
La NASA y la comunidad científica protegen a la Tierra de posibles impactos de asteroides con observaciones compartidas, cálculos y redes internacionales de seguimiento. Ese sistema permite detectar objetos cercanos, estimar su trayectoria, revisar el riesgo con nuevos datos y descartar o confirmar amenazas potenciales.
Por caso, en febrero de 2025, el asteroide 2024 YR4 concentró la atención por un análisis del Centro de Estudios de Objetos Cercanos a la Tierra (CNEOS), ubicado en el Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL), en el sur de California. Ese análisis detectó una posible colisión con la Tierra.
PUBLICIDAD
La probabilidad de impacto llegó a más del 3% el 18 de febrero de 2025, la cifra más alta jamás registrada para un objeto de ese tamaño. Días después, nuevas observaciones redujeron ese riesgo a muy por debajo del 1% y el asteroide dejó de considerarse una amenaza para la Tierra.
James “Gerbs” Bauer, investigador principal del Nodo de Cuerpos Pequeños del Sistema de Datos Planetarios de la NASA en la Universidad de Maryland en College Park, Maryland, resumió esa lógica con una defensa de la apertura de información. “La comunidad de defensa planetaria reconoce el valor de poner los productos de datos a disposición de todas las personas”, dijo.
PUBLICIDAD

Cómo se detectan y verifican los asteroides peligrosos
Científicos profesionales y ciudadanos de distintos países participan en el seguimiento de asteroides. El Centro de Planetas Menores con sede en el Observatorio Astrofísico Smithsonian en Cambridge, Massachusetts, recopila y verifica observaciones sobre la posición de asteroides y cometas enviadas desde todo el mundo.
Después, el Nodo de Cuerpos Pequeños distribuye esos datos para que cualquiera pueda consultarlos y usarlos. Esa circulación amplia permite que más investigadores revisen trayectorias y comparen resultados.
PUBLICIDAD
Un objeto cercano a la Tierra es un asteroide o cometa cuya órbita lo acerca a menos de 193 millones de kilómetros (120 millones de millas) del Sol. Si un objeto recién descubierto parece entrar en esa categoría, su información aparece en la página de confirmación de NEO del Centro de Planetas Menores.
Esa página sirve para que miembros de la comunidad de ciencia planetaria, tengan o no formación profesional, hagan seguimiento del objeto. El objetivo es precisar hacia dónde se dirige y reducir la incertidumbre inicial.
PUBLICIDAD

Cómo los nuevos datos corrigen el riesgo de impacto
Cuando la trayectoria de un asteroide parece preocupante, el CNEOS avisa a la Oficina de Coordinación de Defensa Planetaria de la NASA, en Washington. Esa oficina gestiona los esfuerzos continuos de la agencia para proteger a la Tierra de asteroides peligrosos y coordina la Red Internacional de Alerta de Asteroides (IAWN).
Los centros de análisis orbital como el CNEOS hacen cálculos más precisos para medir la probabilidad de colisión. La apertura de los datos facilita que la comunidad científica colabore y contraste resultados para afinar esas estimaciones.
PUBLICIDAD
2024 YR4 fue descubierto por primera vez en el programa Sistema de Última Alerta de Impacto Terrestre de Asteroides (ATLAS), financiado por la NASA y orientado a localizar asteroides potencialmente peligrosos. Después, los científicos sumaron información de distintos observatorios financiados por la agencia y de otros telescopios de la IAWN.
Al comienzo, la trayectoria futura del asteroide tenía una incertidumbre amplia y ese abanico de posibilidades pasaba sobre la Tierra. A medida que llegaron más observaciones, ese rango se concentró sobre la Tierra y elevó el riesgo aparente de impacto.
PUBLICIDAD
Más tarde, al añadir más puntos de datos, ese conjunto de trayectorias posibles se desplazó lejos de la Tierra. Bauer señaló además que la defensa planetaria aprovecha información de otras áreas de la astronomía y también aporta datos útiles para ellas.

Las misiones con las que la NASA busca anticiparse
La NASA ya probó una técnica de desvío con la misión Prueba de Redireccionamiento del Asteroide Doble (DART) en 2022. La nave impactó el asteroide Dimorphos y redujo en 33 minutos el tiempo que tarda en orbitar alrededor de Didymos.
PUBLICIDAD
Didymos no representaba un peligro para la Tierra, pero el resultado dejó a la agencia con una técnica comprobada para estudiar una futura amenaza real. Ese antecedente forma parte del esfuerzo por pasar de la detección a una posible respuesta.
La agencia también prepara el observatorio espacial Explorador de Objetos Cercanos a la Tierra (NEO Surveyor), la primera nave diseñada específicamente para buscar asteroides y cometas que puedan poner en riesgo al planeta. La NASA prevé lanzarlo en el otoño boreal de 2027 y abrir al público los datos que obtenga a través de sus archivos.
PUBLICIDAD
El episodio de 2024 YR4 dejó en evidencia que todavía faltan por descubrir muchos objetos cercanos a la Tierra que podrían representar un riesgo para el planeta. Aunque la probabilidad de impacto de un asteroide es baja en un momento dado, mantener datos abiertos y ampliar la detección temprana sigue siendo parte central de la vigilancia.
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Cómo es el nuevo plan nacional que busca controlar la resistencia a los antimicrobianos en Argentina
El Ministerio de Salud aprobó una estrategia integral con metas, monitoreo y acciones concretas para preservar la eficacia de los medicamentos esenciales ante una amenaza global que suma millones de muertes cada año

El enigma de la mancha fría del Atlántico y por qué podría ser la causa de la ola de calor europea
Un estudio advierte sobre la persistencia de esa región anómala y muestra cómo el mar también impacta en las alteraciones climáticas

La luna misteriosa de Marte: un nuevo estudio intenta explicar cómo se formó y qué oculta en su interior
Con 22,2 km de diámetro y una órbita de siete horas y 39 minutos, este satélite marciano sigue planteando una incógnita central. De qué se trata

El cometa 3I/ATLAS podría ser más antiguo que el Sistema Solar, según un estudio
La investigación basada en datos del James Webb y de ALMA señala que el visitante interestelar sería anterior al origen de nuestro entorno planetario, formado hace unos 4.500 millones de años

El misterio de las mariposas que casi viven un año: ¿cómo lo logran?
Un trabajo en Nature Communications describe un rasgo inusual entre insectos y plantea que ciertos linajes fijaron defensas biológicas con el tiempo, incluso cuando cambia la fuente de nutrientes. Los detalles


