Uno de los experimentos científicos más antiguos del mundo fue reactivado en secreto en los Estados Unidos

Cada 20 años se deben desenterrar unas semillas para su estudio, una tarea que comenzó en 1879 y ha ido pasando de generación en generación

Guardar
Cada 20 años se desentierra
Cada 20 años se desentierra una de las botellas del botánico William James Beal en un experimento que comenzó hace más de 100 años. Foto: Derrick L. Turner/Michigan State University

Uno de los experimentos científicos de más largo aliento en el mundo fue reactivado recientemente en la ciudad estadounidense de East Lansing después de un retraso provocado por la pandemia.

El experimento tiene un ciclo de control de 20 años, y comenzó en 1879 cuando el botánico William James Beal llenó 20 botellas con una mezcla de arena y semillas de cierto tipo de plantas y las enterró boca abajo en un lugar secreto dentro del campus de lo que hoy es la Universidad Estatal de Michigan.

El objetivo del experimento era evitar que entrara agua a las plantas y determinar si estas pueden germinar después de permanecer en ese estado en largos periodos de tiempos.

Cuando el experimento comenzó, hace más de 100 años, las revisiones se hacían cada cinco años, y se plantaban las semillas para ver si crecía algo, pero actualmente ese procedimiento se hace cada 20 años.

Beal, el científico que inició este centenario banco de semillas, buscaba comprender mejor cuánto tiempo podía durar una planta en el suelo y cuáles son los factores que desencadenan su crecimiento. Con esto, pretendía ayudar a los agricultores locales a combatir el deshierbe constante de sus plantaciones, pues una de las conclusiones del experimento era determinar cuanto tiempo podían seguir brotando las malas hierbas debido a las semillas que ya están presentes en la tierra.

Una de las botellas recuperadas.
Una de las botellas recuperadas. Foto: Derrick L. Turner/Michigan State University

En 1910, el botánico le encomendó su experimento a un colega, y desde ahí empezó una tradición de pasar a los botánicos más jóvenes la tarea de monitorear el banco de semillas en intervalos de tiempos cada vez mayores, primero cada 5 años, después cada 10 y por último cada 20. Para evitar que las pruebas pierdan su trazabilidad con el paso de los años se creó una especie de grupo de cuidadores de semillas en el estado de Michigan, donde la responsabilidad de velar por el experimento se pasa de generación en generación.

La tarea no es menor, pues la historia de las semillas de Beal atraen a vándalos y curiosos que quieren encontrar las botellas restantes, así que su ubicación es un secreto muy bien resguardado. Cuando se tiene que verificar el estado de las plantas, se hace de noche, con palas y antorchas.

El profesor Frank Telewski, actual
El profesor Frank Telewski, actual custodio del experimento. Derrick L. Turner/Michigan State University

De las botellas originales enterradas por Beal quedan solo 5 y una de ellas tenía que ser recuperada del suelo en el 2020, pero debido a los cierres del campus durante los meses más duros de la pandemia en Estados Unidos, el experimento tuvo que ser pospuesto.

Pero el pasado 15 de abril en la madrugada el equipo de cuidadores de semillas, dirigido por el profesor Frank Telewski, pudo por fin rescatar el envase de su lugar secreto. Las semillas recuperadas se colocaron en una mezcla para macetas y las llevaron al laboratorio para examinarlas.

William James Beal comenzó el
William James Beal comenzó el experimento en 1879. Foto: Michigan State University

El profesor Telewski tiene ahora 60 años y después de llevar décadas como custodio ha seleccionado a tres miembros de la facultad más jóvenes para que lo ayuden con las labores de la excavación y continúen el legado guardando el secreto del lugar donde reposan las semillas.

Preservar esta “línea directa con la historia” tiene otros varios desafíos, como velar porque ninguna construcción o adecuación del campus dañe el lugar donde están enterradas las semillas. Detener estas excavaciones no es sencillo, sobre todo teniendo en cuenta que se debe mantener en secreto el sitio exacto del experimento.

Siguiendo los ciclos de 20 años, las botellas que enterró Beal finalmente se acabarán en 2100, logrando un longevidad de 221 años, el experimento más largo hecho jamás, pero no el más ambicioso porque hace siete años un estudio sobre viabilidad bacteriana a largo plazo se propuso, posiblemente inspirado en el experimento de Beal, doblar ese tiempo y completar 500 años de estudios.

SEGUIR LEYENDO

Últimas Noticias

Cuáles son las cinco amenazas que enfrentan los grandes ríos de Sudamérica

En el Día Internacional de Acción por los Ríos, científicos y ambientalistas advierten los riesgos que ponen en jaque a los ecosistemas acuáticos. Qué ideas se proponen para frenar el deterioro de esas fuentes de vida

Cuáles son las cinco amenazas

Cómo los polluelos aprenden a identificar peligros: el sorprendente mecanismo social detrás de su supervivencia

Investigadores revelan que la guía de los adultos, y no solo el instinto, permite a los pequeños reconocer señales de alarma y adaptarse a amenazas del entorno desde los primeros días de vida

Cómo los polluelos aprenden a

¿Por qué solo algunas especies logran controlar su voz? La respuesta está en el cerebro de focas y leones marinos

El hallazgo de una vía exclusiva para la vocalización en estos mamíferos marinos podría cambiar la forma en que la ciencia entiende la evolución del lenguaje. Cómo este avance abre nuevas perspectivas sobre esta capacidad presente en el reino animal y humano

¿Por qué solo algunas especies

El asombroso secreto de los cuervos de Yellowstone: cómo logran encontrar alimento sin seguir a los lobos

Un nuevo estudio revela que estas aves usan memoria espacial y rutas de navegación sorprendentes, desafiando las ideas tradicionales sobre la inteligencia animal y el equilibrio ecológico en el parque

El asombroso secreto de los

Cómo el cerebro entrena su atención para silenciar los sonidos repetidos y captar lo relevante

Un equipo de la Universidad de Carolina del Norte publicó una investigación que explica cómo el sistema nervioso prioriza estímulos novedosos y reduce la respuesta ante señales auditivas ya conocidas

Cómo el cerebro entrena su
MÁS NOTICIAS