El cometa 3I/ATLAS podría ser más antiguo que el Sistema Solar, según un estudio

La investigación basada en datos del James Webb y de ALMA señala que el visitante interestelar sería anterior al origen de nuestro entorno planetario, formado hace unos 4.500 millones de años

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El cometa 3I/ATLAS podría tener hasta 12 mil millones de años y sería uno de los objetos más antiguos observados en el Sistema Solar  (NASA, ESA, STScI, D. Jewitt (UCLA), M.-T. Hui (Observatorio Astronómico de Shanghái), J. DePasquale (STScI) vía AP)
El cometa 3I/ATLAS podría tener hasta 12 mil millones de años y sería uno de los objetos más antiguos observados en el Sistema Solar (NASA, ESA, STScI, D. Jewitt (UCLA), M.-T. Hui (Observatorio Astronómico de Shanghái), J. DePasquale (STScI) vía AP)

El cometa 3I/ATLAS podría tener hasta 12 mil millones de años, una antigüedad que lo convertiría en uno de los objetos más viejos y fríos observados en el Sistema Solar, según un estudio publicado en Nature. El trabajo abre una ventana inédita sobre materiales formados mucho antes que nuestro entorno planetario, nacido hace unos 4.500 millones de años.

El hallazgo adquiere peso por una razón adicional: 3I/ATLAS es apenas el tercer objeto interestelar detectado por la humanidad. A diferencia de 1I/’Oumuamua, observado en 2017, y 2I/Borisov, identificado en 2019, su brillo permitió obtener evidencia que hasta ahora había sido inalcanzable en visitantes llegados desde fuera del sistema solar.

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Martin Cordiner, del Centro de Vuelos Espaciales Goddard de la NASA y autor principal del trabajo, dijo, según AFP, que el cometa es “quizás el objeto más antiguo que se haya observado en nuestro sistema solar”. También sostuvo que podría ser el más frío jamás registrado, aunque aclaró que aún podrían existir “casos excepcionales” que expliquen de otro modo su composición química.

3I/ATLAS es apenas el tercer objeto interestelar detectado y su brillo permitió obtener evidencia inédita sobre visitantes de fuera del sistema solar (Europa Press)
3I/ATLAS es apenas el tercer objeto interestelar detectado y su brillo permitió obtener evidencia inédita sobre visitantes de fuera del sistema solar (Europa Press)

La composición de 3I/ATLAS no coincide con ningún cuerpo conocido del sistema solar

La investigación se apoyó en observaciones del telescopio espacial James Webb y del observatorio ALMA, en Chile. De acuerdo con el estudio, la proporción de isótopos detectada en 3I/ATLAS “revela una composición elemental diferente a la de cualquier otro cuerpo del sistema solar”.

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De acuerdo con un comunicado de la NASA, el cometa tenía unas 30 veces más deuterio que los cometas de nuestro sistema solar. Ese elemento es una variante del hidrógeno presente con frecuencia en el agua pesada.

Cordiner explicó que una abundancia tan alta de agua pesada solo puede producirse, según el conocimiento actual de la astroquímica, en un entorno extremadamente frío. La evidencia isotópica sugiere que el objeto se formó en un ambiente de -243 °C (-405 °F).

Ese dato refuerza la hipótesis de que 3I/ATLAS no solo sería uno de los cuerpos más antiguos observados cerca del Sol, sino también uno de los más fríos. El estudio añade que su composición muestra una ausencia inusual de enriquecimiento químico, una señal de que habría surgido relativamente cerca del nacimiento de las estrellas.

Ilustración de una estrella brillante central con un disco protoplanetario de polvo y gas. Se observan planetesimales y un planeta gigante gaseoso anillado en órbita.
La composición de 3I/ATLAS no coincide con ningún cuerpo conocido del sistema solar, según la proporción de isótopos detectada (Imagen Ilustrativa Infobae)

Esa falta de enriquecimiento químico lleva a los investigadores a considerar que el cometa podría ser una “reliquia” del llamado mediodía cósmico. Cordiner señaló que esa era estuvo marcada por una intensa formación de estrellas hace unos 10.000 millones de años.

El origen preciso de 3I/ATLAS dentro de la Vía Láctea sigue sin determinarse. Los astrónomos creen, no obstante, que estos objetos se forman de manera parecida a los cometas del sistema solar y que son expulsados durante las fases violentas asociadas al nacimiento de nuevos planetas.

Al quedar desligado de cualquier estrella, el cometa probablemente pasó miles de millones de años atravesando la galaxia. Cordiner dijo que 3I/ATLAS habría seguido “trayectorias vastas e inimaginables alrededor de nuestra galaxia” antes de rozar el Sol el año pasado.

Su detección en julio del año pasado también desató especulaciones en internet. El profesor de Harvard Avi Loeb planteó la posibilidad de que fuera una nave espacial extraterrestre, como ya había hecho antes con ‘Oumuamua.

La NASA descartó esa hipótesis. El Instituto de Búsqueda de Inteligencia Extraterrestre, SETI, informó el mes pasado que no encontró “ninguna evidencia de tecnología extraterrestre” en el cometa.

Steve Croft, investigador de la Universidad de Oxford e integrante de la iniciativa Breakthrough Listen de SETI, planteó que todas las observaciones realizadas son “coherentes con la idea de que se trata de un objeto astrofísico natural”.

La NASA informó que el cometa 3I/ATLAS tenía unas 30 veces más deuterio que los cometas del Sistema Solar /Europa Press
La NASA informó que el cometa 3I/ATLAS tenía unas 30 veces más deuterio que los cometas del Sistema Solar /Europa Press

El cometa ya se aleja

Varios especialistas que estudiaron 3I/ATLAS, pero no participaron en el trabajo publicado por Nature, destacaron el valor de los resultados. Darryl Seligman, de la Universidad Estatal de Michigan, repasó que antes de estas mediciones solo podían “soñar con obtener este tipo de información sobre un objeto interestelar”.

Seligman advirtió que la edad exacta del cometa sigue siendo incierta. Aun así, afirmó que es “casi seguro apostar a que es más antiguo que cualquier cosa que se haya formado en el sistema solar”.

Peter Veres, que participó en la identificación del objeto en el Centro de Planetas Menores de la Unión Astronómica Internacional, calificó la investigación de “apasionante”. También explicó a la AFP que el cometa ya está saliendo del sistema solar y que nunca volverá, por lo que las observaciones futuras serán cada vez más difíciles.

Los astrónomos esperan, sin embargo, detectar muchos más objetos interestelares en los próximos años. Una de las herramientas clave para esa búsqueda será el nuevo Observatorio Vera C. Rubin, en Chile.

Cordiner resumió esa expectativa con una frase que apunta al alcance de este hallazgo: “Esto es solo el comienzo de un nuevo y apasionante campo. Tenemos mucho más que aprender sobre estas cosas y sobre lo que pueden revelarnos acerca de nuestra galaxia”.

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