Al menos dos muertos, incluido un sanitario, y decenas de heridos en ataques israelíes en el sur de Líbano

Servicios de emergencia han confirmado el fallecimiento de un trabajador médico y numerosos lesionados tras bombardeos nocturnos en las regiones de Maraka, Chaqra y Sarifa, en un contexto de escalada bélica que ya supera los 880 decesos oficiales y miles de desplazados

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El Ministerio de Sanidad libanés ha revisado las cifras de víctimas de la ofensiva israelí en el sur del país, contabilizando 886 personas fallecidas y 2.141 heridas desde el inicio de los ataques el pasado 2 de marzo, al tiempo que los desplazamientos superan ya el millón de personas. Según consignó la agencia nacional de noticias libanesa NNA, los últimos bombardeos israelíes provocaron nuevas víctimas durante la noche del lunes en varias localidades del sur de Líbano, en el contexto de una escalada militar dirigida oficialmente contra posiciones de Hezbolá.

De acuerdo con la información publicada por NNA, el episodio más grave se registró en Maraka, municipio localizado en la región de Tiro, al suroeste del país. Allí, los ataques dejaron al menos un fallecido y dieciséis personas lesionadas, situación que fue confirmada por el centro de operaciones de emergencia sanitaria del Ministerio de Salud Pública, cuyos comunicados citaron la gravedad del evento y la dificultad de las labores de socorro. El mismo medio indicó que, en la localidad de Chaqra, situada en la gobernación de Bint Jbeil, siete residentes resultaron heridos en otro bombardeo.

La agencia libanesa reportó también otro hecho relevante: un trabajador médico perdió la vida y otro resultó herido en una operación dirigida contra la Autoridad Islámica de Salud. Esta institución mantiene vínculos con Hezbolá, partido-milicia chií que ha sido uno de los principales actores en la zona y objetivo prioritario de las acciones bélicas israelíes. El ataque se suma a una serie de episodios recientes en los que miembros del personal sanitario han resultado afectados directamente, lo que genera preocupación sobre la seguridad del personal de ayuda humanitaria en estos escenarios.

En la zona de Sarifa, ubicada igualmente en el área de Tiro, los ataques aéreos provocaron al menos cuatro heridos más, según detalló la agencia NNA. Las acciones militares han causado una expansión de las zonas bajo fuego, afectando a distintas localidades del sur de Líbano, y generando un creciente número de damnificados en las últimas jornadas. El alto número de personas heridas ha tensionado los recursos hospitalarios y de emergencia, a la vez que las operaciones de evacuación se han visto obstaculizadas por el riesgo permanente de nuevos ataques.

Las autoridades sanitarias y organismos locales han resaltado la magnitud de la ola de desplazamientos, con más de un millón de personas obligadas a abandonar sus hogares desde el comienzo de la ofensiva israelí, según el más reciente balance divulgado por el Ministerio de Sanidad y citado por NNA. A esto se suma la presión ejercida por organizaciones internacionales y ONG que han solicitado la suspensión de las operaciones terrestres, solicitud que no ha detenido las campañas militares ni las incursiones por tierra en territorio libanés. El conflicto ha modificado la configuración demográfica en la región y ha generado una presión significativa sobre los servicios sociales y humanitarios disponibles.

El impacto de los ataques en Maraka, Chaqra y Sarifa evidencia el aumento de la intensidad del conflicto tras la última ofensiva israelí. Según informó la agencia NNA, tanto los daños a infraestructuras civiles como la cifra de heridos y fallecidos aumentan con rapidez, mientras que las comunidades de la zona optan por evacuar en masa ante la persistencia de los ataques. Las operaciones nocturnas han dificultado la labor de los equipos de rescate y han hecho más compleja la asistencia sanitaria inmediata a las personas afectadas.

El escenario en el sur de Líbano continúa marcado por la volatilidad y el desplazamiento forzado, según reportó la agencia NNA, ya que los bombardeos israelíes abarcan varios sectores habitados. Los informes indican que, además de los daños personales y materiales, la crisis humanitaria se profundiza conforme avanza la escalada militar, con especial impacto en la población civil y los servicios esenciales de atención sanitaria y asistencia humanitaria.