Un delfín varado murió tras ser manipulado por ciudadanos en una playa de Ecuador

El cetáceo fue arrastrado y abierto en la zona abdominal durante el feriado de Carnaval en la costa de Manabí

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El Delfín fue faenado en
El Delfín fue faenado en la playa de Crucita

El hallazgo de un delfín varado en la playa de Crucita, parroquia del cantón Portoviejo, en la provincia de Manabí, en la costa ecuatoriana, derivó en un hecho que ha generado rechazo en redes sociales y reabre el debate sobre la protección de la fauna marina en Ecuador. El animal fue encontrado durante el feriado de Carnaval y, según registros difundidos por medios locales y usuarios en redes sociales, varias personas lo arrastraron hasta la orilla y posteriormente lo abrieron en la zona abdominal en plena playa.

De acuerdo con reportes locales del 17 de febrero de 2026, el delfín murió luego de que ciudadanos lo manipularan tras encontrarlo varado en la arena. Las imágenes muestran al cetáceo rodeado por personas que lo movían en la orilla, en medio de la presencia de turistas que se encontraban en el balneario manabita. Incluso se observa en el video a un Policía que presencia el suceso pero no interviene. El hecho ocurrió en la playa de Crucita, uno de los destinos turísticos más concurridos de la provincia durante los feriados.

En Ecuador, los cetáceos están protegidos por normativa nacional y por compromisos internacionales suscritos por el Estado. La captura, caza, comercialización o manipulación no autorizada de estos animales puede constituir una infracción ambiental.

Hasta el momento, no hay un pronunciamiento de las autoridades ministeriales. Infobae consultó al Ministerio de Ambiente y Energía sobre el caso y sobre los protocolos activados ante varamientos de mamíferos marinos en el perfil costero de Manabí. Hasta el cierre de esta nota, la entidad no había emitido una respuesta.

La costa ecuatoriana, incluida la provincia de Manabí, forma parte de la distribución de varias especies de delfines. Entre las más comunes se encuentran el delfín nariz de botella (Tursiops truncatus) y el delfín manchado pantropical (Stenella attenuata), especies que habitan aguas cálidas del Pacífico oriental. Investigaciones científicas realizadas en la costa continental han documentado la presencia regular de grupos de delfines a lo largo del litoral manabita, en particular en zonas cercanas a estuarios y áreas de pesca artesanal.

En el caso específico de Crucita y sus alrededores, estudios de observación marina y registros de operadores turísticos han reportado avistamientos frecuentes de delfines costeros, aunque no existen censos oficiales públicos recientes que detallen el tamaño exacto de las poblaciones en ese punto del litoral. A nivel nacional, Ecuador es reconocido como una zona de alta biodiversidad marina, donde confluyen corrientes que favorecen la presencia de cetáceos tanto residentes como migratorios.

El delfín fue arrastrado hasta
El delfín fue arrastrado hasta las rocas.

Los varamientos de delfines pueden estar asociados a múltiples factores, entre ellos enfermedades, desorientación, interacción con artes de pesca, contaminación acústica, contaminación química o lesiones. La determinación de la causa de muerte requiere análisis técnicos, incluyendo necropsias realizadas por personal especializado, lo que no se habría aplicado en este caso debido a la manipulación ciudadana previa.

Organizaciones ambientalistas y usuarios en redes sociales han expresado preocupación e indignación por lo ocurrido, han pedido reforzar la educación ambiental y los controles en playas durante los feriados, cuando aumenta la afluencia de visitantes; y también sanciones para quienes manipularon al animal. También han insistido en la necesidad de difundir información clara sobre cómo actuar ante el hallazgo de fauna marina varada.

El episodio en Crucita ocurre en un contexto en el que la protección de la biodiversidad marina enfrenta desafíos relacionados con la presión turística, la pesca y la falta de conocimiento sobre protocolos de actuación. Mientras se espera un pronunciamiento oficial de las autoridades ambientales, el caso ha puesto en evidencia la importancia de la respuesta institucional rápida y de la sensibilización ciudadana para evitar que situaciones similares se repitan en las costas ecuatorianas.