
El consumo de mercurio a través de las especies marinas es una de las preocupaciones de los científicos por los riesgos que implica para la salud de las personas, sobre todo con animales que son comunes en la dieta de ciertas poblaciones. Una investigación reciente, publicada en la revista científica Science, ha revelado que los tiburones encontrados en el pesquero chino Fu Yuan Yu Leng 999 presentaron niveles altos de mercurio.
En 2017, el Fu Yuan Yu Leng 999 fue detenido por pescar dentro de la Reserva Marina de Galápagos. En las bodegas se encontraron alrededor de 500 toneladas de pesca, incluidas especies vulnerables y que están protegidas como tiburones martillo. La justicia ecuatoriana sentenció al pago de USD 6.1 millones y 3 años de prisión al capitán del barco Fu Yuan Yu Leng 999 y a sus tres ayudantes por el delito de pesca de especies protegidas. Los 16 tripulantes adicionales fueron declarados cómplices del hecho con una pena de un año de prisión.
La carga encontrada en ese pesquero chino se sometió a varios estudios, uno de ellos determinó que los tiburones pescados habitaban las aguas de las islas Galápagos. Esta nueva investigación midió la concentración de mercurio en los animales y “los datos excedieron el valor umbral para una ración de pescado a la semana”, es decir que los niveles de mercurio encontrados no son tolerables para el consumo regular.
La contaminación por mercurio (Hg) produce efectos adversos considerables en los ecosistemas marinos, así como en la salud humana, según el estudio. El mercurio es conocido por ser un contaminante altamente tóxico. Este llega al océano a través de las entradas de los ríos mediante los estuarios, la actividad volcánica submarina y los depósitos atmosféricos, este último es el resultado de actividades humanas, como las emisiones de las centrales eléctricas de carbón, la metalurgia y la extracción de oro artesanal, la producción y el uso de mercurio y la extracción de metales industriales, explica la investigación.
Varios estudios e informes demuestran que la aleta de tiburón es uno de los productos del mar más valorados y de lujo de Asia. A los tiburones se los consume principalmente por su carne, piel, cartílago, hígado y aletas, que son muy apreciadas en la cultura asiática por la tradicional sopa de aleta de tiburón. De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación (FAO), en China, se estima que la pesca anual de tiburones oscila entre 10.000 y 15.000 toneladas, casi toda se consume en el país.
Para la investigación se analizaron un total de 73 tiburones de seis especies: 14 tiburones martillo, 12 tiburón azul, 14 tiburón oceánico, 13 tiburón sedoso, 6 tiburón zorro ojo grande y 14 tiburón zorro pelágico. Cinco de estas especies están catalogadas como amenazadas por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).

El estudio evaluó los riesgos de consumir especies con estos niveles de mercurio y determinó que las mujeres, los hombres y los niños pueden estar expuestos a la contaminación por mercurio por la ingestión regular de mariscos y, más específicamente, por la ingestión de tiburones en todo el mundo, de ahí que la mayor preocupación recae sobre las mujeres embarazadas, los fetos y los bebés, según los investigadores. “El consumo de especies de tiburones es una gran preocupación, especialmente por sus efectos sobre el feto, el recién nacido y los niños, ya que este elemento puede atravesar la barrera placentaria”, explica el artículo científico.
Los recién nacidos también pueden estar expuestos al mercurio por el consumo de leche materna contaminada, pero en menor medida, explica la investigación. Es por estos factores que la Organización Mundial de la Salud ha recomendado a las mujeres embarazadas y a las madres jóvenes estar al tanto de la exposición a los niveles de mercurio que puedan transmitirse a través de los peces marinos que son parte de su dieta habitual.
Los investigadores encontraron que el tiburón sedoso fue la especie con mayor porcentaje de mercurio: 30.73 %. Mientras que el tiburón martillo festoneado tuvo el menor porcentaje con 24.2 %. Todas las especies excedieron el nivel umbral de 0,12 mg definido para un límite de consumo de 4 harinas de pescado por mes.
Por los resultados encontrados, los científicos sugieren que “el consumo de esta carne en particular puede representar un grave riesgo para la salud humana” sobre todo para las poblaciones que incluyen al tiburón en su dieta habitual. Los investigadores piden prestar especial atención a las mujeres embarazadas y los niños con respecto a la frecuencia y la cantidad de ingesta de carne de tiburón.
SEGUIR LEYENDO:
Últimas Noticias
Redes criminales en Costa Rica incorporan el tráfico de fauna y flora a sus operaciones
Las autoridades judiciales y organismos internacionales documentan que los grupos usan rutas y logística creadas para drogas, armas y madera, al detectar mayor rentabilidad y un riesgo penal comparativamente bajo

El calentamiento global avanza: un estudio advierte que se achica la brecha térmica entre la ciudad y el campo
Un hallazgo reciente basado en simulaciones del clima muestra posibles cambios acelerados en entornos rurales próximos a áreas urbanas

La Antártida se convierte en una fuente de contaminación por mercurio ante el avance del calentamiento global
Un estudio internacional revela que el deshielo y la deposición atmosférica duplicaron la acumulación de mercurio en la Península Antártica y multiplicaron los riesgos para los ecosistemas polares

Rescate bajo amenaza: así son las operaciones extremas para salvar los últimos rinocerontes de Zimbabue
Equipos especializados arriesgaron todo para trasladar ejemplares sobrevivientes a zonas protegidas en plena crisis de caza furtiva

De los terremotos a los huracanes: así funcionan los sensores que revolucionan la predicción de tormentas
Un equipo de la Universidad de Stanford exploró el uso de sismómetros y micrófonos de infrasonido en el análisis de fenómenos tropicales. El resultado revela detalles inéditos sobre la estructura y los cambios de estos eventos extremos



