La FINUL documenta acumulación de tropas israelíes en el sur de Líbano, al norte de la Línea Azul

Al menos 900 fallecidos y más de 2.200 heridos se han registrado desde marzo en Líbano por los ataques israelíes, mientras la ONU urge a detener la escalada de violencia y aplicar la resolución 1701 del Consejo de Seguridad

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Decenas de vehículos militares, entre ellos tanques y transportes blindados de tropas, se han concentrado cerca de Jiyam, a cinco kilómetros al norte de la Línea Azul en el sur de Líbano, de acuerdo con declaraciones del portavoz del secretario general de la ONU, Stéphane Dujarric. El despliegue militar israelí en la zona ha sido objeto de seguimiento por parte de la Misión Interina de Naciones Unidas en Líbano (FINUL). Según informó el medio, las fuerzas de paz han advertido de refuerzos en diversas áreas al norte de la Línea Azul, con énfasis en el sector este, además de movimientos similares cerca de Kfar Kila, en el sector oriental de la frontera.

La FINUL ha documentado en los últimos días ataques aéreos dentro de su área operativa en el sur de Líbano, así como el intercambio de disparos de cohetes, misiles, artillería y morteros provenientes de ambos lados de la frontera. Tal como consignó la fuente original, también se han registrado intercepciones de proyectiles y nuevas ofensivas aéreas, reflejando una escalada sostenida en la violencia entre Israel y grupos armados presentes en territorio libanés, en particular Hezbolá.

Desde el 2 de marzo, tras la ofensiva sorpresa lanzada por Israel junto a Estados Unidos contra Irán, se han reportado más de 900 víctimas mortales y al menos 2.200 heridos en territorio libanés a raíz de los ataques realizados por Israel, según los datos publicados. La ofensiva ha impactado tanto a la infraestructura civil como a la seguridad de los habitantes del sur del país, donde el conflicto ha desplazado a comunidades enteras y ha incrementado el temor a un enfrentamiento de mayor escala.

El portavoz de la Secretaría General de la ONU indicó ante la prensa que la situación en la frontera se caracteriza por acciones ofensivas continuas en ambas direcciones. La ONU ha reiterado su llamado a un alto el fuego inmediato, exhortando a las partes involucradas a utilizar canales diplomáticos y a adherirse a la resolución 1701 del Consejo de Seguridad. Dujarric remarcó la urgencia de reactivar este compromiso con el fin de evitar una mayor escalada y garantizar la estabilidad en la región, según reprodujo el medio.

La resolución 1701 del Consejo de Seguridad, adoptada en 2006 tras la guerra entre Israel y Hezbolá, busca entre otros puntos el cese total de las hostilidades, la retirada del ejército israelí del sur de Líbano, el despliegue de las fuerzas armadas libanesas en la zona y el refuerzo de la presencia de FINUL para monitorear la situación. De acuerdo con la fuente original, hasta la fecha los enfrentamientos y las violaciones reiteradas de la frontera han impedido que se materialicen esos objetivos, lo que ha contribuido a una tensión persistente y a una creciente preocupación internacional.

En paralelo al incremento de la presencia militar israelí, las fuerzas de paz han observado el aumento de ataques con cohetes y el uso de misiles en los enfrentamientos. La zona aledaña a la Línea Azul, que marca la frontera reconocida por la comunidad internacional, permanece bajo constante vigilancia de FINUL, que ha reportado incidentes diariamente en sus informes. El medio detalló que estos hechos incluyen tanto el lanzamiento de proyectiles desde territorio libanés hacia puestos militares israelíes como la respuesta armada por parte de Israel.

Diversas localidades del sur de Líbano han experimentado desplazamientos internos y daños en infraestructuras a consecuencia de los bombardeos, según detalló la fuente. El cúmulo de bajas y heridos evidencia el carácter sostenido y el impacto del conflicto armado en la población civil. Las incidencias diarias y la constante movilidad de tropas en la zona han elevado la preocupación de las organizaciones internacionales por la seguridad humanitaria en el área.

Representantes de la ONU, según publicó el medio, han reiterado que la continuación de las hostilidades representa un riesgo para la estabilidad del Líbano y del conjunto de la región. La comunidad internacional observa con inquietud la posibilidad de que las acciones militares deriven en una confrontación directa de mayor magnitud, en un contexto regional ya marcado por numerosas crisis simultáneas.

El secretario general de la ONU, António Guterres, a través de su portavoz, ha exhortado a todas las partes a priorizar el diálogo y a desescalar de inmediato la violencia. El funcionario remarcó la importancia de respetar la Línea Azul y los acuerdos alcanzados bajo la resolución 1701 como mecanismos esenciales para evitar un deterioro mayor de la situación de seguridad entre Israel y Líbano.