Simona Mangiante, la italiana que quedó en el medio del escándalo entre la administración Trump y Rusia

La novia de George Papadopoulos, un ex asesor de campaña del Presidente, fue interrogada por agentes del FBI que trabajan a las órdenes del fiscal Robert Mueller, que investiga la injerencia de Moscú en las elecciones de 2016

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Simona Mangiante
Simona Mangiante

Simona Mangiante, una abogada nacida en la pequeña ciudad de Caserta, en el sur de Italia, nunca imaginó que podía terminar en el centro de una de las investigaciones más críticas de la historia reciente de los Estados Unidos. Sin embargo, su relación sentimental con George Papadopoulos, que fue asesor en política exterior de Donald Trump durante la campaña electoral de 2016, la dejó en la mira del fiscal especial Robert Mueller, que investiga si hubo una colusión entre el equipo del actual presidente y espías rusos para perjudicar a Hillary Clinton antes de las elecciones.

Los problemas para Mangiante comenzaron en octubre, cuando Papadopoulos, que dejó de trabajar para Trump poco después del triunfo electoral, se declaró culpable de falso testimonio en sus primeras declaraciones ante el FBI, que colabora con Mueller. Desde ese momento, el experto en geopolítica accedió a cooperar con la pesquisa.

Es la ex pareja de George Papadopoulos, asesor de campaña de Trump
Es la ex pareja de George Papadopoulos, asesor de campaña de Trump

Mangiante debió ir a una sede del FBI para someterse a un interrogatorio que duró dos horas y media. Si bien no dio demasiadas precisiones sobre lo que le dijo a los agentes, todo indica que las preguntas que le hicieron giraron en torno a su conocimiento de un oscuro personaje que habría tenido un rol clave en la trama, Joseph Mifsud, un profesor universitario maltés sospechoso de haber sido un intermediario entre el Kremlin y la campaña de Trump.

Si la abogada italiana tiene una participación tan importante en esta historia es porque ella conoció a Mifsud mucho tiempo antes de entablar relación con Papadopoulos. Trabajaba en el Parlamento europeo cuando se lo presentaron. Tras algunos encuentros casuales, le propuso en 2016 ir a trabajar para él al Reino Unido, a su Centro de Londres para la Práctica del Derecho Internacional.

George Papadopoulos
George Papadopoulos

Ella accedió sin dudarlo. Sin embargo, según le contó a The Guardian, no tardó en desilusionarse. Primero, porque no había ningún trabajo para hacer. Segundo, porque veía cosas extrañas. Cuando el periódico británico le preguntó si la institución funcionaba como una fachada para encubrir los presuntos lazos entre Mifsud y el gobierno ruso, ella respondió que nunca vio a ninguna persona de nacionalidad rusa allí. "Pero ciertamente el centro no era lo que pretendía ser", agregó.

Casi al mismo tiempo que comenzaba a trabajar en ese curioso lugar, Mangiante entró en contacto con Papadopoulos, que al parecer acababa de dejar su puesto en la misma institución para sumarse al equipo de Trump. Supuestamente, todo comenzó con una invitación de LinkedIn. Tras un tiempo de mantener una relación virtual, se reunieron por primera vez en Nueva York en marzo de 2017. Entonces se enamoraron y empezaron una relación.

El fiscal especial Robert Mueller investiga la supuesta injerencia rusa durante la campaña presidencial de 2016
El fiscal especial Robert Mueller investiga la supuesta injerencia rusa durante la campaña presidencial de 2016

Según The Guardian, los investigadores del FBI creen que Mifsud le dijo a Papadopoulos que el Kremlin tenía información que podía ensuciar a Clinton y que tenían acceso a miles de emails que habían sido hackeados a las autoridades del Partido Demócrata, que aún no sabían nada. El interrogante es si Papadopoulos compartió esa información con Trump y con sus otros colaboradores.

Para agregar más sospechas, Mifsud se esfumó inmediatamente después de que se difundiera que Papadopoulos había empezado a colaborar con el FBI. Nadie lo volvió a ver en Londres ni en Bruselas.

Los investigadores tienen serias dudas sobre el carácter de la relación entre Mangiante y el ex asesor. Ella asegura que lo ama. De hecho, dio algunas entrevistas televisivas para defenderlo. Algunos espectadores maliciosos usaron sus cuentas de Twitter para decir que tenía acento ruso. Mangiante dice que eso es absurdo. Que solo estuvo una vez en Rusia, para asistir a una conferencia en San Petersburgo. Pero que nunca pisó Moscú.

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