
El Memorial Coliseum Stadium estaba repleto de multitudes. Algunas banderas mexicanas se podían ver ondeando entre las gradas del estadio. Eran casi las doce horas del día, con un sol incesante que bañaba a toda la tribuna. Raúl González entró por la túnel principal y se perfilaba para sel el campeón olímpico de la prueba de 50 kilómetros.
González Rodríguez apretó el paso a pesar de ser el único marchista que había entrado al estadio. Su braceo era asiduo; vestía de blanco y con un letrero en el pecho que decía con letras mayúsculas: MEXICO. El segundo oro en marcha llegó y Raúl conseguía su segunda medalla en los Juegos Olímpicos de Los Angeles 1984.
Empapado en sudor, con su característico bigote y antes de cruzar la meta, el atleta mexicano rompió en llanto mientras seguía a la carga. Al saber que dominaba la competencia y que la victoria estaba tan cerca, los ánimos lo invadieron. Y no era precisamente que llorara de alegría, sino que llegó a mencionar que eran lágrimas de triunfo y también de nostalgia. La incesante lucha por conseguir la primera marca.
Las memorias de sus padres que le apoyaban se le presentaban durante su recorrido por el largo túnel del Coliseum. Una vez que entró a la pista, los gritos espontáneos y asombrados de los espectadores llenaban el estadio. Mientras el mexicano terminaba de dar la vuelta a la pista, la multitud festejaba con gritos de apoyo, se mantenían de pie y no dejaban de aplaudir.

Raúl cruzó la meta y el acto seguido fue llevarse las manos al rostro, para después alzar los brazos en señal un acto victorioso y como una manera de dar gracias a Dios por ayudarle en la prueba. La justa olímpica también le había brindado la oportunidad de subirse al podio olímpico después de haberlo intentado en Munich 72, Montreal 76, Moscú 80 y finalmente, luego de 12 años, la victoria le pudo llegar en Los Angeles 84. Era la cuarta y última oportunidad a sus 32 años de edad.
A lo largo de su infancia, el marchista mexicano se mantuvo viviendo en Río Bravo, Tamaulipas a pesar de ser originario de China, Nuevo León. González estuvo dedicado durante su adolescencia a mantenerse entre la escuela, el trabajo y el deporte.
Para 1969 ingresó a la Universidad Autónoma de Nuevo León, donde se convirtió en miembro del equipo de atletismo. Un año más tarde ganó el campeonato nacional juvenil y entró a la preselección nacional que era dirigida por el polaco Jerzy Hausleber en 1971.
En 1978 rompió dos veces el récord mundial de 50 km y ganó la Copa del Mundo de Marcha Atlética por la misma distancia en 1977, 1981 y 1983. Para 1981, Raúl salió del equipo nacional y se convirtió en atleta independiente.

Además consiguió la medalla de oro en los Juegos Centroamericanos y del Carine en 1974, 1979, 1982 y 1983.
Rúl González logró conseguir dos preseas en los Juegos de Los Angeles 84, la primera medalla que se colgó el mexicano llegó en la prueba de 20 kilómetros, donde llegó secundando a otro atleta mexicano, Ernesto Canto.
Raúl implantó un nuevo récord olímpico cuando se hizo del oro con tres horas, 47 minutos y 26 segundos.
SEGUIR LEYENDO:
Últimas Noticias
Hannah Schmitz, de pasante a jefa: el cerebro de Red Bull para que Max Verstappen luche por su quinto título de Fórmula 1
Está a cargo de las estrategias. Sus decisiones fueron clave para que el neerlandés pueda seguir peleando

El antecedente de la rebeldía de Colapinto: el recuerdo del polémico triunfo de Lole Reutemann en Brasil en 1981
El santafesino también desobedeció a su equipo, pero le valió un triunfo y la punta del campeonato. Le mostraron el recordado cartel Jones-Reut y empezó una guerra interna en Williams que terminó con la pérdida del título

Los detalles desconocidos de la vuelta de Diego Armando Maradona al fútbol argentino en 1993
A 32 años de su arribo a Newell’s, todo lo acontecido: por qué no fue a Boca, el otro equipo que peleó por tenerlo y la injerencia de Julio Humberto Grondona en el asunto

La historia de amor de Leandro Paredes y Camila Galante: por qué ella fue clave para concretar la vuelta a Boca
El volante de la selección argentina le agradeció a su pareja, quien también se emocionó en la Bombonera en una tarde-noche inolvidable

La lapidaria crítica del campeón argentino que desafió a Tyson: “Es un gallina, por eso pelea con un Youtuber”
Walter “El Bombardero de Beccar” Masseroni guarda consigo una impactante historia, y también un sueño que lleva casi cuatro décadas. Los detalles



