Los consumidores y empresas de EEUU soportan casi todo el impacto de los aranceles, según un estudio del BCE

El análisis del Banco Central Europeo confirma que casi la totalidad del costo de los tributos comerciales recae sobre actores internos en Estados Unidos, mientras que el efecto absorbido por compañías extranjeras apenas alcanza el 5% según el informe

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El informe publicado por el Banco Central Europeo revela que los consumidores estadounidenses asumen aproximadamente un tercio del coste de los aranceles y que la proporción de este impacto podría incrementarse aún más con el paso del tiempo, especialmente si las tarifas se mantienen en niveles elevados durante un periodo prolongado. Según los autores del estudio, "a largo plazo, esta proporción podría superar la mitad a medida que las empresas estadounidenses agoten su capacidad de absorción de costes". Además, el análisis concluye que las empresas extranjeras que exportan a Estados Unidos solo absorben el 5% de los costes asociados a estos gravámenes.

Tal como publicó el Banco Central Europeo este lunes, la práctica totalidad del impacto financiero provocado por los aranceles implementados por Estados Unidos recae sobre actores internos, incluidos tanto consumidores como empresas importadoras del país. El medio consigna que las compañías estadounidenses absorben aproximadamente el 40% de los costes derivados de los impuestos comerciales cuando las tarifas se mantienen elevadas por un largo período.

Según consigna el BCE, el coeficiente de transmisión promedio identificado alcanza el 0,95, lo que significa que un aumento del 10% en los aranceles se traduce en un incremento del 9,5% en los precios. Este hallazgo indica que el alza de los costes arancelarios se traslada casi íntegramente a lo largo de la cadena de precios doméstica. El Banco Central Europeo explica que, inicialmente, el peso del ajuste recae tanto en empresas importadoras como en consumidores, pero advierte que, si las empresas estadounidenses ven limitada su capacidad para absorber nuevos incrementos, una proporción cada vez mayor recae indefectiblemente sobre el consumidor final.

En el análisis, los autores destacan la mínima contribución de empresas extranjeras a esta carga. "Los exportadores a Estados Unidos absorben solo una pequeña fracción de los mayores costes relacionados con los aranceles", confirman los responsables del informe, que sitúan el porcentaje en torno al 5%. Esta característica se ha mantenido constante durante los recientes aumentos arancelarios impulsados por Estados Unidos, según reportó el BCE.

La evolución de la política arancelaria estadounidense destaca en particular entre enero y noviembre de 2025, periodo en el que la tasa arancelaria efectiva legal anunciada por las autoridades estadounidenses pasó del 3% a superar el 18%, de acuerdo con la investigación citada por el Banco Central Europeo. Este fuerte incremento repercutió en importadores y compradores locales, replicando la tendencia estadística detallada en el informe.

El estudio advierte, no obstante, del efecto negativo en los volúmenes de importación. De acuerdo con los cálculos del BCE, los volúmenes de bienes importados hacia Estados Unidos registran una "disminución drástica" tras la implementación de tarifas más altas. Los economistas responsables del análisis calculan una elasticidad agregada estimada de las importaciones de -3,7: este valor implica que un aumento del 10% en los aranceles conlleva una disminución del 37% en los volúmenes importados en todas las categorías de productos.

El Banco Central Europeo indica que esta caída no se presenta de igual manera frente a todos los socios comerciales. Entre los países y regiones más afectados se encuentran China, Canadá, México y la Unión Europea, que experimentan un mayor impacto debido a la magnitud de las tarifas recibidas. En casos donde solo permanecen categorías de productos sujetos a aranceles, el coeficiente estimado de elasticidad disminuye, aunque se mantiene significativo para los flujos comerciales afectados. Según la estimación del organismo europeo, en estas situaciones, un incremento del 10% en las tasas arancelarias produce un descenso del 4,3% en el volumen importado de las categorías de productos gravados.

El informe señala que, a medida que avanzan las restricciones comerciales, las repercusiones se propagan tanto hacia los precios internos como en el volumen total del comercio exterior estadounidense. El texto del Banco Central Europeo subraya que el ajuste en precios y cantidades exhibe variaciones según el socio comercial, los productos y las condiciones particulares de cada relación bilateral.

En cuanto al reparto del coste total arancelario, el BCE insiste en que "los costes de los aranceles recaen principalmente sobre las empresas y los consumidores estadounidenses, y que solo el 5% de los costes son asumidos por las empresas extranjeras". Esta conclusión figura como eje central de las observaciones del análisis.

El trabajo presentado por el organismo europeo ofrece un panorama sobre las consecuencias de la política comercial arancelaria aplicada por Estados Unidos. De acuerdo con el documento, la transmisión de los costes a la cadena de precios estadounidense se realiza en fases y su distribución puede variar, pero la mayor carga se mantiene continuamente en el ámbito interno. El impacto a largo plazo puede elevar la proporción soportada por los consumidores, sobre todo si continúan los aumentos de tarifas, siendo limitada la absorción de los gravámenes por parte de los exportadores internacionales.