Crecer en una zona de sacrificio: niños chilenos cuentan sus historias de contaminación en una docuserie infantil

Quintero y Puchuncaví son dos de las zonas más castigadas por la contaminación industrial, y sus protagonistas narran la crudeza de la realidad en “Respirantes: les niñes del nuevo viento”

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Niños contaminados chilenos
En 2018 hubo una intoxicación generalizada que dejó a más de 1000 niños, niñas y adolescentes en servicios de urgencia, presentando vómitos, mareos y desvanecimientos

Hay zonas que la industria sacrifica como un daño colateral. A 160 kilómetros de la capital chilena se encuentra una de las áreas más contaminadas del país. La serie de no ficción “Respirantes: les niñes del nuevo vientovisibiliza esta situación a través de la experiencia de los chicos y adolescentes que viven en estas localidades.

Ser niño en Quintero y Puchuncaví es difícil. “Muchos días no pueden jugar al aire libre o salir al patio a jugar en el recreo por los picos de contaminación del aire”, dice a Carbono News Greta Di Girolamo, una de las periodistas a cargo de la investigación detrás de la serie, que estrenó el 4 de marzo.

“Estos niños tienen miedo a morir”, explica. En la zona de Quintero y Puchuncaví se encuentra uno de los cordones industriales con mayor polución de Chile, y en diferentes ocasiones se han producido allí “picos de contaminación”. El último y el más grave que recuerdan fue en 2018, cuando hubo una intoxicación generalizada que dejó a más de 1000 niños, niñas y adolescentes en servicios de urgencia, presentando vómitos, mareos y desvanecimientos.

Ana es la mamá de Annais, una de las niñas que participó de la serie. Creció en Ventana, una localidad cercana a Quintero, y desde que tiene memoria recuerda las playas llenas de combustibles. Su hija nació allí, y a los pocos meses de vida empezó a tener problemas en la piel. La familia decidió mudarse a Quintero, pero en esta ciudad la situación empeoró. Annais desarrolló bronquitis aguda, neumonías y asma severo. “Mi hija ha pasado gran parte de su vida en el hospital”, cuenta Ana sobre los muchos problemas que sufre Annais. En más de una ocasión terminó internada, “una vez casi se muere”, recuerda su madre. “Annais ya no es una niña normal, no puede jugar como los demás niños, no puede correr, no puede reírse como lo hacen otros”, agrega.

Niños contaminados chilenos
Las empresas de carbón, las fundiciones, las termoeléctricas y las distintas industrias que operan en la localidad, se instalaron en los años 50 y aunque las afectaciones de salud de la comunidad están documentadas por varios estudios científicos, estas actividades no han cesado

Su caso no es aislado. Los niños de Quintero y Puchuncaví muchas veces no pueden jugar al aire libre o salir al patio en el recreo como los niños de otros lugares. A veces ni siquiera pueden asistir a clase, o completar la jornada, debido a que los colegios son evacuados por alerta ambiental.

Tras el pico de contaminación de 2018, muchos de los vecinos y compañeros de escuela de Annais se enfermaron. “Nos salieron grandes heridas en la piel, algunos tenían adormecidas las extremidades, otros tenían enrojecimiento de la cara, dolores de cabeza, náuseas, dolor de garganta y cabeza, mareos”, enumera Ana.

Aunque estos malestares y enfermedades son problemas comunes en estas localidades, según Ana, los centros médicos de la ciudad no cuentan con los especialistas necesarios. “El hospital de la ciudad diagnostica gastritis, cefaleas, sarna, picaduras de insectos infectados; nunca lo atribuyen a la contaminación de las industrias que están presentes en el territorio”, observa.

En la miniserie infantil de tres episodios se mezclan recursos como collage, stopmotion, croma y periodismo de investigación

Las empresas de carbón, las fundiciones, las termoeléctricas y las distintas industrias que operan en la localidad se instalaron en los años 50 y aunque las afectaciones de salud de la comunidad están documentadas por varios estudios científicos, estas actividades no han cesado. “Más bien se siguen agregando otras empresas”, suma Di Girolamo.

Con el pasar de los años, muchos de los afectados por la contaminación fueron organizándose para reclamar cambios y mejorar sus condiciones de vida. Después de años de lucha, la Corte Suprema chilena acogió el reclamo de la comunidad, reconoció que el Estado falló en la protección de la infancia, y ordenó a los servicios públicos y a las empresas 15 medidas de reparación.

Niños contaminados chilenos
A algunos chicos les salieron heridas en la piel, algunos tenían adormecidas las extremidades y otros tenían enrojecimiento de la cara

La organización de la comunidad fue una de las dimensiones fundamentales que quiso retratar la serie. “Encontramos que los niños y adolescentes de estas poblaciones no son solo víctimas, son agentes de cambio, tienen una experiencia y una sensibilidad muy rica a la hora poner en marcha políticas públicas innovadoras y efectivas contra el cambio climático”, dice Di Girolamo.

Una de las cuestiones más interesantes que la periodista encontró durante la investigación, fue la empatía que han desarrollado los niños afectados. “Se preocupan por el bienestar comunitario. Para ellos esto va más allá del bienestar propio o de su familia, también significa cuidar los ríos, las plantas, los animales y el mar”. Una visión que cree necesaria para enfrentar la crisis climática.

“Respirantes” está basada en los testimonios de los niños, que con sus propias voces, cuentan cómo es vivir en una zona de sacrificio. Es una miniserie infantil de tres episodios donde se mezclan recursos como collage, stopmotion, croma y periodismo de investigación.

Niños contaminados chilenos
"Respirantes: les niñes del nuevo viento”, visibiliza la situación de contaminanción, a través de la experiencia de los chicos y adolescentes

Los niños y adolescentes son representados por los títeres Nube y Gaviota, una manera atractiva de llegar al público más pequeño. Para el equipo de “Respirantes” este fue el gran desafío y la fortaleza de la serie. “Si queremos que los niños y niñas generen cambios es fundamental que tengan acceso a una información de calidad”.

El proyecto lo llevó a cabo un equipo multidisciplinario de MediAmbiente, -medio independiente centrado en la sustentabilidad- y fue financiado por el Fondo Semilla de Click Hub y la Fundación Futuro Latinoamericano para implementar un proyecto de comunicación efectiva de cambio climático. El equipo pretende sacar segunda temporada y replicar “Respirantes” con niños en otros territorios para aumentar la conciencia ambiental de la infancia y la adolescencia en América Latina.

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