
A fines de enero y principios de febrero, en la Argentina tuvo lugar una ola de calor. Se registraron temperaturas récords, desde los registros de 1961 hasta ahora para el mes de febrero, por encima de los 40 grados en Salta, (en el departamento Rivadavia hubo 44,5 grados), en Santiago del Estero y Tucumán.
El Servicio Meteorológico Nacional ya elaboró el reporte con las tendencias climáticas de febrero, marzo y abril, en el contexto de un año en el que está vigente el fenómeno de El Niño.
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Como resultado de la interacción entre los mares y la atmósfera de la Tierra, se producen fenómenos naturales como El Niño/Oscilación del Sur, por el cual aumentan las temperaturas en la parte central y oriental del Océano Pacífico ecuatorial, y luego hay cambios en la atmósfera. Eso impacta con diferentes cambios en el planeta.
Qué pasará con las lluvias

Para los próximos tres meses, el pronóstico indica que lloverá más de lo normal en el sur del Litoral argentino, que incluye a las provincias de Entre Ríos y a Santa Fe.
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También habrá niveles de lluvias normales o superiores a lo normal en el norte del Litoral, Santa Fe y Córdoba.
Habrá un nivel normal de precipitaciones sobre la región del Norte y sobre el este de Patagonia. Pero habrá déficit de lluvias en la región del Noroeste, y sobre el oeste y sur de Patagonia.
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El pronóstico dejó en blanco a gran parte de la provincia de Buenos Aires, La Pampa y zonas de Mendoza, San Juan y San Luis. “Indica que no hay una categoría con mayor probabilidad de ocurrencia. En estos casos se debe considerar la información estadística del trimestre”, aclaró el SMN.
En cuanto a las temperaturas, se prevé mayor ocurrencia de temperatura media superior a la normal en el Noroeste, Norte, Cuyo y sur de Patagonia. Es decir, haría más calor en esas zonas.
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En tanto, habrá temperaturas normales o superiores a las normales para los meses de febrero, marzo y abril sobre la región del Litoral, Santa Fe, Córdoba y el centro y norte de Patagonia.
Igualmente, no se descarta, especialmente al comienzo del trimestre, que hacia el extremo norte, noroeste y centro-oeste del país pueda observarse una mayor frecuencia de temperaturas máximas extremadamente altas, reconocieron los expertos del SMN.
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Se debe tener en cuenta que las previsiones climáticas se refieren a condiciones medias durante el trimestre y no contemplan aquellas singularidades de los eventos de escala subestacional, como por olas de calor y bloqueos atmosféricos.
Por qué hay olas de calor

Una ola de calor se define como un período excesivamente cálido en el cual las temperaturas máximas y mínimas superan un umbral estadísticamente determinado, por lo menos durante 3 días consecutivos y en forma simultánea. Esto es lo que viene pasando en Argentina
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Una onda estacionaria se estableció desde el Océano Pacífico y dejó a gran parte de la Argentina bajo la influencia de un centro de alta presión en altura que produce el estancamiento y la concentración de aire caliente.
“Cada vez las olas de calor en la Argentina son más frecuentes debido al cambio climático inducido por actividades humanas. Hay trabajos de atribución que demuestran que por el cambio climático los períodos promedio de recurrencia (es decir, cada cuántos años se producen) se irán acortando. Así que, si sigue habiendo emisiones de gases de efecto invernadero, las olas de calor serán más frecuentes, intensas y largas”, dijo a Infobae Diego Araneo, doctor de la Universidad de Buenos Aires en el área de ciencias de la atmósfera e investigador del Conicet.
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Cómo protegerse de las temperaturas altas

Se debe prestar atención a los alertas emitidos por el Servicio Meteorológico Nacional. También se deberían considerar las recomendaciones del Ministerio de Salud de la Nación:
- Se debe consumir más agua sin esperar a tener sed para mantener una hidratación adecuada.
- No exponerse al sol en exceso, ni en horas centrales del día (entre las 11 y las 17 horas).
- Evitar las bebidas alcohólicas o muy azucaradas
- Evitar comidas muy abundantes
- Ingerir verduras y frutas.
- Reducir la actividad física
- Usar ropa ligera, holgada y de colores claros; sombrero, anteojos oscuros.
- Permanecer en espacios ventilados o acondicionados.
- Si una persona sufre dolor de cabeza; vértigos; náuseas; confusión; convulsiones y pérdida de conciencia; piel enrojecida, caliente y seca; respiración y pulso débil, y elevada temperatura corporal (entre 41 y 42 grados centígrados), se deberá trasladar a la sombra, a un lugar fresco y tranquilo. Hacer que mantenga la cabeza un poco alta. Se debe intentar refrescarlo, mojándole la ropa, aplicarle hielo en la cabeza, darle de beber agua fresca o un poco salada, y solicitar ayuda médica.
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