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Científicos desentrañan el misterio de la muerte de Simonetta Vespucci, la modelo italiana del Renacimiento

Una investigación multidisciplinaria empleó datos históricos y técnicas clínicas modernas para arrojar nueva luz sobre la vida y la salud de una de las figuras femeninas más influyentes de la época

El nacimiento de Venus (Crédito: Sandro Botticelli)
El nacimiento de Venus (Crédito: Sandro Botticelli)
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Un equipo internacional de científicos identificó que la causa de muerte de Simonetta Vespucci, reconocida musa renacentista y modelo de “El nacimiento de Venus” de Botticelli, fue una apoplejía derivada de un adenoma pituitario. El estudio fue publicado en Endocrinology, Diabetes & Metabolism.

Además, descarta la versión tradicional que atribuía su fallecimiento a la tuberculosis, apoyándose en el análisis de fuentes históricas y evidencia clínica e iconográfica.

Simonetta Vespucci murió en Florencia en abril de 1476, a los 23 años, tras un cuadro agudo provocado por un tumor en la hipófisis cuya súbita expansión desencadenó una hemorragia letal.

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Los autores del estudio explican que un adenoma pituitario productor de prolactina y hormona del crecimiento habría evolucionado durante años sin ser diagnosticado. La súbita emergencia endocrina produjo síntomas que resultaron fatales.

Retrato alegórico de una mujer (ca. 1476) de Sandro Botticelli (Wikimedia Commons)
Retrato alegórico de una mujer (ca. 1476) de Sandro Botticelli (Wikimedia Commons)

Simonetta Vespucci, nacida en Liguria en 1453, se integró a la sociedad florentina por su matrimonio con Marco Vespucci en 1469 y fue célebre tanto por su belleza como por su intelecto. Admirada por figuras como Lorenzo y Giuliano de’ Medici, su vida y muerte han estado rodeadas de leyendas y su imagen ha perdurado en varias obras de Botticelli, quien en 1510 pidió ser enterrado a sus pies en la iglesia de Ognissanti.

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El adenoma pituitario como causa de muerte

El artículo publicado en Endocrinology, Diabetes & Metabolism detalla que un adenoma pituitario productor de prolactina y hormona del crecimiento se expandió de manera silenciosa hasta causar una pérdida súbita de irrigación, provocando una apoplejía. El equipo dirigido por Paolo Pozzilli señala que estos tumores pueden desencadenar una crisis endocrina mortal cuando sufren hemorragias o infartos isquémicos.

La hipótesis está respaldada por documentación clínica indirecta y por la falta de respuesta a los tratamientos frente a la tuberculosis, enfermedad que históricamente se consideró la causa de su muerte. De acuerdo al estudio, el adenoma pudo crecer durante varios años hasta dañar irreversiblemente los vasos sanguíneos de la hipófisis, lo que condujo al desenlace fatal.

Un científico canoso con bata blanca y gafas mira un mapa antiguo con una lupa en un escritorio de madera. Hay libros, una lámpara de aceite, una taza y un sándwich.
La investigación observa posibles cambios físicos compatibles con alteraciones endocrinas prolongadas (Imagen Ilustrativa Infobae)

Síntomas y testimonios históricos de la enfermedad

Cartas entre Piero Vespucci y Lorenzo de’ Medici describen el deterioro final de Simonetta tras colapsar en un baile, sufrir hemorragias nasales abundantes, dolores de cabeza, confusión, alucinaciones, vómitos y fiebre alta. Todos estos síntomas son compatibles con una apoplejía pituitaria según el análisis del estudio.

Durante sus últimos días, los médicos Maestro Stephano y Maestro Moyse discreparon sobre el origen del mal: mientras Stephano lo atribuía a causas domésticas, Moyse lo vinculó al “consumo” o tuberculosis. El tratamiento empleado fue ineficaz y, tras algunos días postrada, Simonetta falleció. Su cuerpo fue expuesto con el rostro descubierto, un honor reservado a las figuras más distinguidas de la época.

El diagnóstico en los retratos de Botticelli

El análisis iconográfico es clave en la investigación. Botticelli plasmó en retratos de Simonetta características clínicas como galactorrea, transformaciones faciales y posible estrabismo, todas asociadas al adenoma pituitario.

La doctora Domiziana Nardelli indica que en “Allegorical Portrait of a Woman” aparece leche fluyendo del pecho derecho de Simonetta, sugestivo de un tumor productor de prolactina, pese a que ella nunca tuvo hijos.

Galería de arte moderna con paredes blancas, ventanales y suelo brillante. Se aprecian pinturas, esculturas y vasijas. Varias personas observan las obras expuestas.
El cruce entre ciencia e historia replantea un enigma que perduró más de cinco siglos (Imagen Ilustrativa Infobae)

Mediante un algoritmo de reconocimiento facial aplicado sobre cinco retratos, los investigadores observaron una progresión en los rasgos compatibles con alteraciones endocrinas. Además, la posición inusual de los ojos en “El nacimiento de Venus” podría atribuirse a estrabismo por acción tumoral, aunque los autores reconocen que también puede deberse a criterios estéticos propios del Renacimiento.

Factores que precipitaron la emergencia médica

El estudio considera dos detonantes posibles para el desenlace agudo: el primero, fundamentado en relatos históricos y la interpretación médica, fue un colapso durante un baile, momento en que el trauma mecánico de los saltos propios de las danzas renacentistas habría acelerado una hemorragia en una hipófisis ya afectada.

El segundo factor, planteado por los académicos en Endocrinology, Diabetes & Metabolism, es un posible episodio violento relacionado con Alfonso II D’Aragona, duque de Calabria. Aunque se reconocen dudas sobre la veracidad de este incidente, no se descarta que un evento físico o emocional brusco haya actuado como desencadenante de la apoplejía pituitaria.

La conjunción de los datos clínicos, los síntomas observados en los últimos días, los factores precipitantes y el respaldo de tecnología aplicada al análisis de retratos permiten afirmar que la apoplejía de un adenoma pituitario representa la explicación más convincente a la muerte de Simonetta Vespucci. El cruce entre ciencia e historia ha esclarecido, cinco siglos después, el enigma que rodeaba a la musa de Botticelli.

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