Cómo es el etiquetado para la pirotecnia según el impacto sonoro que se aprobó en Uruguay

Tiene diferentes colores según cuántos decibeles mide su explosión. Cuáles son los que se encuentran prohibidos

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Neutralizantes, oxidantes y aglomerantes se mezclan en la pirotecnia, además del perclorato de sodio que da propulsión al cohete, los metales pesados que aportan el color y los aerosoles que producen la detonación. (Foto: Gobierno de México)
La Cámara de Fuegos Artificiales de Uruguay implementó un etiquetado de colores para informar a los consumidores de pirotecnia qué grado de contaminación sonora tienen los productos (Foto: Gobierno de México)

Tras la prohibición de uso de fuegos artificiales en varios departamentos, la Cámara de Fuegos Artificiales del Uruguay (CAFU) implementó un sistema de etiquetado que indica el grado de impacto sonoro que tiene el producto.

Las etiquetas tienen forma de hexágono y se dividen en colores para indicar el nivel de decibeles. La etiqueta verde, por ejemplo, corresponde a pirotecnia menor a 80 decibeles. La amarilla es un sonido intermedio y va hasta los 110. Finalmente, la roja es la más alta y va de 110 a 120 decibeles.

Además, a partir de febrero de 2022, toda la pirotecnia importada no podrá superar los 120 decibeles.

A pesar de la nueva regulación, los departamentos de Artigas, Canelones, Flores, Lavalleja, Río Negro y Salto prohibieron el uso y la venta de fuegos artificiales, aunque no hay una legislación sobre la temática a nivel nacional. CAFU afirmó que la prohibición de venta y uso de pirotecnia en todos estos departamentos es inconstitucional, informó Subrayado.

Patricia Eguía, la directora de la Cámara, dijo que “desde hace algunos meses vienen trabajando con una reglamentación para reducir el impacto sonoro” y que “para eso creamos un sistema de hexágonos de colores en los cuales se puede manejar diferentes tipos de intensidad sonora para que la población esté al tanto de lo que puede estar consumiendo”.

“Lo que hicimos fue con base a la OMS identificar los rangos de decibeles”, agregó, y por eso el etiquetado de los fuegos artificiales será por color. La misma Organización Mundial de la Salud recomienda que los adultos no se expongan a sonidos mayores a 140 decibeles, mientras que los niños no deberían exponerse a una cifra mayor a 120 decibeles.

Las bolas de humo, ratoncitos, palomas, varas de luz y la cometa son los fuegos artificiales más comunes en México. (Foto: Twitter/@MetroCDMX).
Las etiquetas verdes corresponderán a productos que tengan hasta 80 decibeles, las amarillas a los que tengan hasta 110 y las rojas hasta 120, los que tengan más que eso estarán prohibidos (Foto: Twitter/@MetroCDMX).

“Las bombas brasileras no se traen más. Esas eran de 130 decibeles. La diferencia entre 120 y 130 no parece mucho pero, en realidad, 130 son ocho veces más que 120″, explicó Gustavo Prato, presidente de CUFA, al diario El País.

Los sonidos que superen los 70 decibeles son considerados “molestos” y aquellos que supere los 90 se los clasifica de “dañinos”.

Según Prato, una “bomba brasilera” y un martillo neumático están al mismo nivel de sonido, aunque los mismos deben medirse a una distancia horizontal de 100 metros. La medición oficial de decibeles de los productos pirotécnicos en Uruguay depende del Ministerio de Defensa, específicamente del Servicio de Material y Armamento.

Más allá del etiquetado, también se prevén algunas alteraciones en la composición química de los fuegos artificiales para reducir el impacto sonoro y los accidentes durante su uso. De hecho, los petardos que han reemplazado a las “bombas brasileras”, a partir de 2022, tendrán una carga máxima de 0,8 gramos cuando, actualmente, es de 3,5 gramos.

Lo mismo sucederá con las cañitas voladoras, bajarán de 150 gramos a 60 gramos en su contenido para reducir su “trayectoria ascendente” y gracias a eso habrán menos desvíos y, por lo tanto, menos accidentes. Con estos cambios, ambos tipos de productos pirotécnicos quedarían por debajo de los 110 decibeles de sonido.

“Es difícil lograr productos sin impacto sonoro porque esta región es un mercado pequeño para China. Creemos que esto va a ayudar a que globalmente se controle un poco más y para que el ciudadano pueda elegir sabiendo que (el ruido) es bajo, medio o alto”, declaró Prato.

En Uruguay, la mayoría de los fuegos artificiales vienen dese China, se importan. Actualmente, la zafra de venta en Navidad y Fin de Año es cubierta por unos 6.000 puestos callejeros. Esa cifra en 2010 y 2011 era mucho mayor, 15.000 puestos.

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