Provincia bananera de Ecuador reforzó controles para contener el hongo Fusarium R4 Tropical

Las medidas incluyen cerco sanitario, puntos obligatorios de desinfección, obras para manejo de escorrentías y monitoreo permanente

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Ecuador es el primer exportador
Ecuador es el primer exportador de productos orgánicos a la Unión Europea.

En Ecuador se refuerzan los controles para contener hongo Fusarium R4 Tropical en plantaciones de banano en El Oro. Con la intensificación de la temporada invernal y el aumento de los caudales de los ríos y canales de riego, las autoridades técnicas y fitosanitarias activaron un plan de contención reforzado en la denominada “zona cero”, ubicada en el sector El Quemado, en el cantón Santa Rosa, donde se detectó la presencia del patógeno. Esto, al sur de la costa ecuatoriana.

Los operativos se concentran en impedir la dispersión del hongo a través del suelo, el agua y los materiales de trabajo. Equipos técnicos realizan recorridos constantes en 13 focos identificados dentro del área intervenida. En el predio afectado, de aproximadamente siete hectáreas, se ejecutó el derribo sanitario de media hectárea como parte del cerco de contención, mientras el resto del terreno fue dividido en bloques con señalización visible y restricciones de tránsito interno. El suelo permanece cubierto para reducir el riesgo de movilización de partículas contaminadas y se implementó un sistema de confinamiento de residuos con almacenamiento en un tanque subterráneo.

Como parte de los protocolos de bioseguridad, se instalaron 15 puntos de desinfección obligatoria para trabajadores y personal técnico. Estos controles incluyen limpieza de calzado, herramientas y equipos, así como el uso de desinfectantes a base de amonio cuaternario para disminuir la probabilidad de transporte de esporas en partículas de suelo. La empacadora vinculada al predio intervenido permanece aislada y opera bajo frecuencia reducida, con producción semanal limitada, en cumplimiento de las medidas sanitarias establecidas.

Las acciones también contemplan infraestructura para el manejo hídrico ante el riesgo de arrastre por lluvias. Entre los trabajos ejecutados se encuentran la construcción de un canal perimetral de 1,5 metros de profundidad, la instalación de un muro de contención y la ampliación de la caja hidráulica del río Caluburo en más de 12 kilómetros, además de la limpieza de canales de riego. Estas obras buscan impedir que posibles desbordamientos transporten suelo desde el área intervenida hacia plantaciones vecinas.

El hongo Fusarium R4 Tropical, científicamente identificado como Fusarium oxysporum f. sp. cubense Raza 4 Tropical (TR4), es el agente causal de la marchitez por Fusarium, también conocida como “mal de Panamá”. Se trata de un patógeno del suelo que infecta el sistema radicular de la planta de banano y coloniza los tejidos vasculares, obstruyendo el transporte de agua y nutrientes. Sus efectos incluyen amarillamiento progresivo de las hojas, marchitez, debilitamiento estructural del pseudotallo y, en fases avanzadas, la muerte de la planta.

Una de las principales características de este hongo es su capacidad de persistencia. El TR4 puede permanecer activo en el suelo durante décadas mediante estructuras de resistencia, lo que dificulta su erradicación una vez que se establece en una finca. A diferencia de otras enfermedades agrícolas, no existe un tratamiento curativo que elimine el patógeno del terreno; por ello, la estrategia internacional se basa en prevención, contención estricta y bioseguridad.

El hongo puede provocar la
El hongo puede provocar la muerte de la planta. EFE/Barriopedro

La provincia de El Oro tiene un peso relevante en la producción bananera nacional, actividad que constituye uno de los principales rubros de exportación del país. Según el reporte oficial, el sector genera ingresos para aproximadamente 400.000 personas en la provincia, lo que explica el enfoque preventivo adoptado frente al riesgo fitosanitario.

Hasta el momento, las autoridades han informado que el hongo permanece contenido dentro del perímetro intervenido y que no se han reportado nuevos focos fuera del área delimitada. El control de accesos, la restricción de movilización de maquinaria y la vigilancia técnica constante forman parte del esquema operativo vigente. La continuidad de estas medidas dependerá de la evolución climática y de los monitoreos periódicos que buscan detectar de forma temprana cualquier indicio de expansión.

El refuerzo de controles en El Oro responde así a un principio central de manejo de plagas de cuarentena: limitar la dispersión antes que enfrentar una expansión irreversible.