Por qué la Fuerza Aérea de los EEUU estudia una cámara que absorbe los sonidos

Se acaba de renovar la cámara anecoica que la institución militar tiene en Dayton, Ohio, para buscar ayudas tecnológicas para que, en un escenario caótico como la guerra, los soldados y aviadores puedan omitir los sonidos confusos y entender los importantes

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La cámara anecoica de la
La cámara anecoica de la Fuerza Aérea de los EEUU tiene una esfera de 277 parlantes. (Eckel)

El escenario de una acción militar no es sólo peligroso, sino también ensordecedor. Entre el estruendo es muy difícil filtrar la comunicación y entender palabras que, en ocasiones, pueden representar decisiones trágicas. Por eso hace más de 60 años que la Fuerza Aérea de los Estados Unidos estudia la acústica de la guerra.

El corazón de la investigación que, se espera, alguna vez permitirá que soldados y aviadores puedan ignorar los sonidos irrelevantes para identificar los importantes y saber de dónde vienen está en Dayton, estado de Ohio. Allí, en la Base Wright-Patterson, funciona la Sección Acústica del Campo de Batalla del Laboratorio de Investigación de la Fuerza Aérea. Y dentro de ella hay un cubo de nueve metros de lado que crea un ambiente de silencio casi absoluto.

La investigación busca facilitar la
La investigación busca facilitar la comunicación militar en un ambiente de caos. (Eckel)

"Así los científicos pueden estudiar cómo perciben el sonido los sujetos y desarrollar tecnologías para ayudarlos a hacerlo mejor", presentó Wired la estructura que se reabrió luego de 18 meses de remodelación. La estructura se llama "cámara anecoica, es decir, libre de eco".

Está diseñada para absorber completamente las ondas acústicas o electromagnéticas tanto del piso como de las paredes y el techo, y se mantiene aislada también de cualquier fuente sonora externa.

La cámara anecoica funciona al absorber
La cámara anecoica funciona al absorber todas las ondas de sonidos y convertirlas en calor. (Eckel)

Una suerte de amortiguador de arena la separa del edificio que la contiene, "para mantener al mínimo las vibraciones de baja frecuencia de los camiones y los aviones", explicó el artículo. "Cuñas de fibra de vidrio, que parecen dagas, salen de las paredes, el piso, el techo. Este espacio, que compite por ser el más silencioso del mundo, incluye una esfera de más de 4 metros de diámetro cubierta con parlantes que apuntan a una plataforma central, donde va el sujeto de pruebas, a veces un maniquí cubierto de sensores".

La investigación combina distintas disciplinas científicas. "Tenemos psicólogos, ingenieros, físicos y audiólogos", dijo Brian Simpson, del laboratorio. "No hay nada como esta cámara en el mundo". Luego de la renovación de hizo la empresa Eckel Noise Control Technologies, tiene un sistema de audio de 22 canales, 277 parlantes Bose y paneles de absorción del 99% de los sonidos que convierten la energía en microwatts de calor, que no se sienten.

La industria automotriz y la
La industria automotriz y la tecnológica suelen emplear cámaras anecoicas. (Eckel)

Simpson y sus colegas estudian ahora el modo en que los humanos perciben los sonidos y cómo las tecnologías pueden ayudarlos en ambientes de caos. Para eso pueden ubicar a una persona en la cámara anecoica con micrófonos ubicados en la entrada a sus canales auditivos para medir las sutilezas con que los tonos llegan; también miden cómo identifican las personas el lugar desde donde proviene un sonido, utilizando la gran red de parlantes.

"Queremos saber si pueden localizar tres, cuatro o hasta 10 sonidos simultáneamente", dijo Simpson a Wired. El objetivo es construir "auxiliares de localización" que se puedan desplegar en un sistema visual y auditivo. "Si está fuera del campo de visión del soldado, podemos llevar su ojo al objetivo", explicó. "En lugar de sonidos de alerta solamente, si un enemigo lo sigue de cerca podemos mostrarle dónde está en relación con la amenaza".

La Fuerza Aérea de los
La Fuerza Aérea de los EEUU espera filtrar los sonidos importantes en el campo de batalla. (Eckel)

La cámara anecoide tiene también efectos secundarios entre las personas que allí trabajan. "Es un espacio extrañamente silencioso y la gente se desorienta con facilidad", explicó Simpson. "Uno puede escuchar su propia sangre que circula en las orejas, o el latido del corazón". También se puede escuchar la música favorita en los 22 canales, como si se estuviera, físicamente, rodeado de los tonos.

El ambiente es tan extraño que se recomienda que nadie permanezca más de 45 minutos sin sonidos de ninguna clase. Y en una cámara anecoica el silencio puede ser tan completo que en 2015 la que posee Microsoft, también construida por Eckel, entró al Libro Guinness de los Récords tras lograr un registro de -20,6 decibeles.

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