Cuando el fotógrafo Kevin Horan se mudó a una casa en la tranquila Whidbey Island, en el estado de Washington, descubrió que debería convivir con una importante cantidad de cabras y ovejas a su alrededor. Muchas de ellas lo saludaban con sus balidos cuando iba y venía, hasta que se le ocurrió preguntarles a sus vecinos si podía retratarlas.
Aunque muchos de los animales más salvajes se resistieron, finalmente consiguió que algunas cabras y ovejas de las granjas cercanas, más habituadas al trato con seres humanos, posaran a gusto para su proyecto, que quizás sea la más impactante serie de retratos individuales de estos animales.
Las cabras suelen ser muy curiosas y sociales, mientras que las ovejas son, por lo general, asustadizas pero bastante inteligentes. Como las personas, cada una tiene sus propias características, su "personalidad".




















