La múltiple campeona estadounidense Serena Williams está cerrando un año deportivo óptimo, después de haber vuelto a la competencia como madre de Olympia Ohanian Jr. Sin embargo, la ex número uno del tenis femenino está transitando el último tramo de su carrera como profesional.

En ese contexto fue que apareció Stephanie McMahon, la luchadora norteamericana e hija de Vince McMahon, un empresario y dueño de la compañía World Wrestling Entertainment (WWE) vinculada a la lucha libre, a la que recientemente se incorporó Ronda Rousey.

La pelea de mujeres se robó el protagonismo de la WWE
La pelea de mujeres se robó el protagonismo de la WWE

"¡Serena! Quiero a Serena. Ella es asombrosa", aseguró la peleadora oriunda de Connecticut en una reunión en las oficinas de la empresa en Nueva York. La luchadora de 42 años sueña con que la menor de la Williams acepte un contrato, forme parte del equipo de la WWE y sea la estrella de la lucha libre.

Según McMahon, "las mujeres comenzaron a tomar protagonismo y robarse el show, fue en ese momento cuando la audiencia comenzó a cantar". La contratación de la ex peleadora de UFC Ronda Rousey le dio mucha más repercusión a una empresa por la que pasaron personas de renombre como Dwayne "La Roca" Johnson, Brock Lesnar y Bobby Lashely, entre otros.

“La Roca” fue uno de los luchadores que se ganó el cariño de la afición
“La Roca” fue uno de los luchadores que se ganó el cariño de la afición

Hasta el momento, la tenista de 37 años no se ha pronunciado sobre la propuesta. Sin embargo, su ex colega Lindsay Davenport dio casi por cerrado cualquier intento de que a corto plazo se una a la WWE porque hoy, "ella está haciendo lo mejor que puede en el circuito" y "será interesante ver cuál es su motivación en 2019".

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