Madeleine Albright (Getty)
Madeleine Albright (Getty)

"Siempre fui la primera mujer en hacer cualquier cosa", dice Madeleine Albright y tiene razón. Es que con 80 años es una pionera en el mundo. Durante el primer mandato del presidente Bill Clinton, entre 1993 y 1997, fue embajadora ante las Naciones Unidas y durante el segundo, se transformó en la primera mujer en la historia de los EEUU en ser designada como secretaria de Estado, cargo que ocupó entre 1997 y 2001. Recibió la Medalla de la Libertad Presidencial, el más alto honor civil de los EEUU y actualmente forma parte de la Junta de Política de Defensa, un grupo encargado de proporcionar al ministro de relaciones exteriores norteamericano asesoría y opinión independiente. De visita en Buenos Aires para participar en el foro del Alantic Council, recibió a Infobae para analizar la realidad mundial.

-¿Qué opina de la decisión de Donald Trump de reconocer Jerusalén como la capital de Israel y comenzar el proceso para trasladar allí la embajada estadounidense?

-Estoy muy preocupada por la decisión, es muy peligrosa. Durante la administración Clinton -y siempre- la posición americana fue que el estatus de Jerusalén es el último tema para debatir, porque es increíblemente complicado. EEUU siempre apoyó a Israel, somos los primeros en reconocerlos en 1948, pero desde mi perspectiva, esto no ayuda. Crea más tensión y hace muy difícil encaminar un proceso de paz. Porque EEUU puede pensar un montón de cosas, todas positivas, para la región, pero salvo que las partes quieran acordar, no va a haber pacto. Y esta decisión lo hace más complicado para que los palestinos quieran conversar. No fue una buena jugada.

-El palestino Mahmoud Abbas aseguró que ya no hay espacio para los EEUU en una mesa de negociación…

-En estas circunstancias no podemos mediar. Es muy difícil saber por qué Trump tomó esta decisión. Los candidatos en campaña hablan de estos temas, pero siempre lo demoran porque se sabe que el estatus de Jerusalén no es un punto de partida.

Medio Oriente es un campo rociado con gasolina y lo único que hay que hacer es encender un fósforo, con su decisión Trump encendió el fósforo

-¿Cuáles serán las consecuencias?

-Imposible saber el alcance aun. Medio Oriente es siempre muy complicado. Hay más divisiones en estos tiempos. Incluso yo cuando me levanto por las mañanas miro el diario para intentar entender quién está en cada bando. Trump nos alió con la coalición saudita, dijo que el Acuerdo Nuclear con Irán no era un buen pacto, tenemos problemas con Turquía por nuestra relación con los kurdos, está Siria, Irak…. Medio Oriente es un campo rociado con gasolina y lo único que hay que hacer es encender un fósforo, con su decisión Trump encendió el fósforo.

-Hablemos de Corea del Norte….

-La discusión suele ser '¿qué es peor, Corea de Norte o Medio Oriente?', y hoy a mí me pone más nerviosa Medio Oriente.

-¿Cuál es la amenaza real de Pyongyang, cómo hay que abordar esta cuestión?

-Ya es un hecho que Corea del Norte trabaja en misiles balísticos, pero lo que me pone muy nerviosa es cuál va a ser el resultado final del proceso. Pero creo que hay cosas por hacer,  y que deberían hacerse. La diplomacia es una de la herramienta más importante. Estoy muy interesada en que el secretario general de  la ONU haya logrado que viaje un enviado para dialogar. Pero además están las herramientas económicas que puedan imponer los países. En este caso lo más importante es que China lidere las sanciones del Consejo de Seguridad porque los norcoreanos son muy dependientes de ellos. Y espero que los otros países que tienen vínculos con Corea del Norte decidan que ya no van a abastecerlos más. Y también está la amenaza de uso de fuerza, no el uso en sí mismo. Y lo que tenemos ahora son muchos ejercicios conjuntos entre EEUU y Surcorea. Hay mucho equipamiento militar en la zona, barcos, aviones, bombarderos… y me parece bien usar las herramientas pero me preocupa que haya algún accidente porque el grado de comunicación es casi inexistente. Es que estamos tratando con un líder que realmente no conocemos. Yo aún sigo siendo la oficial de mayor rango de los EEUU que alguna vez se reunió con un líder norcoreano (por Kim Il-sun). Firmé un acuerdo con quien entonces era su número dos sobre no intenciones de hostilidades, que fue cancelado durante la presidencia de Bush… Francamente, no sabemos si Kim Jong-un hace todo lo que hace para impresionar al Ejército, o si el Ejército le teme. Lo que sí sabemos es que maneja un país a fuerza de terror.

Francamente, no sabemos si Kim Jong-un hace todo lo que hace para impresionar al Ejército, o si el Ejército le teme. Lo que sí sabemos es que maneja un país a fuerza de terror.

-¿Cómo evalúa la política de EEUU en esta cuestión?

-Creo que lo que más hace es tuitear…. Tenemos dos personas que se la pasan diciendo cosas terribles entre ellos, agitándose. La verdad, espero que este pasando algo tras bambalinas. Sé que el secretario Tillerson habló de ciertas acciones, sé que el presidente de de Corea del Sur estuvo en EEUU y que mantienen comunicaciones sobre este tema.

-Otro de los focos abiertos en el mundo es Venezuela, ¿sigue el tema?

-Es un tema muy importante, creo que Argentina sabe mucho más. Para mí la clave es ver cómo puede operar la oposición en Venezuela. Si están unidos, qué pueden lograr… claro que el hecho de que Trump dijera que podría recurrir al uso de la fuerza militar no fue muy útil porque logró reunificar el entorno de Nicolás Maduro. Pero sí creo que está claro que algo debe hacerse.

Hay un lugar especial en el infierno para las mujeres que no ayudan a otras mujeres

-Me gustaría conocer su opinión sobre uno de los asuntos más comentados en estos meses. Hemos escuchado muchos testimonios de abuso de poder, acoso, violaciones, y también vimos el nacimiento del movimiento #MeToo, ¿cuál es su experiencia?

El movimiento #MeToo es genial. Me gusta mucho que la revista Time lo haya elegido como personaje del año. Soy de una generación muy diferente. Voy a contarte una anécdota. Yo fui a una universidad de mujeres, quería ser periodista. Estaba casada con uno y un día comimos con el editor de mi marido en Chicago y él me dijo: "Cariño, que quieres hacer"… (lo imita) yo le dije que quería ser periodista y el me dijo que no podía. Que no podía trabajar en el mismo diario que mi marido por las regulaciones, y que no iba a 'competir' con él en alguno de los otros tres diarios de la ciudad. Pero más allá del "cariño" no tuve ninguna experiencia horrenda. Claro que siempre fui "la primera mujer en hacer algo" por eso siempre hablo de  lo importante que es formarse. Mi primer trabajo fue en el Capitolio y no se lo dieron a Madeleine Albright, se lo dieron a la doctora Albright. De hecho, mi declaración más famosa es: "Hay un lugar especial en el infierno para las mujeres que no ayudan a otras mujeres". Porque mi problema principal siempre fue con las mujeres que me mandaban a cuidar a mis hijos. Así que creo que es muy importante que las mujeres alcen la voz.

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