Sánchez da por zanjado el desencuentro con Merz: Lo importante es que explicó en privado a Trump la solidaridad europea

El jefe del Ejecutivo asegura que la tensión con el líder alemán quedó superada tras una conversación reservada, destacando que Merz trasladó personalmente al mandatario estadounidense el respaldo firme del bloque comunitario y del Gobierno germano ante posibles represalias

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Después de que el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares, discutió telefónicamente con su homólogo alemán el desconcierto generado por la falta de apoyo público del canciller Friedrich Merz hacia España durante un reciente encuentro en la Casa Blanca, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, manifestó que la crisis diplomática entre ambos líderes ha quedado resuelta. Según informó el medio proporcionado, Sánchez valoró que Merz trasladara a Donald Trump, presidente de Estados Unidos, el respaldo de Europa y de Alemania hacia España cuando el país fue objeto de amenazas relacionadas con un posible embargo comercial.

El mandatario español expresó en Bruselas, durante su llegada al Consejo Europeo, que agradece a Merz el haber comunicado en una conversación privada con Trump la solidaridad de la Unión Europea y del Gobierno alemán hacia España, tras la advertencia estadounidense sobre las consecuencias de no alcanzar el objetivo del 5% del PIB destinado al gasto en defensa. Tal como publicó la fuente, Sánchez afirmó: “Lo que es importante, lo que es relevante para mí es, y se lo quiero agradecer al canciller Merz, es que en la reunión privada que tuvo con el presidente Donald Trump le explicara la solidaridad de Europa y, por supuesto, también de Alemania para con España ante una amenaza de coerción”.

De acuerdo con la información consignada por el medio, Sánchez mostró señales claras de que el incidente se encuentra superado. Al entrar a la sala del Consejo, buscó rápidamente a Merz, quien se encontraba en el lugar, y ambos intercambiaron un saludo acompañado de una breve conversación, indicando públicamente la voluntad de dejar atrás las tensiones.

El medio proporcionado detalló que el Gobierno español expresó públicamente malestar después de que Merz no saliera en defensa de España ante las declaraciones de Trump. Este último amenazó a España con la imposición de un embargo comercial, alegando el incumplimiento del compromiso asumido de dedicar el 5% del Producto Interno Bruto al gasto en defensa. Esta situación suscitó sorpresa en Madrid, dada la transferencia de competencias comerciales de los estados miembro a las instituciones de la Unión Europea, lo que hace que ninguna nación pueda ser excluida unilateralmente de acuerdos comerciales del bloque.

Tal como recoge la fuente, el ministro Albares trasladó a su homólogo alemán la inquietud española y planteó la duda de si exmandatarios como Angela Merkel y Olaf Scholz habrían adoptado una postura similar a la mostrada por Merz en esta ocasión. La actitud del actual canciller, al no intervenir públicamente frente a las críticas de Trump, contrastó, en opinión del Gobierno de España, con la práctica diplomática de anteriores líderes alemanes.

Según detalló el medio, tras el episodio y en declaraciones a la salida de la Casa Blanca, Merz señaló que, en el ámbito privado, expuso a Trump la posición europea, enfatizando la imposibilidad de cerrar acuerdos comerciales con la Unión Europea que excluyan a alguno de sus miembros. Esta aclaración buscó matizar la percepción de falta de apoyo y respaldar la unidad del bloque comunitario ante amenazas externas.

La gestión de este desencuentro diplomático se desarrolló en un contexto de preocupación por la cohesión europea frente a presiones de actores externos, particularmente en asuntos de política comercial y defensa. España ha insistido en la importancia de mantener el respaldo mutuo entre los estados miembro en situaciones que afectan al conjunto de la Unión, según reportó la fuente.

El episodio también puso de relieve los mecanismos de comunicación interna entre gobiernos de la Unión Europea, como el uso de contactos telefónicos directos entre cancillerías para resolver desavenencias y afirmar posiciones conjuntas en foros internacionales. De acuerdo con los detalles aportados, la insistencia en canalizar las preocupaciones por vías diplomáticas discretas se acompañó de gestos públicos de reconciliación en Bruselas.

En este escenario, la actitud de Merz tras la conversación privada con Trump y el gesto de Sánchez al saludarlo durante el Consejo Europeo se interpretan como pasos esenciales hacia la restauración de la confianza bilateral y el refuerzo de la posición europea en negociaciones internacionales, según la información del medio.

La nota también subraya la labor del ministro de Exteriores, quien insistió en que las competencias sobre comercio exterior pertenecen a Bruselas y no pueden quedar al arbitrio de los estados miembros o de sus socios comerciales, recordaron fuentes del Gobierno español citadas por el medio proveedor. Con este episodio, se ilustró cómo los equilibrios institucionales y la diplomacia intergubernamental operan en el marco de la Unión Europea ante desafíos globales.