La Unión Europea confirmó este viernes que participará como observadora de las elecciones en Bolivia, que tendrán lugar el próximo 3 de mayo y reemplazaran a aquellos del pasado 20 de octubre, los cuales quedaron sin efecto como consecuencia de acusaciones de fraude contra el entonces presidente, Evo Morales.

El anuncio fue hecho por el Alto Representante del bloque supranacional para Asuntos Exteriores, Josep Borrell, quien en un comunicado indicó: “La Misión de Observación Electoral de la UE refleja nuestro fuerte compromiso con el apoyo al proceso democrático en Bolivia. Para el país, las elecciones de 2020 serán cruciales en reafirmar su compromiso con los valores democráticos, el Estado de Derecho y los derechos civiles".

Y agregó: "Un proceso electoral exitoso es esencial para restaurar la estabilidad que Bolivia necesita para alcanzar sus objetivos políticos y socio-económicos de desarrollo y prosperidad, en beneficio del pueblo boliviano”.

El jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell. Foto: REUTERS/Vincent Kessler
El jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell. Foto: REUTERS/Vincent Kessler

El documento detalló a su vez que el equipo de la misión estará compuesto por 10 analistas y llegará a La Paz el próximo 18 de marzo, donde se quedarán hasta la finalización del proceso electoral, posible segunda vuelta incluida. A ellos se unirán 30 observadores de largo plazo, que se desplazarán por todo el país, y 60 de corto que lo harán durante los días cercanos a las elecciones.

En otro pasaje, explicó cual será su línea de trabajo al concluir los comicios: "Poco después del día de las elecciones, la misión emitirá una declaración preliminar de sus hallazgos. Un informe final, que incluye recomendaciones para futuros procesos electorales, se presentará públicamente luego de completar todas las etapas del proceso electoral”, indicó.

El bloque había participado también como observador en las elecciones fallidas del 20 de octubre. En ese entonces, y al igual que lo hizo la misión de la Organización de Estados Americanos, determinó que hubo “irregularidades generalizadas”. Esas conclusiones, sumado al convulsionado clima político y social y la pérdida de apoyo de las fuerzas armadas -manifestada en una recomendación explícita para que dejara el poder- llevaron a Morales a renunciar a la presidencia y exiliarse en México, y después Argentina.

Al finalizar, el documento expresó su deseo de "cooperar y estar en contacto con otras misiones de observación internacional y nacional”. Según indicó el presidente del nuevo Tribunal Supremo Electoral de Bolivia, Salvador Romero en enero, además de la UE participarán como observadores misiones de la Organización de Estados Americanos y la Unión Interamericana de Organismos Electorales (Uniore).

“Cuantos más ojos observen el trabajo del organismo electoral, cuantos más ojos lo vean, el proceso (será) mejor”, dijo en ese entonces. Romero también estuvo en el centro del debate público el jueves por la noche, al inhabilitar junto al resto del cuerpo a Morales para competir como senador por Cochabamba.

El presidente del TSE boliviano, Salvador Romero. Foto: REUTERS/David Mercado
El presidente del TSE boliviano, Salvador Romero. Foto: REUTERS/David Mercado

Para fundamentar su decisión, explicó en una conferencia de prensa que Morales no cumple con el requisito de residencia, excluyente para poder competir. Y detalló cuales deben ser los tres requisitos necesarios para cumplirlo: “Considera el principio de residencia habitual registrado; debe ser donde desarrolla su proyecto de vida; y se requiere la residencia efectiva en ese distrito”.

“Pueden tener la certeza de que se ha actuado en un marco de imparcialidad y equidistancia política, sin sesgos a favor o en contra de ninguna fuerza. por esa razón, el TSE llama a estos actores y a la ciudadanía a entender que la actividad debe ajustarse al cumplimiento de plazos y garantizar el debido proceso”, agregó Romero en un pasaje de su locución. Además, remarcó que la decisión es inapelable.

Pocos minutos después, Morales salió a cuestionar la decisión, asegurando que se trata de “un golpe contra la democracia”. “Los miembros del Tribunal Superior Electoral saben que cumplo todos los requisitos para ser candidato. El objetivo final es la proscripción del MAS”, expresó.

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