
El retroceso del hielo antártico representa uno de los principales factores de riesgo para el aumento del nivel del mar a escala global. La respuesta de las distintas regiones de la Antártida, considerada la principal reserva de agua dulce del mundo, al calentamiento global no es uniforme: algunos sectores muestran pérdidas graduales, mientras que otros pueden experimentar colapsos abruptos si se superan ciertos umbrales de temperatura.
Un estudio publicado en Nature Climate Change analiza el comportamiento de 18 cuencas de drenaje del continente helado ante diferentes escenarios de calentamiento. El trabajo, realizado por investigadores del Instituto Potsdam para la Investigación del Impacto Climático y el Instituto Max Planck de Geoantropología, identifica los riesgos diferenciados de cada región y advierte sobre la posibilidad de pérdidas irreversibles de hielo incluso con niveles moderados de aumento de temperaturas.
Qué zonas de la Antártida están en mayor peligro por el calentamiento
Los científicos detallan que la Antártida alberga distintos sectores que responden de manera diversa al aumento de la temperatura media global. El análisis científico identifica que, mientras algunas cuencas experimentan un retroceso progresivo del hielo, otras presentan un comportamiento abrupto al superar ciertos límites, lo que puede desencadenar una pérdida de hielo desproporcionada respecto al incremento térmico.
Según el estudio, “el manto de hielo antártico no actúa como un único elemento de inflexión, sino como varios sistemas de inflexión que interactúan entre sí a través de las distintas cuencas de drenaje”. Estas conclusiones se basan en simulaciones que muestran que, en algunas regiones, la pérdida de hielo no se recupera aunque las temperaturas bajen después de haber superado ciertos límites.

La investigación indica que las cuencas de la Antártida Occidental, especialmente la del mar de Amundsen (donde se localizan los glaciares Thwaites y Pine Island) y la cuenca Ronne, presentan los umbrales más bajos de estabilidad. El análisis muestra que estos sectores podrían haber alcanzado puntos críticos de desestabilización con el nivel actual de calentamiento global, cercano a 1,3 °C sobre los valores preindustriales.
Esta advertencia, incluida en la publicación científica, se basa en simulaciones que muestran que aproximadamente un 40% del volumen marino de hielo en la región se econtraría comprometido a largo plazo si se mantiene el actual nivel de calentamiento.
El documento también subraya que, en la Antártida Oriental, existen regiones con suficiente masa de hielo para aportar hasta diez veces más al aumento del nivel del mar que su contraparte occidental. El estudio advierte que “los sectores marinos de la Antártida Oriental, que representan aproximadamente 5 metros de potencial de aumento del nivel del mar, están en riesgo de perder estabilidad a 2–5 °C”.
Simulaciones de las cuencas y su comportamiento
La metodología adoptada por los autores consistió en analizar el comportamiento de 18 cuencas de drenaje antárticas utilizando el Parallel Ice Sheet Model (PISM), un modelo de referencia en la simulación del flujo de hielo y su respuesta al clima. Cada una se examinó de manera aislada para identificar los diferentes regímenes de pérdida de hielo y los umbrales críticos de temperatura.

El equipo científico incrementó progresivamente la temperatura media global en sus simulaciones, permitiendo que el sistema alcanzara un estado de equilibrio en cada etapa. Este enfoque permitió identificar tanto retrocesos graduales como respuestas abruptas ante el traspaso de ciertos límites térmicos. El artículo señala que “la respuesta en muchos casos es fuertemente no lineal y muestra escalones y picos marcados para todas las cuencas de drenaje”.
Las simulaciones comenzaron con un modelo que representa la Antártida en condiciones similares a las que tenía antes de la era industrial. A partir de esa base, los investigadores aumentaron de forma gradual la temperatura global y observaron cómo respondía el hielo en cada cuenca. El modelo tuvo en cuenta factores como la cantidad de nieve acumulada, el derretimiento en la superficie, el movimiento del hielo sobre el terreno, la posible fractura de los acantilados de hielo y los cambios en la corteza terrestre por el peso del hielo.
Según el estudio, en sectores como Thwaites y Pine Island, el umbral crítico de temperatura se encuentra por debajo de 1 °C respecto a los niveles preindustriales, por lo que ya se superó debido al calentamiento global actual. Esto implica la pérdida de cerca del 70% del hielo relevante para el nivel del mar en esa región, lo que supondría una subida de 0,9 metros a nivel global.
En el caso de la cuenca Cook/Ninnis/Mertz en la Antártida Oriental, el peligro de una gran pérdida de hielo aparece cuando la temperatura global aumenta entre 2 y 3 °C respecto a los niveles preindustriales.

Además, el trabajo detalla que “la respuesta del sistema puede presentar fenómenos de histéresis, es decir, cambios que se tornan prácticamente irreversibles aunque las temperaturas globales desciendan después de sobrepasar un umbral”.
Consecuencias para el nivel del mar y la planificación futura
La publicación científica destaca que la “hoja de hielo antártica es la mayor del planeta, con una masa equivalente a casi 60 metros de potencial de aumento del nivel del mar a escala global”. Los resultados obtenidos permiten dimensionar el impacto potencial de las distintas regiones en la elevación del nivel de los océanos bajo diferentes escenarios de calentamiento.
El estudio subraya que la vulnerabilidad de la Antártida Occidental resulta especialmente relevante para la planificación de la adaptación en zonas costeras a nivel global. También se advierte que las consecuencias de la pérdida de hielo no se limitan solo al aumento del nivel del mar, sino que también pueden afectar la circulación oceánica, el clima global y los ecosistemas.
Los autores enfatizan la necesidad de monitorear las regiones que presentan los menores umbrales críticos. Ricarda Winkelmann, una de las investigadoras que formó parte del estudio, sugiere que “reducir rápidamente las emisiones de gases de efecto invernadero es imperativo para impedir la desestabilización adicional de las cuencas de hielo”. Esta conclusión refuerza la importancia de una acción climática inmediata para evitar consecuencias irreversibles a escala planetaria.
Últimas Noticias
La inteligencia artificial abre una nueva era en la detección precoz del cáncer y las enfermedades raras
Sistemas autónomos y modelos avanzados de lenguaje lograron identificar lesiones y trastornos complejos con una precisión sin precedentes, lo que permite diagnósticos más rápidos y mejora las posibilidades de tratamiento y cura. Ambos avances fueron destacados por el doctor Eric Topol

La sorprendente historia detrás de la mano humana: origen, fósiles y secretos de destreza
Análisis paleontológicos demostraron que la capacidad manual fue tan determinante como el cerebro en la evolución de Homo sapiens y la diversidad cultural de la especie

Descubrieron en Grecia un cráneo humano de casi 300.000 años que no es Homo sapiens ni neandertal
Un equipo internacional de paleontólogos logró datar con precisión un fósil y comprobó que pertenece a una rama humana diferente a las conocidas hasta hoy. El hallazgo abre nuevas preguntas sobre la diversidad de nuestros antepasados en Europa

El Telescopio Espacial James Webb revela una galaxia medusa que cambia lo que se sabía sobre los cúmulos estelares
La observación de ESO 137-001 mostró que estos grupos galácticos primitivos resultaron mucho más violentos de lo previsto, un hallazgo que obliga a revisar los modelos de evolución cósmica

Parkinson: qué dicen las nuevas guías de ejercicios físicos recomendados
La Fundación de Parkinson y el Colegio Estadounidense de Medicina del Deporte presentaron nuevas directrices que promueven rutinas para controlar los síntomas motores y no motores y mejoran la calidad de vida de los pacientes



