El ruso Valery Rozov era popular entre los temerarios debido a que el miedo no estaba dentro de su personalidad y porque durante sus 52 años de vida, que terminaron el sábado agónicamente tras un salto en Nepal, se había cansado de batir récords mundiales, muchos de los cuales habían sido establecidos por él en años anteriores.

Su dramática muerte al estrellarse contra un acantilado en el Monte Ama Dablam, durante una de sus típicas hazañas, dejó una larga lista de saltos BASE que quedarán en los registros históricos de esta peligrosa disciplina.

El salto de Valery Rozov en el Monte Everest

Entre sus descensos a toda velocidad más destacados, resaltan el de la cima del Shivling en los Himalayas en 2012 desde una altura 6.543 metros. En aquella oportunidad descendió en apenas 90 segundos, luego de un ascenso de seis días y alcanzó una velocidad de 200 km/h.

El salto desde el Huascarán de Perú en 2017

Al año siguiente batió el récord mundial al saltar desde 7.220 metros sobre el nivel del mar en el Monte Everest, aunque no llegó a la cima. En 2016 destruyó su propio récord al descender por los cielos del monte Cho Oyu, en China, desde casi 7.700 metros, vuelo durante el cual se tomó algunos minutos para planear y disfrutar de la vista, antes de retomar los 200 km/h.

El salto desde los Himalayas en 2012 

Su larga trayectoria tuvo también un episodio en Sudamérica, más precisamente en Perú. Fue este año cuando escaló el Huascarán, un macizo nevado ubicado en la cordillera occidental de los Andes peruanos y se convirtió en el primero en saltar desde su cima, a más de 6.000 metros de altura sobre el nivel del mar.

El salto de Valery Rozov en el Cho Oyu, China

Otros continentes en donde también desarrolló su actividad profesional fueron Europa, en 2009 desde el Elbrus (4.650 metros, pico más alto del Viejo Continente), África, en 2015 desde el monte Kilimanjaro (5.460 metros) y la Antártida, el Ulvetanna  (2.650 metros) en 2010.

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