La guerra de Irán tendrá un impacto "secuencial" en el suministro de petróleo: J.P. Morgan

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Nueva York, 30 mar (EFE).- El bloqueo del Estrecho de Ormuz -por donde fluye una quinta parte del suministro mundial de petróleo y gas natural- debido a la guerra en Oriento Medio desatará un impacto "secuencial" en el suministro global de petróleo que se desplazará de este a oeste, afectando a la mayor parte del mundo durante abril, según un informe de la entidad financiera J.P. Morgan.

Los analistas del banco de inversión señalaron el jueves pasado que el sistema energético mundial está transitando de un "choque de flujo" a un "problema de agotamiento de existencias".

Según los datos de la entidad, el último petrolero que abandonó el estrecho lo hizo el pasado 28 de febrero, coincidiendo con el inicio de los ataques militares de Estados Unidos e Israel contra Irán.

El informe subraya que el factor determinante no es solo el volumen de crudo perdido, sino los tiempos de navegación, que dictan el "reloj" de la crisis.

En ese sentido, Asia es la región más vulnerable y J.P. Morgan estima que la demanda en el sudeste asiático caerá en 300.000 barriles diarios en abril, una cifra que podría escalar hasta los 3 millones de barriles en junio si no se liberan reservas estratégicas.

J.P. Morgan estima que el impacto llegará a Europa a mediados de abril, aunque los analistas prevén que se manifieste más en un aumento de costos y competencia con Asia que en una escasez absoluta.

Mientras que en Estados Unidos el banco no espera interrupciones físicas inmediatas.

Sin embargo, el impacto se sentirá a través de una "dislocación" de los precios de los productos refinados.

El crudo de referencia en EE.UU. (WTI, en inglés) cerró el lunes en 102,88 dólares, superando la barrera de los 100 dólares por primera vez al cierre desde la invasión rusa de Ucrania en 2022.

En el ámbito político, el mercado permanece atento a la tregua temporal del presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha extendido hasta el 6 de abril la pausa en los ataques a la infraestructura energética de Irán.

Pese a insistir en que Washington está negociando con Teherán y que "pronto" habrá una solución, el mandatario advirtió hoy a Irán que su país destruiría sus pozos petroleros, sus centrales eléctricas y la isla de Jarq a menos que se reabra "inmediatamente" el estrecho de Ormuz.

No obstante, aseguró que Irán permitiría el paso de 20 buques petroleros a través del estrecho, como un acto de "respeto" a EE.UU..

En cuanto a la Reserva Federal (Fed), su presidente, Jerome Powell, anotó que la política monetaria de la entidad está en una "posición adecuada" para afrontar el encarecimiento del crudo y otros efectos de la guerra en Irán, que ya cumplió un mes.

A su juicio, los efectos deben encararse con paciencia por el momento, debido a que las crisis energéticas tienden a ser repentinas y fugaces.

Los que no tienen esa paciencia son los consumidores, que ya afrontan el alza en los precios de productos como resultado del aumento en los aranceles que impuso Trump -declarados inconstitucionales por el Tribunal Supremo del país- y que ahora se enfrentan al incremento del precio de la gasolina. De continuar el conflicto, este se verá reflejado en los costos del transporte, electricidad y de productos de consumo.

La Casa Blanca dijo este lunes que Trump mantiene vigente el plazo que dio -una duración de cuatro a seis semanas de operaciones militares- para lograr todos sus objetivos en la guerra que libra junto a Israel contra Irán. EFE