Astrónomos detectan dos planetas gigantes en formación alrededor de una estrella: el impactante fenómeno

Las observaciones realizadas por un consorcio internacional ofrecen pistas valiosas para desentrañar la evolución de sistemas similares al solar

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Estas imágenes, tomadas con el
Estas imágenes, tomadas con el Very Large Telescope (VLT) del ESO, muestran el nacimiento de un sistema planetario alrededor de la joven estrella WISPIT 2 (ESO/C. Lawlor, RF van Capelleveen et al)

Astrónomos identificaron a dos planetas en formación alrededor de la joven estrella denominada "WISPIT 2″.

Las observaciones apuntan a que este caso representa una rara oportunidad para comprender los procesos que llevaron a la formación de sistemas planetarios como el nuestro, informa el Observatorio Europeo Austral (ESO).

El hallazgo no solo revela la presencia de un segundo mundo en construcción, sino que, impulsado por la particular arquitectura del disco circundante, sugiere que podrían estar gestándose más planetas, lo que transforma a WISPIT 2 en un objeto de interés central para la astronomía planetaria.

La instrumentación avanzada como SPHERE
La instrumentación avanzada como SPHERE y GRAVITY+ del Very Large Telescope permitió distinguir estos planetas de simples acumulaciones de polvo (Imagen Ilustrativa Infobae)

El sistema WISPIT 2, un “laboratorio” para entender el origen

Chloe Lawlor, estudiante de doctorado en la Universidad de Galway y autora principal del trabajo publicado en The Astrophysical Journal Letters, subrayó: “WISPIT 2 es la mejor oportunidad que hemos tenido hasta la fecha para conocer nuestro propio pasado”. Hasta el momento, únicamente otro sistema, el conocido PDS 70, había exhibido pruebas directas de dos planetas en proceso de formación.

Sin embargo, agrega Lawlor, existe una diferencia crucial: “WISPIT 2 posee un disco de formación planetaria muy extenso con distintivas brechas y anillos. Estas estructuras sugieren que actualmente se están formando más planetas, los cuales eventualmente detectaremos”.

Estas características han llevado a Christian Ginski, investigador de la Universidad de Galway y coautor del estudio, a definir a WISPIT 2 como “un laboratorio fundamental no solo para observar la formación de un solo planeta, sino de todo un sistema planetario”. Esto permite a la comunidad científica abordar, a través de la observación directa, preguntas clave sobre el desarrollo y maduración de sistemas como el solar.

Imágenes obtenidas por el Very Large Telescope del ESO muestran a los dos gigantes gaseosos, WISPIT 2b y WISPIT 2c, en formación y esculpiendo huecos en el disco de polvo y gas a su alrededor. Estos huecos no son simples vacíos: resultan del proceso por el cual el material se acumula y, bajo su propia gravedad, va creando núcleos planetarios que a su vez moldean la estructura residual del disco, dejando tras de sí anillos distintivos de polvo.

La posible existencia de un
La posible existencia de un tercer planeta, con masa similar a Saturno, se infiere por la detección de un hueco más pequeño en el borde externo del disco de WISPIT 2 (Imagen Ilustrativa Infobae)

La relevancia del hallazgo radica no solo en la identificación de dos planetas en etapa embrionaria, sino también en la evidencia clara de que existen más huecos en el disco de WISPIT 2, particularmente uno más pequeño y lejano, que podría indicar la presencia futura de al menos un tercer planeta.

Dos planetas gigantes y la posibilidad de un tercero

El primer planeta detectado, WISPIT 2b, fue identificado en 2023, destaca el ESO. Posee una masa casi cinco veces mayor que Júpiter y su órbita es unas 60 veces más alejada de la estrella central que la distancia entre la Tierra y el Sol, un parámetro que refuerza el carácter extremo y poco común de este sistema.

La confirmación de un segundo planeta —WISPIT 2c— requirió una combinación de herramientas tecnológicas avanzadas. En primer lugar, el equipo empleó el instrumento SPHERE del Very Large Telescope del ESO para obtener imágenes directas de la región sospechosa. La confirmación llegó con el instrumento GRAVITY+ del Interferómetro del VLT, que permitió descartar la presencia de falsos positivos y distinguir, con resolución nunca antes alcanzada, la naturaleza de este objeto como planeta y no como simple acumulación de polvo.

WISPIT 2c se localiza cuatro veces más cerca de WISPIT 2 que su compañero WISPIT 2b, y su masa es el doble de la de este último, manteniéndose ambos en la categoría de gigantes gaseosos similares a los planetas exteriores del sistema solar.

El desarrollo futuro de tecnologías,
El desarrollo futuro de tecnologías, como el Telescopio Extremadamente Grande del ESO, permitiría obtener imágenes directas de planetas jóvenes en discos protoplanetarios similares al de WISPIT 2 (Imagen Ilustrativa Infobae)

El proceso de verificación fue detallado por Guillaume Bourdarot, del Instituto Max Planck de Física Extraterrestre, quien explicó: “Es fundamental que nuestro estudio utilizara la reciente actualización de GRAVITY+, sin la cual no habríamos podido obtener una detección tan clara del planeta tan cerca de su estrella”.

Ambos planetas ocupan posiciones en los huecos del disco, consecuencia directa del proceso de acreción de polvo y gas. Esta distribución genera una arquitectura de anillos concéntricos, patrón que los astrónomos asocian con la formación sucesiva de cuerpos planetarios.

En el margen exterior del disco, el equipo identificó un hueco adicional más pequeño, cuya morfología sugiere que podría estar causado por un planeta todavía indetectable directamente, pero cuya masa estimada sería similar a la de Saturno. Lawlor resaltó: “Sospechamos que podría haber un tercer planeta que esté creando este hueco, posiblemente con la masa de Saturno, debido a que el hueco es mucho más estrecho y menos profundo”.

La identificación de estos planetas en estado embrionario no hubiese sido posible sin los avances recientes en instrumentación astronómica. Richelle van Capelleveen, estudiante de doctorado en el Observatorio de Leiden y líder del estudio anterior sobre WISPIT 2b, ha recalcado: “Esta detección de un nuevo mundo en formación demostró el increíble potencial de nuestra instrumentación actual”.

La expectativa se centra ahora en la próxima generación de tecnologías, en particular en el inminente Telescopio Extremadamente Grande (ELT) del ESO. Según Ginski: “Con el próximo Telescopio Extremadamente Grande del ESO, podríamos ser capaces de obtener imágenes directas de un planeta de este tipo“.