeste Asiático, donde las máximas extremas y las lluvias monzónicas estuvieron vinculadas a inundaciones severas y desplazamiento de millones de personas. Los informes de Copernicus y KNMI detallan la intensificación de incendios forestales en Grecia, Turquía y Los Ángeles como consecuencia directa de sequías prolongadas.

Por otro lado, las inundaciones (el desastre más estudiado en 2025) causaron estragos en Pakistán, Sri Lanka, Indonesia, el valle del río Misisipi en Estados Unidos y Botswana, dejando miles de víctimas y desplazados.

El huracán Melissa, que arremetió sobre Jamaica, Cuba y Haití, ilustró la rapidez con que los fenómenos extremos pueden superar la capacidad de respuesta de las naciones vulnerables. Dicho episodio provocó pérdidas materiales evaluadas en USD 8.800 millones, con escasa cobertura de seguros, según el recuento de WWA.

El huracán Melissa causó destrozos
El huracán Melissa causó destrozos millonarios y decenas de víctimas en países caribeños (AP Foto/Matías Delacroix)

El futuro del calentamiento global

Las proyecciones de expertos advierten que, aun con algunos avances locales o parciales, el planeta se acerca rápidamente a los denominados “límites de adaptación”. El Servicio Meteorológico del Reino Unido estima que en 2026 la temperatura global podría situarse entre 1,34°C y 1,58°C por encima de los valores preindustriales, consolidando la tendencia al alza observada en los últimos años.

Pese a los esfuerzos por reforzar infraestructuras y sistemas de alerta, los investigadores sostienen que el margen para reducir los impactos de estos eventos extremos se contrae mientras las emisiones globales no desciendan con la urgencia necesaria.

Sjoukje Philip, investigadora del KNMI, sintetizó la advertencia científica al señalar que el mundo ha comenzado a experimentar un clima donde lo que antes era excepcional se convierte en la nueva normalidad y, a partir de ahora, aumentos mínimos en la temperatura global pueden desencadenar consecuencias mucho más graves y difíciles de manejar.